martes, 20 de abril de 2021

Misa de hoy ⛪ Martes 20 de Abril de 2021, Padre Wilson Lopera - Tele VID

Adoración al Santísimo 🙏 Martes 20 Abril de 2021, Padre Wilson Lopera - ...

April 19 2021, Regina Coeli and Rosary, Cardinal A. Comastri

Un santuario mariano con una ayuda especial para matrimonios «infértiles» o que han perdido un hijo

 


El obispo Rey bendice los oratorios en la Provenza, donde se organizarán peregrinaciones Un santuario mariano con una ayuda especial para matrimonios «infértiles» o que han perdido un hijo

Imagen de la Virgen en Cotignac

Imagen de Nuestra Señora de la Vida dedicada recientemente en el santuario de Cotignac

En Cotignac, en pleno corazón de la Provenza y perteneciente a la activa diócesis de Fréjus-Toulon, se encuentra el santuario el santuario de Notre-Dame de Grâces (Nuestra Señora de las Gracias) y San José, un lugar mariano pero también muy vinculado a la Sagrada Familia que desde hace más de 500 años ha recibido numerosos peregrinos, especialmente familias, para encontrar apoyo y también consuelo.

A día de hoy son muchas que peregrinan hasta ahí, y entre ellas las hay que sufren el drama de la infertilidad, cada vez más patente en la sociedad actual, o que han perdido un hijo y están pasando un duelo. Allí acuden a ponerse a los pies de la Virgen para ofrecerle sus sufrimientos.

Desde este santuario han querido dar respuesta a estos matrimonios que lidian a diario con el deseo de tener un hijo o que por el contrario han perdido uno. Para ello, se han bendecido dos oratorios donde rezar ante Nuestra Señora de la Vida.

Ambos lugares fueron bendecidos por el obispo Dominique Rey el pasado domingo de Ramos y según explicó “hoy la Iglesia escucha el sufrimiento de muchas parejas atravesadas por situaciones vinculadas al nacimiento de su hijo”.



El obispo de Toulon, monseñor Dominique Rey

El obispo de Toulon, monseñor Dominique Rey, bendiciendo uno de estos oratorios por la vida

El hermano Hubert-Marie de Bazelaire, rector del santuario, explica que estos oratorios servirán de “ayuda a las parejas que sufren o son víctimas de la ‘cultura de la muerte’”. Pero además,  recuerda que “estos santuarios también están vinculados a la vocación de Francia, actualmente muy infiel a esta vocación cristiana de la acogida de la vida naciente”.

Por ello, este religioso se muestra contento y asegura que “estos dos ‘oratorios por la vida’, al servicio de la misericordia, la esperanza y la caridad están ahora a disposición de los matrimonios y las madres en Cotignac, y esto además en el Año de San José”.

Para estos oratorios se han esculpido dos imágenes, ambas relacionadas con María y también con la vida. La primera de ellas, según el hermano Hubert, se refiere a la Presentación de Jesús en el Templo: la ofrenda de María, que viene a depositar a Dios a su hijo recién nacido, se suma así a las alegrías y obstáculos que atraviesan todas las madres. Otra creación, que representa dos manos de roble cargando a un niño de alabastro, simboliza el dolor que se convierte en oración en manos de María y esta vez expresa la agonía de los inocentes que no han visto la luz del día, así como el sufrimiento de las mujeres a quien le hubiera gustado darles la bienvenida en su carne.

Además, explica que estas dos manos no sostienen al Niño, lo ofrecen. Lo presentan con fuerza, como en una cuna formada por la mano todopoderosa de Dios revestida de las miserias y la mano débil del hombre pecador, apretadas y unidas armoniosamente, unas a otras, en este don.

Hubert-Marie de Bazelaire, rector del santuario de Nuestra Señora de las Gracias


El hermano Hubert-Marie de Bazelaire, rector del santuario de Nuestra Señora de las Gracias

Por su parte, Guillaume d’Alençon, diseñador del proyecto, señala en la web del santuario que “la Virgen María es madre. También es consoladora y embajadora de la divina misericordia. Esta es la razón por la que la segunda imagen ‘María que protege al feto’ mantiene al bebé cerca de su corazón. El mismo Jesús, Salvador de la humanidad, Dios hecho hombre, eligió hacerse muy pequeño, convertirse en embrión”.

Pero además, insiste en que “la Virgen acoge a los que tanto esperan tener un hijo, los anima a confiar en Cristo. Ya sea que nos enfrentemos al drama del aborto, al sufrimiento causado por un aborto espontáneo o a la expectativa incierta de un niño que tarda en llegar, María es el rostro más maravilloso de la misericordia. . Nosotros a sus pies. Ella siempre obtiene de su hijo la paz profunda que buscamos”.

Charlotte confiesa a Famille Chretienne que este santuario es un lugar de consuelo. La joven, que se sometió a un aborto hace unos años bajo la coacción de su familia, y que desde entonces se alejó de la Iglesia, ve aquí “el signo del amor incondicional de Dios”.

Por ello, todos los padres heridos por la pérdida de un hijo antes del nacimiento podrán confiar su dolor a la Virgen depositando una placa grabada con el nombre del niño perdido. Para Camille, que acaba de sufrir un aborto espontáneo, “es un consuelo reconocer a los ojos del mundo la existencia y el duelo de nuestro hijo”.

Por otro lado, el santuario ya ha anunciado la organización de peregrinaciones para las parejas que tengan dificultades para poder tener hijos, para rezar y dejar ante Nuestra Señora de la Vida sus peticiones por la fertilidad.

Una iglesia y un Rey

El origen de la devoción a Nuestra Señora de las Gracias se remonta al 10 de agosto de 1519, cuando Jean de la Baume, un leñador que había subido al monte Verdaille a cortar unos árboles, se arrodilló para rezar antes de comenzar su tarea. Al concluir, se levantó y vio en una nube a la Virgen María con el Niño Jesús en brazos, flanqueada por el arcángel San Miguel y San Bernardo de Claraval.

“Yo soy la Virgen María”, le anunció Nuestra Señora: “Ve y dile a los sacerdotes y a los cónsules de Cotignac que construyan aquí una iglesia bajo la advocación de Nuestra Señora de las Gracias, y que se acuda en procesión para recibir los dones que quiero distribuir”.


Jean pensó que se trataba de una alucinación veraniega y no dijo nada de lo que le había ordenado la Virgen. Pero al día siguiente, cuando regresó al mismo lugar para trabajar, la aparición se repitió, y entonces sí transmitió el mensaje a las autoridades de Cotignac.

Poco más de un mes después, el 14 de septiembre, se puso la primera piedra del santuario, donde efectivamente la Madre de Dios ha concedido en el último medio milenio toda clase de favores y milagros.

Una de sus intervenciones más conocidas tiene que ver con el Rey Sol, Luis XIV, el monarca que gobernó Francia durante un larguísimo periodo (72 años, entre 1643 y 1715) coincidente con su mayor grandeza. Sus padres, Luis XIII y la española Ana de Austria, hija de Felipe III, que había tenido un embarazo fallido, no conseguían dar un heredero al reino desde su matrimonio en 1615.

El 3 de noviembre de 1637, la Virgen se apareció al hermano Fiacre, un religioso agustino, a quien mostró un niño y anunció: “No tengas miedo, soy la Madre de Dios, y el niño al que ves es el Delfín [heredero] que Dios quiere dar a Francia. Para que quede claro, que quiero que se avise a la Reina de que haga tres novenas en mi honor, he aquí la misma imagen que está en Nuestra Señora de las Gracias, en Provenza, y la fachada de la iglesia”.

El hermano Fiacre hizo las novenas en nombre de la Reina, una a Nuestra Señora de las Gracias, otra a Notre Dame de parís y la última a Nuestra Señora de las Victorias. El 5 de septiembre de 1638 nació Luis XIV, quien veintidós años más tarde, el 21 de febrero de 1660, acudió a Cotignac acompañado de su madre a dar las gracias por su nacimiento.

Fuente; Religión en Libertad

«Es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo» (Jn 6,30-35)

 


«Es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo»  (Jn 6,30-35)


Rev. D. Joaquim MESEGUER García

(Rubí, Barcelona, España)

Hoy, en las palabras de Jesús podemos constatar la contraposición y la complementariedad entre el Antiguo y el Nuevo Testamento: el Antiguo es figura del Nuevo y en el Nuevo las promesas hechas por Dios a los padres en el Antiguo llegan a su plenitud. Así, el maná que comieron los israelitas en el desierto no era el auténtico pan del cielo, sino la figura del verdadero pan que Dios, nuestro Padre, nos ha dado en la persona de Jesucristo, a quien ha enviado como Salvador del mundo. Moisés solicitó a Dios, a favor de los israelitas, un alimento material; Jesucristo, en cambio, se da a sí mismo como alimento divino que otorga la vida.

«¿Qué señal haces para que viéndola creamos en ti? ¿Qué obra realizas?» (Jn 6,30), exigen incrédulos e impertinentes los judíos. ¿Les ha parecido poco el signo de la multiplicación de los panes y los peces obrada por Jesús el día anterior? ¿Por qué ayer querían proclamar rey a Jesús y hoy ya no le creen? ¡Qué inconstante es a menudo el corazón humano! Dice san Bernardo de Claraval: «Los impíos andan alrededor, porque naturalmente, quieren dar satisfacción al apetito, y neciamente despreciar el modo de conseguir el fin». Así sucedía con los judíos: sumergidos en una visión materialista, pretendían que alguien les alimentara y solucionara sus problemas, pero no querían creer; eso era todo lo que les interesaba de Jesús. ¿No es ésta la perspectiva de quien desea una religión cómoda, hecha a medida y sin compromiso?

«Señor, danos siempre de este pan» (Jn 6,34): que estas palabras, pronunciadas por los judíos desde su modo materialista de ver la realidad, sean dichas por mí con la sinceridad que me proporciona la fe; que expresen de verdad un deseo de alimentarme con Jesucristo y de vivir unido a Él para siempre.

Ser Estrellas

 


SER ESTRELLAS

Cada uno de nosotros está llamado a reflejar la luz de Jesús Eucaristía a todos los hombres. Debemos ser estrellas de luz, que guía a los hombres a Jesús como la

estrella de Belén. Ser estrella es ser luz en la noche del mundo, para iluminar a los desorientados a encontrar el camino perdido y así saber descubrir la razón de su existir.

El cristiano debe ser luz, estrella, faro, antorcha de fuego. Todo esto y mucho más debe ser el cristiano, que ama a Cristo con todo su corazón y no puede permitir que los demás no lo conozcan ni lo amen.

Jesús Eucaristía nos ama y nos espera cada día en el sagrario de nuestras iglesias. Él es el amigo divino que está allí esperándonos por amor. Y, sin embargo,¡cuántos cristianos, como los discípulos de Emaús, pasan a su lado, e, incluso, van a la iglesia y no lo descubren! Jesús está siempre buscando amigos, se hace el encontradizo

como en el camino de Emaús, y la mayoría no lo reconoce ni siquiera en la Eucaristía.

¡Si la gente supiera y creyera que Jesús, el Dios creador de cuanto existe, el Redentor del género humano, los está esperando con amor! ¡Si creyeran que Jesús los

ama con amor divino y desea derramar sobre ellos sus abundantes bendiciones! ¿Acaso no tienen problemas que solucionar o enfermedades que curar o dudas que resolver?

Ahí está Jesús, el amigo que nunca falla y siempre los espera para ayudarles en sus problemas y hacerlos felices. Él los mira con ternura desde el sagrario de la iglesia y ellos pasan junto a él aburridos por tantos problemas y ni siquiera se les ocurre entrar para pedir ayuda o agradecer los dones recibidos. ¿Acaso no tienen nada que pedir o nada que agradecer?

Seamos estrellas de luz, lamparitas del sagrario que indican el camino a Jesús. No importa lo que digan o no digan los demás, vale la pena amar a Jesús Eucaristía y

hacerlo amar de todos los hombres, indicándoles el camino hacia el sagrario.

Saludo a Jesús Sacramentado

 



Saludo a Jesús Sacramentado

Oh Jesús, verdadero Dios y verdadero hombre, aquí presente en el Santísimo Sacramento del altar, creo todo lo que Vos, mi Señor, me habéis revelado.

Arrepentido de todos mis pecados, esperando en Vos que nunca permite que sea confundido, agradeciendo por este don supremo, amándoos sobre todas las cosas en este Sacramento de vuestro amor, adorándoos en el misterio profundo de vuestra humildad, os manifiesto y hago patente todas las heridas y miserias de mi pobre corazón y os pido me deis todo lo que necesito y deseo.

Pero tan solo os necesito a Vos, oh Dios mío, tan solo os deseo a Vos, vuestra gracia y la gracia de usar debidamente vuestras gracias, poseeros en esta vida y poseeros en la otra.

Bendito seáis, oh poder divino de vuestro paternal Corazón, que aunque todo lo podéis, sin embargo, no podíais darnos un don más precioso que este Santísimo Sacramento.
Oh Pan celestial, gran Sacramento, os adoro y os alabo en todo momento. (repítase después de cada alabanza.)

Bendita seáis, oh Sabiduría del Verbo Divino, que todo lo sabéis y lo ordenáis, y sin embargo no sabíais prepararnos una comida más exquisita, que este Santísimo Sacramento.

Bendito seáis, oh Dios mío, que en vuestra inefable dulzura de amor os habéis transformado en este pan para dárosnos como el más dulce manjar.

Bendito seáis, oh Dios mío, que habéis encerrado todos vuestros misterios en esta humilde forma de pan terrenal. ¡Oh Trinidad Santísima!

Amén 

lunes, 19 de abril de 2021

PARA TENER EL ESPÍRITU DE ORACIÓN Y DEVOCIÓN Martes, 20 de abril del 2021.



PARA TENER EL ESPÍRITU DE ORACIÓN Y DEVOCIÓN

Pensamiento bíblico :

Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: «Paz a vosotros». Y, dicho esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: «Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo» (Jn 20,19-21).

Pensamiento franciscano :

Dice san Francisco en su Admonición sobre la paz: «Bienaventurados los pacíficos, porque serán llamados hijos de Dios (Mt 5,9). Son verdaderamente pacíficos aquellos que, con todo lo que padecen en este siglo, por el amor de nuestro Señor Jesucristo, conservan la paz en el alma y en el cuerpo» (Adm 15).

Orar con la Iglesia :

Dirijamos al Padre nuestras súplicas, por medio de Jesucristo el Señor, que vive siempre e intercede por nosotros.

-Para que el Señor Jesús, Salvador del mundo, dé su paz a la Iglesia y la haga testigo fiel y creíble de su resurrección.

-Para que los gobernantes busquen ante todo la justicia y la paz.

-Para que los que buscan la fe, sean iluminados por la luz de Cristo resucitado y por el ejemplo de los hermanos.

-Para que Jesús, el Señor, vencedor de la muerte, nos confirme a nosotros en la paz que dio a sus discípulos y en la misión de dar testimonio de su resurrección.

Oración: Padre todopoderoso, te suplicamos que acojas benigno las oraciones que te presenta tu Hijo Jesucristo, nuestro Señor, que vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.



 

Yo soy el pan de vida

 

 Yo soy el pan de vida

Martes 20 de abril

¡Paz y Bien!

Evangelio

Juan 6, 30-35

En aquel tiempo, la gente le preguntó a Jesús: "¿Qué señal vas a realizar tú, para que la veamos y podamos creerte? ¿Cuáles son tus obras? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: Les dio a comer pan del cielo".

Jesús les respondió: "Yo les aseguro: No fue Moisés quien les dio pan del cielo; es mi Padre quien les da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es aquel que baja del cielo y da la vida al mundo".

Entonces le dijeron: "Señor, danos siempre de ese pan". Jesús les contestó: "Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí nunca tendrá sed".

Palabra del Señor

Reflexión

Liturgia de la Palabra:



Liturgia de la Palabra:

20/04/2021
Martes de la tercera semana de Pascua.
PRIMERA LECTURA
Señor Jesús, recibe mi espíritu.
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 7, 51-8, 1a
En aquellos días, dijo Esteban al pueblo y a los ancianos y escribas:
-«¡Duros de cerviz, incircuncisos de corazón y de oídos! vosotros siempre resistís al Espíritu Santo, lo mismo que vuestros padres. ¿Hubo un profeta que vuestros padres no persiguieran? Ellos mataron a los que anunciaban la venida del Justo, y ahora vosotros lo habéis traicionado y asesinado; recibisteis la Ley por mediación de ángeles, y no la habéis observado».
Oyendo sus palabras se recomían en sus corazones y rechinaban los dientes de rabia. Esteban, lleno de Espíritu Santo, fijando la mirada en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús de pie a la derecha de Dios, y dijo:
-«Veo los cielo abiertos y al Hijo del hombre de pie a la derecha de Dios».
Dando un grito estentóreo, se taparon los oídos; y, como un solo hombre, se abalanzaron sobre él, lo empujaron fuera de la ciudad y se pusieron a apedrearlo. Los testigos, dejaron sus capas a los pies de un joven llamado Saulo y se pusieron a apedrear a Esteban, que repetía esta invocación:
- «Señor Jesús, recibe mi espíritu»
Luego, cayendo de rodillas, lanzó un grito:
- «Señor, no les tengas en cuenta este pecado.»
Y, con estas palabras, murió.
Saulo aprobaba su ejecución.
Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL 30. 3cd-4. 6ab y 7b y 8a. 17 y 21 ab
R. A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.
Sé la roca de mi refugio,
un baluarte donde me salve,
tú que eres mi roca y mi baluarte;
por tu nombre dirígeme y guíame. R.
A tus manos encomiendo mi espíritu:
tú, el Dios leal, me librarás;
yo confío en el Señor.
Tu misericordia sea mi gozo y mi alegría. R.
Haz brillar tu rostro sobre tu siervo,
sálvame por tu misericordia.
En el asilo de tu presencia los escondes
de las conjuras humanas. R.

Liturgia de las horas P. Paco Rebollo SIERVOS DEL DIVINO AMOR. OFICIO DE LECTURA, LAUDES, HORAS INTERMEDIAS, VÍSPERAS Y COMPLETAS. 20 DE ABRIL MARTES III DE PASCUA

 




Propio del tiempo. Salterio III

 

OFICIO DE LECTURA

 

Si el Oficio de Lectura es la primera oración del día:

 

V. Señor abre mis labios

R. Y mi boca proclamará tu alabanza

 

Se añade el Salmo del Invitatorio con la siguiente antífona:

 

Ant. Verdaderamente ha resucitado el Señor. Aleluya.

 

Salmo 94 INVITACIÓN A LA ALABANZA DIVINA

 

Venid, aclamemos al Señor,

demos vítores a la Roca que nos salva;

entremos a su presencia dándole gracias,

aclamándolo con cantos.

 

Porque el Señor es un Dios grande,

soberano de todos los dioses:

tiene en su mano las simas de la tierra,

son suyas las cumbres de los montes;

suyo es el mar, porque él lo hizo,

la tierra firme que modelaron sus manos.

 

Venid, postrémonos por tierra,

bendiciendo al Señor, creador nuestro.

Porque él es nuestro Dios,

y nosotros su pueblo,

el rebaño que él guía.

 

Ojalá escuchéis hoy su voz:

«No endurezcáis el corazón como en Meribá,

como el día de Masá en el desierto;

cuando vuestros padres me pusieron a prueba

y dudaron de mí, aunque habían visto mis obras.

 

Durante cuarenta años

aquella generación me repugnó, y dije:

Es un pueblo de corazón extraviado,

que no reconoce mi camino;

por eso he jurado en mi cólera

que no entrarán en mi descanso»

 

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

 

Ant. Verdaderamente ha resucitado el Señor. Aleluya.

 

Si antes del Oficio de lectura se ha rezado ya alguna otra Hora:

 

V. Dios mío, ven en mi auxilio

R. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.

 

Himno: QUE DOBLEN LAS CAMPANAS JUBILOSAS

 

Que doblen las campanas jubilosas

y proclamen el triunfo del amor,

y llenen nuestras almas de aleluyas,

de gozo y esperanza en el Señor.

 

Los sellos de la muerte han sido rotos,

la vida para siempre es libertad,

ni la muerte ni el mal son para el hombre

su destino, su última verdad.

 

Derrotados la muerte y el pecado,

es de Dios toda historia Y su final;

esperad con confianza su venida;

no temáis, con vosotros él está.

 

Volverán encrespadas tempestades

para hundir vuestra fe y vuestra verdad,

es más fuerte que el mal y que su embate

el poder del Señor, que os salvará.

 

Aleluyas cantemos a Dios Padre,

aleluyas al Hijo salvador,

su Espíritu corone la alegría

que su amor derramó en el corazón. Amén.

 

SALMODIA

Palabra de Dios diaria. P. Francisco J. Rebollo Leòn LECTURAS DEL MARTES III DE PASCUA 20 DE ABRIL (BLANCO) "Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí nunca tendrá sed".

 


ANTÍFONA DE ENTRADA Ap 19, 5; 12, 10

Alaben a nuestro Dios todos cuantos lo temen, pequeños y grandes, porque ha llegado ya la salvación, el poder y el reinado de su Cristo. Aleluya.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que abres la entrada del reino celestial a los que han renacido por el agua y el Espíritu Santo, aumenta sobre tus siervos la gracia que les diste, para que, purificados de todo pecado, no les falte ningún bien de los que, en tu bondad, les tienes prometido. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la  unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

LITURGIA DE LA PALABRA

Señor Jesús, recibe mi espíritu.

Del libro de los Hechos de los Apóstoles 7, 51-8,


En aquellos días, habló Esteban ante el sanedrín, diciendo: "Hombres de cabeza dura, cerrados de corazón y de oídos. Ustedes resisten siempre al Espíritu Santo; ustedes son iguales a sus padres. ¿A qué profeta no persiguieron sus padres? Ellos mataron a los que anunciaban la venida del justo, al que ahora ustedes han traicionado y dado muerte. Recibieron la ley por medio de los ángeles y no la han observado".

Reflexión 109: Los brazos de Dios

 



Reflexiones diarias sobre la Divina Misericordia
365 días con santa Faustina

Reflexión 109: Los brazos de Dios

Cuando un niño se asusta o se lastima, el lugar natural de consuelo son los brazos de los padres. Esto es lo primero que busca un niño que llora. Así debe ser con nosotros. Los brazos de nuestro Padre Celestial y Jesús nuestro Salvador son a los que debemos acudir en nuestra necesidad. No debemos dudar en volvernos a Dios en todas las cosas, especialmente cuando nos sentimos tentados a desesperarnos o cuando reconocemos nuestra debilidad y pecado (ver Diario # 505).

Cuando las cargas lo agobian, o cuando se enoja o siente la tentación de desesperarse, ¿a dónde recurre? Algunos recurren a consuelos carnales pecaminosos, otros a palabras duras y otros corren hacia Dios. ¡Corre hacia Dios en todo momento! Idealmente, corremos hacia Él cuando la vida es buena y cuando estamos llenos de gran gozo y consuelo. Pero Dios también quiere que corramos hacia Él, inmediatamente, cuando la vida es difícil. Haga de los brazos de Dios lo primero en lo que piense cuando se encuentre en necesidad.

Señor, corro hacia ti. Oro para que cada día desarrolle el hábito de correr hacia ti en todas las cosas. Oro para volverme a ti con todas mis necesidades. Me aferro a Ti, Divino Señor, y busco confiar en Ti siempre. Jesús, en Ti confío.