miércoles, 19 de abril de 2017

Master Plan para destruir la Iglesia católica:Cambiar el Sentido de la Eucaristía.

¡La Comunión de pie y en la mano! Todo propósito del Masterplan es quitar en los hombres el amor a Dios, porque el amor al prójimo es un imposible sin el amor a Dios. La Eucaristía es lo central en el catolicismo, dice el Masterplan, porque, ¡nada menos! que Cristo, Dios hecho Pan por amor a los hombres, se da a comer a estos para su salvación. No se puede quitar de una vez, porque ningún católico lo aceptaría; pero propone un plan de ataque que es exquisitamente diabólico: lo primero, quitar lo más posible todo aspecto sagrado de la Eucaristía; que la gente no se arrodille para recibir la Comunión, por ejemplo, insistiendo en que es una comida y hay que hacerla de forma natural. Coger la Comunión con la mano ayudaría a quitarle también ese sentido misterioso, divino, sagrado… es una comida… que se haga como en la Ultima Cena de Cristo. Esta primera parte está tan bien planeada que conviene a cualquiera: insistir en que se haga como lo hizo Cristo… hacerlo natural… al más bueno convence… pero el fin es tratar de quitarle el sentido sagrado, misterioso, ¡quitarle importancia a la Eucaristía!

Lo más importante del Masterplan, y es el segundo punto, es conseguir que Cristo-Dios no sea el centro de la Eucaristía, sino insistir en que la Eucaristía es una cena de confraternidad, en un banquete de comunión de los cristianos, donde se reúnen para amarse. Esta segunda parte es lo esencial, insiste reiteradamente el Masterplan, e indica que es fácil de conseguir: insistir en el elemento de hermandad, de comunión, de reunión de hermanos… y continúa con ironía diciendo: ¡Dejad que los “hermanos” se reúnan y se “amen”; en cuanto les falte lo sagrado, esos “hermanos” van a terminar discutiendo, y van a terminar por pelearse “hermanamente!”.
Comentarios. Existe un error de base: En La Eucaristía, en la Misa, así como también en gran parte de la liturgia de cualquier religión, no se manejan conceptos o materias naturales sino “sobrenaturales”. Hay que medir con otra regla. Particularmente preferiría recibir la comunión en la boca y arrodillarme al recibir la comunión. También, para los actos comunitario no es de recibo, es poco serio, que las diferentes posturas de los laicos durante la Misa: levantarse, sentarse, arrodillarse no se hagan al mismo tiempo. ¿Han visto Vds alguna vez un desfile donde los soldados no marquen el paso o muevan los brazos simultáneamente? ¿Para cuándo un DVD que enseñe a los laicos a seguir la misa. Hay mucho más desconocimiento del que creemos. Cuestiones todas de aparente poca monta, pero que hay que darle la importancia que le da el pueblo. Que es mucha.