sábado, 22 de abril de 2017

Examen de conciencia para "hijos pródigos"



Hijo pródigo
En varias ocasiones me he referido al sacramento de la Reconciliación, y he compartido ya dos exámenes de conciencia, uno para llegar a lo más hondo, y otro para personas ancianas o enfermos que no salen de su casa. En el umbral de la “Gran Semana” de nuestra redención, les comparto otro, con destinatarios específicos: los “hijos pródigos”
Suele suceder en la Semana Santa, y especialmente los Viernes santos durante la mañana, o durante un via Crucis, que algunas personas quieren confesarse, movidas por la contemplación de la Pasión, luego de muchos años sin hacerlo.
El problema con que me suelo encontrar es que muchas veces “no se acuerdan cómo confesarse". Sienten deseos de pedir perdón, se sienten mal por dentro, pero muchas veces me cuentan que es “no saben qué decir", o cómo decirlo. ¿Cual es el motivo de esta dificultad? ¿Es acaso porque no tienen pecados? Evidentemente no. Pecados tienen, como tengo yo, y a menudo pecados graves o gravísimos.

A veces, la causa es que el paso del tiempo y el influjo de la mentalidad relativista fue “borrando” la Ley de Dios de sus conciencias. 
Otras veces esas mismas conciencias, para evitar el peso del remordimiento, fueron justificando las faltas, hasta “enterrarlas” por algún lugar, o “evaporarlas".
En esos casos, suelo ayudar a las personas con algunas preguntas siguiendo los diez mandamientos, y deteniéndome en algunas faltas que suelen o pueden ser graves. 
Se las comparto, un poco “mejoradas", como un “examen de conciencia para hijos pródigos“, que vuelven a casa luego de bastante tiempo. Ojalá sirva a alguno para reconciliarse en este tiempo.
¿Hace mucho que no te confesás? ¿Fue por algo en especial que dejaste de hacerlo?
1. ¿Has tenido fe en Dios? ¿Te has acordado de rezar siempre? ¿Has confiado en Dios? ¿Ha sido importante en tu vida o lo has dejado de lado? ¿Alguna vez te enojaste con Dios y lo insultaste por algo malo que te sucedió?
2. ¿Has recurrido a la magia, a curanderos, a adivinos? ¿Has ido a que te tiren las cartas? ¿Has participado en reuniones de otras religiones o iglesias?
3. ¿Has ido a Misa todos los domingos y fiestas de precepto? ¿Has cumplido con los días de ayuno y abstinencia?
4. ¿Has sido bueno con tus padres, o no has sido buen hijo? ¿Te ocupás de tus papás si son ancianos, o te has desentendido de ellos? ¿Has sido un buen padre o no te has ocupado suficientemente de tus hijos? ¿Has tratado bien a tu familia? ¿Has sido motivo de paz y alegría en tu hogar, o por el contrario, motivo de discordia? ¿Has cumplido tus deberes como ciudadano?
5. ¿Has peleado, insultado, agredido físicamente o verbalmente a alguien? ¿Has tenido discusiones violentas? ¿Hay alguna persona a quien no logres perdonar? ¿Odiás a alguna persona? ¿Has cometido, aconsejado o colaborado con un aborto? ¿Has cuidado tu salud, o alguna vez te emborrachaste, consumiste drogas o pusiste tu vida en peligro sin necesidad? ¿Haz sido indiferente ante el sufrimiento del prójimo?
6. ¿Has consumido pornografía o mirado programas, páginas de internet o revistas impuras? ¿Has cometido actos impuros solo (masturbación)? ¿Has tenido relaciones sexuales antes del matrimonio? ¿Estás casado por Iglesia? ¿Sos fiel a tu esposo/a? ¿Has respetado a tu esposo/a, o has usado la sexualidad de modo egoísta?¿Has estado abierto a la vida, o has utilizado métodos anticonceptivos artificiales?
7. ¿Has robado cosas o dinero? ¿Has sido honesto en los negocios o has estado mezclado en cosas sucias? ¿Has cumplido con tu horario de trabajo? ¿Has sido responsable en el estudio? ¿Has cuidado los bienes que el Señor te regaló o has sido derrochón? ¿Has ayudado al prójimo? ¿Has cumplido con tus obligaciones impositivas o has evadido injustamente?
8. ¿Has mentido? ¿Has difamado al prójimo gravemente, divulgando defectos suyos sin necesidad? ¿Has calumniado, es decir, divulgado mentiras sobre el prójimo, o dicho cosas sin estar seguro? ¿Has copiado en los exámenes o falsificado trabajos prácticos? ¿Has dado testimonio de tu fe y de la verdad?
9. ¿Has deseado la mujer / el esposo de tu prójimo? ¿Te entretuviste en deseos o pensamientos impuros?
10. ¿Has tenido envidia y codiciado los bienes del prójimo, entristeciéndote de su progreso o alegrándote de su fracaso? 
¿Has sentido orgullo, o te has creído mejor que otros, y los haz mirado con desprecio?