domingo, 29 de julio de 2018

Restaurando el Matrimonio: Día 29: No intente arreglar a su cónyuge, solo ámelo

esposo abrazando con ternura a su esposa felices juntos dia


En el matrimonio, la gracia de este sacramento brinda a los cónyuges la ayuda particular que necesitan para ser fieles y ser buenos padres.  


En un matrimonio sacramental, el amor de Dios se hace presente en los cónyuges en su unión total y también fluye a través de ellos a través de su familia y de la comunidad que le rodea.

Por su entrega permanente, fiel y exclusiva el uno al otro, Dios revela su amor incondicional a la pareja al realizar su alianza matrimonial.

El sacramento del matrimonio cristiano involucra toda la vida de los cónyuges mientras viajan juntos y se vuelven más capaces de dar y recibir el uno del otro. Su vida se vuelve sacramental en la medida en que la pareja coopera con la acción de Dios en su vida y se ve a sí misma viviendo "en Cristo" y Cristo viviendo y actuando en su relación, actitudes y acciones.

En el matrimonio, la gracia de este sacramento brinda a los cónyuges la ayuda particular que necesitan para ser fieles y ser buenos padres.


"Por eso, el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos no serán sino una sola carne. De manera que ya no son dos, sino una sola carne". (Marcos 10,7-8)

Día 29: No intente arreglar a su cónyugue, solo ámelo.
Habrá ocasiones en la que se sienta tentado a querer "arreglar" a su cónyuge o cambiar algo sobre su cónyuge que a usted no le gusta, pero resista esa tentación, ponga freno a esa idea inmediatamente

Cuando uno de los cónyuges intenta cambiar al otro, ninguno de los dos cambia, al contrario, ambos terminan frustrados.

En lugar de querer arreglar, cambiar o coaccionar, solo ámense el uno al otro sin reservas. El amor es lo que Dios usa para cambiarnos a todos.

El amor es la herramienta que Dios usará para arreglarnos y convertirnos en todo lo que se supone que somos y seremos para el otro

Cita bíblica del día
"Sobre todo, ámense profundamente los unos a los otros, porque el amor cubre todos los pecados". (1 Pedro 4,8)

Preguntas para la reflexión
"¿Qué tan a menudo intento "arreglar" a mi cónyuge?".

"¿Estoy haciendo algo por arreglarme a mí mismo primero en vez de a mi cónyuge?".

Oración del día de los esposos.
Padre bueno, gracias por todos los dones y talentos que has puesto en cada uno de nosotros para amarnos a plenitud.

Tú nos has bendecido con todo lo necesario para cumplir tu voluntad y alcanzar nuestra plena felicidad y cada vez más nos damos cuenta de cada uno de nosotros hemos sido diseñados por ti para el amor.

Tú nos creaste para un propósito especial. Sabemos que somos muy distintos, pero cuando nos sometemos a tu autoridad, esas diferencias desaparecen, y nos convertimos en fuente de crecimiento para el otro.

Danos las fuerzas para amarnos sin señalar nuestros defectos. Ayúdanos a que podamos mejorar cada uno a través del amor.

Con tu gracia, hemos llegado a descubrir que, los talentos que uno de nosotros carece, el otro lo posee en abundancia. Enséñanos a funcionar como un solo cuerpo.

Que podamos encontrar la alegría de trabajar unidos con el fin de ver fortalecido nuestro matrimonio y nuestros sueños.

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