domingo, 27 de mayo de 2018

SOBRE EL AMOR DE LAS TRES PERSONAS DIVINAS PARA EL HOMBRE 27 DE MAYO DE 2018 POR DAN BURKE

Sobre el amor de las tres personas divinas para el hombre *
SOLEMNIDAD DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD
Tres personas divinas
SERMÓN XXIX DE SAN ALFONSO IIGUOR I
"Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo"
(Mateo 28:19).
San Leo ha dicho que la naturaleza de Dios es, por su esencia, la bondad misma. "Deus cujus natura bonitas." Ahora, la bondad naturalmente se difunde a sí misma. "Bonum est sui diffusivum". Y por experiencia, sabemos que los hombres de buen corazón están llenos de amor por todos y desean compartir con todos los bienes que disfrutan. Dios es la bondad infinita, es todo amor hacia nosotros sus criaturas. Por lo tanto, San Juan lo llama amor puro, caridad pura. "Dios es caridad" (1 Juan 4: 8). Y, por lo tanto, desea ardientemente hacernos partícipes de su propia felicidad. La fe nos enseña cuánto han hecho las Tres Personas Divinas a través del amor al hombre y lo han enriquecido con regalos celestiales. Al decir a sus apóstoles: "Enseñad a todas las naciones, bautizándolas en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo" [cf. Mateo 28:19]. Jesucristo deseaba no solo instruir a los gentiles en el misterio de la Santísima Trinidad, sino también enseñarles el amor que la adorada Trinidad conlleva para el hombre. Tengo la intención de proponer este día para su consideración [primero] el amor que nos muestra el Padre en nuestra creación; segundo, el amor del Hijo, en nuestra redención; y en tercer lugar, el amor del Espíritu Santo, en nuestra santificación.
Primer punto. El amor que nos muestra el Padre en nuestra creación.
1. "Te he amado con amor eterno, por eso te he atraído, apiadándote de ti" (Jeremías 31: 3). Mi hijo, dice el Señor, te he amado por la eternidad, y, a través del amor por ti, te he mostrado misericordia al sacarte de la nada. Por lo tanto, amados cristianos, de todos los que los aman, Dios ha sido su primer amante. Tus padres han sido los primeros en amarte en esta tierra; pero te han amado solo después de que te conocieron. Pero, antes de tener un ser, Dios te amaba. Antes de que tu padre o madre naciera, Dios te amaba; sí, incluso antes de la creación del mundo, él te amaba. ¿Y cuánto tiempo antes de la creación Dios te amó? Quizás por mil años o por miles de años. No es necesario contar años o edades; Dios te amó desde la eternidad. "Te he amado con amor eterno". Mientras él haya sido Dios, él te ha amado: mientras se haya amado a sí mismo, te ha amado. La idea de este amor hizo que Santa Inés, la Virgen, exclamara: "Otro amante me lo impidió". Cuando las criaturas le preguntaron a su corazón, ella respondió: No, no puedo preferir que seas mi Dios. Él ha sido el primero en amarme; es entonces, pero solo que él debe ocupar el primer lugar en mis afectos.

Solemnidad Santísima Trinidad - Fiesta Mayo 27 de 2018


Solemnidad Santísima Trinidad - Fiesta Mayo 27 de 2018



EL DOGMA
DE LA
SANTÍSIMA TRINIDAD

253 La Trinidad es una. No confesamos tres dioses sino un solo Dios en tres personas: "la Trinidad consubstancial" (Concilio de Constantinopla II, año 553: DS 421). Las personas divinas no se reparten la única divinidad, sino que cada una de ellas es enteramente Dios: "El Padre es lo mismo que es el Hijo, el Hijo lo mismo que es el Padre, el Padre y el Hijo lo mismo que el Espíritu Santo, es decir, un solo Dios por naturaleza" (Concilio de Toledo XI, año 675: DS 530). "Cada una de las tres personas es esta realidad, es decir, la substancia, la esencia o la naturaleza divina" (Concilio de Letrán IV, año 1215: DS 804).

254 Las Personas divinas son realmente distintas entre sí. "Dios es único pero no solitario" (Fides Damasi: DS 71). "Padre", "Hijo", Espíritu Santo" no son simplemente nombres que designan modalidades del ser divino, pues son realmente distintos entre sí: "El que es el Hijo no es el Padre, y el que es el Padre no es el Hijo, ni el Espíritu Santo el que es el Padre o el Hijo" (Concilio de Toledo XI, año 675: DS 530). Son distintos entre sí por sus relaciones de origen: "El Padre es quien engendra, el Hijo quien es engendrado, y el Espíritu Santo es quien procede" (Concilio de Letrán IV, año 1215: DS 804). La Unidad divina es Trina.

255 Las Personas divinas son relativas unas a otras. La distinción real de las Personas entre sí, porque no divide la unidad divina, reside únicamente en las relaciones que las refieren unas a otras: "En los nombres relativos de las personas, el Padre es referido al Hijo, el Hijo lo es al Padre, el Espíritu Santo lo es a los dos; sin embargo, cuando se habla de estas tres Personas considerando las relaciones se cree en una sola naturaleza o substancia" (Concilio de Toledo XI, año 675: DS 528). En efecto, "en Dios todo es uno, excepto lo que comporta relaciones opuestas" (Concilio de Florencia, año 1442: DS 1330). "A causa de esta unidad, el Padre está todo en el Hijo, todo en el Espíritu Santo; el Hijo está todo en el Padre, todo en el Espíritu Santo; el Espíritu Santo está todo en el Padre, todo en el Hijo" (Concilio de Florencia, año 1442: DS 1331).

Resumen

261 El misterio de la Santísima Trinidad es el misterio central de la fe y de la vida cristiana. Sólo Dios puede dárnoslo a conocer revelándose como Padre, Hijo y Espíritu Santo.

262 La Encarnación del Hijo de Dios revela que Dios es el Padre eterno, y que el Hijo es "de la misma naturaleza que el Padre", es decir, que es en Él y con Él el mismo y único Dios.

263 La misión del Espíritu Santo, enviado por el Padre en nombre del Hijo (cf. Jn 14,26) y por el Hijo "de junto al Padre" (Jn 15,26), revela que él es con ellos el mismo Dios único. "Con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria".

264 "El Espíritu Santo procede principalmente del Padre, y por concesión del Padre, sin intervalo de tiempo procede de los dos como de un principio común" (S. Agustín, De Trinitate, 15,26,47).

265 Por la gracia del bautismo "en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo" (Mt 28, 19) somos llamados a participar en la vida de la Bienaventurada Trinidad, aquí abajo en la oscuridad de la fe y, después de la muerte, en la luz eterna (cf. Pablo VI, Credo del Pueblo de Dios 9).

266 "La fe católica es ésta: que veneremos un Dios en la Trinidad y la Trinidad en la unidad, no confundiendo las Personas, ni separando las substancias; una es la persona del Padre, otra la del Hijo, otra la del Espíritu Santo; pero del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo una es la divinidad, igual la gloria, coeterna la majestad" (Símbolo "Quicumque": DS, 75).

267 Las Personas divinas, inseparables en su ser, son también inseparables en su obrar. Pero en la única operación divina cada una manifiesta lo que le es propio en la Trinidad, sobre todo en las misiones divinas de la Encarnación del Hijo y del don del Espíritu Santo.



Historia de la Fiesta



Comenzó a celebrarse esta fiesta hacia el año 1000, tal vez un poco antes. Parece ser que fueron los monjes los que asignaron el Domingo después de Pentecostés para su celebración. Las iglesias diocesanas comenzaron a seguir el ejemplo de los benedictinos y los cistercienses, y en los dos siglos siguientes, la celebración se extendió por toda Europa. Roma, siempre tan conservadora en cuestión de liturgia, tardó en admitir la nueva fiesta. Por fin, en 1334, el Papa Juan XXII la introdujo como fiesta de la Iglesia universal.

Vivencialmente todos los cristianos somos Trinidad

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VIVENCIALMENTE TODOS LOS CRISTIANOS SOMOS TRINIDAD

Por Gabriel González del Estal

1.- Los que se dejan llevar por el Espíritu de Dios, esos son hijos de Dios… que nos hace gritar: “Abba” (Padre). Ser cristiano es vivir según el Espíritu de Cristo, según el Espíritu de Dios. Vivencialmente somos Trinidad cada vez que amamos al prójimo como Cristo nos amó. Vivir en la Trinidad de Dios es vivir en el amor de Dios, y eso es lo que nos hace ser buenos cristianos. A eso se refirieron todos los grandes místicos, cuando hablaron de la inhabitación del Espíritu Santo en el alma de toda persona que ama a Dios. Dios es Trinidad y nosotros somos también Trinidad cada vez que amamos al prójimo. Todos los cristianos estamos llamados a ser Trinidad. Las palabras de San Pablo a los cristianos de Roma lo dicen muy claro: son buenos cristianos los que se dejan llevar por el Espíritu de Cristo. Hemos celebrado el Día del Apostolado seglar, que quiere recordarnos que para ser buen cristiano no es necesario ser fraile o monja; muchos cristianos seglares son mejores cristianos que algunos frailes o monjas. El propósito primero que hacemos los frailes, cuando profesamos, es el de ser buenos cristianos; nos hacemos frailes o monjas precisamente para eso, para ser buenos discípulos de Cristo. Y, ¿qué es ser buen discípulo de Cristo? Pues cumplir con la mayor perfección posible el mandamiento nuevo de Cristo: amarnos unos a otros como él nos amó. Teológicamente la Trinidad de Dios es un gran misterio cristiano, y como misterio es imposible de explicar con la razón. Pero, vivencialmente, ni un cristiano particular, ni la Iglesia de Cristo pueden serlo si no son Trinidad. Nuestro Dios es un Dios familia y también toda familia cristiana es Trinidad. Esta es una realidad muy consoladora para nosotros, porque como seres humanos alejados de Dios somos muy poca cosa, pero como seres Trinidad, como seres habitados por Dios somos linaje de Dios, somos hijos del Padre, hermanos del Hijo, habitados por el Espíritu.

sábado, 26 de mayo de 2018

REFLEXIONES PARA CADA DÍA DEL MES DE MARÍA - Día 27: ¡Un sólo instante y una María!

La Virgen María


DOS IDEAS PREVIAS

Se trata de que hagas oración cada día. Todos los días puedes empezar el rato de oración con la "oración inicial para cada día"; después leyendo con atención el "texto de cada día", a continuación hablas con Dios y con María; por último, terminas rezando la "oración final".

1. PROHIBIDO CORRER: Es corto; no tengas prisa en acabar. No es leer y ya está. Dale tiempo a que Ella te hable.

2 LO QUE NO ESTÁ ESCRITO ¿Sabes qué es lo mejor de este texto? Lo que no está escrito y tú le digas; la conversación que tú, personalmente, tengas con María.



ORACIÓN INICIAL PARA CADA DÍA

Santa María, ¡Madre de Dios y Madre mía! Eres más madre que todas las madres juntas: cuídame como Tú sabes. Grábame, por favor, estas tres cosas que dijiste:

"NO TIENEN VINO": presenta siempre a tu Hijo mis necesidades y las de todos tus hijos.

"HACED LO QUE ÉL OS DIGA": dame luz para saber lo que Jesús me dice, y amor grande para hacerlo fielmente.

"HE AQUÍ LA ESCLAVA DEL SEÑOR": que yo no tenga otra respuesta ante todo lo que Él me insinúe.


ORACIÓN FINAL PARA CADA DÍA

¡OH SEÑORA MÍA, Oh Madre mía! Yo me ofrezco enteramente a ti; y en prueba de mi amor de hijo te consagro en este día mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo tuyo, Madre buena, guárdame y defiéndeme como cosa y posesión tuya. Amén


Día 27: ¡Un sólo instante y una María!

CONTEMPLAR Y VIVIR CON FRANCISCO Y CLARA DE ASÍS EL MISTERIO DE CRISTO EUCARÍSTICO





CONTEMPLAR Y VIVIR CON FRANCISCO Y CLARA DE ASÍS
EL MISTERIO DE CRISTO EUCARÍSTICO
por Michel Hubaut, franciscano

Celebrar la comida del Señor:
rendirle «el homenaje» de toda nuestra vida

Ante la grandeza y la actualidad del don de la Eucaristía, Francisco apremia a sus hermanos a hacer el vacío en sí mismos para acoger al que es todo: «Nada de vosotros retengáis para vosotros, a fin de que os reciba todo enteros el que se os ofrece todo entero» (CtaO 29). ¿Cómo no dar todo al que se nos da todo? En la Eucaristía, la vida eterna encuentra la historia del hombre, el Viviente encuentra al hombre mortal. ¡Qué prodigioso intercambio!

La respuesta del hombre, en la fe, exige la disponibilidad, la pureza de intención y el homenaje de nuestro amor. Es lo que Francisco expresa con frecuencia mediante las palabras respeto (reverentia) y honor. «Os ruego a todos vosotros, hermanos, besándoos los pies y con la caridad que puedo, que manifestéis toda reverencia y todo honor, tanto cuanto podáis, al santísimo cuerpo y sangre de nuestro Señor Jesucristo... Gran miseria y miserable debilidad, que cuando lo tenéis tan presente a él en persona, vosotros os preocupéis de cualquier otra cosa en todo el mundo» (CtaO 12.25).

EL MISTERIO DE PENTECOSTÉS - LOS INGLESES HAN SIDO REVESTIDOS POR LA LUZ DE LA SANTA FE





EL MISTERIO DE PENTECOSTÉS
Benedicto XVI, Homilía del día de Pentecostés (4-VI-2006)

Queridos hermanos y hermanas:

En el día de Pentecostés el Espíritu Santo descendió con fuerza sobre los Apóstoles; así comenzó la misión de la Iglesia en el mundo. Jesús mismo había preparado a los Once para esta misión al aparecérseles en varias ocasiones después de la resurrección. Antes de la ascensión al cielo, «les mandó que no se ausentasen de Jerusalén, sino que aguardasen la Promesa del Padre» (cf. Hch 1,3-5); es decir, les pidió que permanecieran juntos para prepararse a recibir el don del Espíritu Santo. Y ellos se reunieron en oración con María en el Cenáculo, en espera de ese acontecimiento prometido (cf. Hch 1,14).

Permanecer juntos fue la condición que puso Jesús para acoger el don del Espíritu Santo; presupuesto de su concordia fue una oración prolongada. Así nos da una magnífica lección para toda comunidad cristiana. A veces se piensa que la eficacia misionera depende principalmente de una esmerada programación y de su sucesiva aplicación inteligente mediante un compromiso concreto. Ciertamente, el Señor pide nuestra colaboración, pero antes de cualquier respuesta nuestra se necesita su iniciativa: su Espíritu es el verdadero protagonista de la Iglesia. Las raíces de nuestro ser y de nuestro obrar están en el silencio sabio y providente de Dios.

La Santísima Trinidad, el "misterio de los misterios"




El misterio de la Santísima Trinidad, más que para ser entendido, es para ser amado y vivido en nuestro interior.

Por: P . Sergio Córdova LC | Fuente: Catholic.net 

Se nos ha habituado a pensar que, al hablar de la Santísima Trinidad, hemos de concebir algo totalmente oscuro e ininteligible. ¡Por algo es un misterio! Más aún, es -por así decirlo- el misterio por antonomasia de nuestra fe, el "misterio de los misterios". Pero, en vez de plantear el tema en términos de raciocinio o de especulación teológica, yo prefiero mil veces más tratarlo desde un punto de vista mucho más "humano" y personal, si se me permite la expresión. No que la razón no lo sea. Pero yo creo que es mucho más palpitante, cercano y vivencial cuando lo contemplamos con el corazón y bajo el prisma del amor.

Y es que el misterio de la Santísima Trinidad, más que para ser especulado, es para ser amado y vivido en nuestra interioridad. Al menos, a mí me parece que así es mucho más sabroso y "digerible". La razón es, por lo general, más fría e impersonal. Mientras que el amor es todo lo contrario.

Permanece con nosotros



Santo Evangelio según San Mateo 28,16-20. Solemnidad de la Santísima Trinidad (Domingo siguiente a Pentecostés). Ciclo B


Por: H. Jesús Salazar Brenes, L.C. | Fuente: missionkits.org 


En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!

Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)

Evangelio del día (para orientar tu meditación)

Del santo Evangelio según san Mateo 28,16-20

Misa de Hoy (Eucaristía Digital) Domingo 27 Mayo 2018 - Padre Carlos Y...

Santo Rosario en Video - Misterios de Gloria - Miércoles y Domingo

La Santísima Trinidad

LA GRACIA del Domingo 27 de Mayo de 2018

Orar con el Evangelio 27 05 2018 (Mateo 28, 16-20). Santísima Trinidad, ...

MISTERIO DE LA SANTISIMA TRINIDAD EXPLICADO-Que es la Santísima Trinidad

Evangelio 27 mayo 2018 (Mateo 28, 16-20). Solemnidad de la Santísima Tri...

Liturgia de las horas P. Paco Rebollo SIERVOS DEL DIVINO AMOR. OFICIO DE LECTURA, LAUDES, HORAS INTERMEDIAS, VÍSPERAS Y COMPLETAS. 27 DE MAYO DOMINGO DE LA SOLEMNIDAD DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD

La imagen puede contener: texto



Liturgia de las horas

27 DE MAYO DOMINGO DE LA SOLEMNIDAD DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD

De la Solemnidad.


LA SANTÍSIMA TRINIDAD. (SOLEMNIDAD)

OFICIO DE LECTURA

INVITATORIO

Si ésta es la primera oración del día:

V. Señor abre mis labios
R. Y mi boca proclamará tu alabanza

Se añade el Salmo del Invitatorio con la siguiente antífona:

Ant. Al Dios verdadero, que es uno solo en tres personas, venid, adorémosle.

Salmo 94 INVITACIÓN A LA ALABANZA DIVINA

Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos.

Dom 27 May Homilía La Santísima Trinidad - Ciclo B

La imagen puede contener: comida

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Introducción
Asomarnos al misterio de la Trinidad desde una vertiente escuetamente lógica, sería como introducirnos en un galimatías, en un laberinto sin salida que nos dejaría cansados, estériles, sin especial motivación para nuestra andadura como creyentes. El Misterio nos sobrepasa, no podemos abarcarlo, mucho menos controlarlo y esta verdad nos desconcierta.

Al tiempo, el Misterio es lo más próximo, lo más profundo de mi ser, si accedo desde esa dimensión espiritual, puedo relacionarme y descubrir al Dios que me habita, conoce mi nombre, al que invoco sin palabras,  de quien tengo experiencia de su Presencia que modela mi camino. De este modo es posible percibir la dinámica amorosa de Dios, tener un conocimiento sabroso  que  renueva y fortalece, ilumina y ensancha nuestros límites.

La aguda belleza del conocido icono de la Trinidad de Rublev, nos invita a esto, a no quedarnos de espectadores, sino  incorporarnos al dinamismo de amor que Dios es y que habita el centro de mi ser. Estar o no conectados a este fluir de vida en el amor, marcará la diferencia en la condición de discípulo de Jesús. Fundamentados  en esta realidad, receptivos a su iniciativa, establecemos la condición de posibilidad para incidir en la historia con una aportación desde la confianza que transforma.


Monjas Dominicas Contemplativas
Monasterio de Santa Cruz (Vitoria)


“ Medita en tu corazón, que el Señor es el único Dios ”

Evangelio de hoy y lecturas

Mensaje del 25 de mayo de 2018 en Medjugorje, Bosnia-Herzegovina


DeNazaret



“Queridos hijos, en este tiempo inquieto los invito a tener más confianza en Dios, que es el Padre de ustedes que está en los Cielos y que me ha enviado para coducirlos a Él. Ustedes, abran sus corazones a los dones que Él desea darles, y en el silencio del corazón adoren a mi Hijo Jesús, que ha dado su vida para que vivan en la eternidad, a donde quiere conducirlos. Que su esperanza sea la alegría del encuentro con el Altísimo en la vida cotidiana. Por eso los invito: no descuiden la oración porque la oración hace milagros. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

RESPIRA EN MI

paloma


Publicado el 24 mayo, 2015 por Maribel

Respira en mi
Oh Espíritu Santo
Para que mis pensamientos
Puedan ser todos santos.

Actúa en mí
Oh Espíritu Santo
Para que mi trabajo, también
Pueda ser santo.

Atrae mi corazón
Oh Espíritu Santo
Para que sólo ame 
Lo que es santo.

Fortaléceme
Oh Espíritu Santo
Para que defienda
Todo lo que es Santo.

Guárdame pues
Oh Espíritu Santo
Para que yo siempre
Pueda ser santo

San Agustín

Espíritu de Amor, invade toda mi vida y lléname con tus dones:

En el camino hacia Dios nos acompaña María - Santa Isabel de la Trinidad

Santa Isabel de la Trinidad

buenoAlgunas pinceladas de Isabel:
He hallado mi cielo en la tierra pues el cielo es Dios y Dios está en mi alma.
Las almas penetran en Dios mediante la fe viva y allí, simplificadas y en paz, El las conduce por encima de las cosas y gustos sensibles hasta la tiniebla sagrada quedando transformadas en imagen de Dios. Esas almas viven, según la expresión de San Juan, en sociedad (Jn. 1,3) con las Tres adorables Personas, en comunión de vida. En esto consiste la vida contemplativa. Es una contemplación que conduce a la posesión. Ahora bien, esta posesión simple es la vida eterna disfrutada en el abismo sin fondo. Es allí, donde por encima de la razón, nos espera el profundo reposo de la inmutabilidad divina.
Para vencer el orgullo: matarlo de hambre. Mira, el orgullo es amor propio. Pues bien; el amor de Dios debe ser tan fuerte que anule por completo nuestro amor propio.
Cuando te aconsejo la oración, no se trata de imponerse una cantidad de oraciones vocales para rezarlas diariamente. Hablo, más bien, de esa elevación del alma a Dios a través de todas las cosas que nos constituye en una especie de comunión ininterrumpida con la Santísima Trinidad, obrando con sencillez a la luz de su mirada

ELEVACIÓN A LA SANTÍSIMA TRINIDAD

Oh Dios mío, Trinidad a quien adoro, ayúdame a olvidarme totalmente de mí para establecerme en Ti, inmóvil y tranquilo, como si ya mi alma estuviera en la eternidad. Que nada pueda turbar mi paz, ni hacerme salir de Ti, oh mi inmutable, sino que cada minuto me sumerja más en la hondura de tu Misterio.