jueves, 1 de diciembre de 2022

Adviento 2022: El mejor regalo de Navidad

 


Adviento 2022: El mejor regalo de Navidad.

En 1994, dos americanos respondieron a una invitación del Departamento de Educación Rusa, para enseñar moral y ética (basado en principios bíblicos) en las escuelas públicas. Fueron invitados a enseñar en prisiones, negocios, departamentos de bombero y policía, y en un inmenso orfanato. Alrededor de 100 niños y niñas que habían sido abandonados, abusados, y dejados en cargo de un programa del gobierno, estaban en este orfanato. Ellos relatan esta historia en sus propias palabras.

Se acercaban los días de fiestas Navideñas, 1994, tiempo para que nuestros huérfanos escucharan por primera vez, la historia tradicional de Navidad. Les contamos como María y José llegaron a Belén. No encontraron albergue en la posada y la pareja se fue a un establo, donde nació el niño Jesús y fue puesto en un pesebre.

Durante el relato de la historia, los niños y los trabajadores del orfanato estaban asombrados mientras escuchaban. Algunos estaban sentados al borde de sus taburetes, tratando de captar cada palabra. Terminando la historia, le dimos a los niños tres pequeños pedazos de cartulina para que construyeran un pesebre. A cada niño le dimos un pedazo de papel cuadrado cortados de unas servilletas amarillas, que yo había traído conmigo pues no habían servilletas de colores en la cuidad.

Siguiendo las instrucciones, los niños rasgaron el papel y colocaron las tiras con mucho cuidado en el pesebre. Pequeños pedazos de cuadros de franela, cortados de un viejo camisón de dormir que había desechado una señora Americana al irse de Rusia, fue usado para la frazada del bebé. Un bebé tipo muñeca fue cortado de una felpa color canela que habíamos traído de los Estados Unidos.

Los huérfanos estaban ocupados montando sus pesebres, mientras yo caminaba entre ellos para ver si necesitaban ayuda. Parecía ir todo bien hasta que llegue a una de las mesas donde estaba sentado el pequeño Misha. Lucía tener alrededor de 6 años y ya había terminado su proyecto. Cuando miré en el pesebre de este pequeño, me sorprendió ver no uno, pero dos bebés en el pesebre. Enseguida llame al traductor para que le preguntara al chico porque habían dos bebés en el pesebre. Cruzando sus brazos y mirando a su pesebre ya terminado, empezó a repetir la historia muy seriamente.

Para ser un niño tan pequeño que solo había escuchado la historia de Navidad una vez, contó el relato con exactitud… hasta llegar a la parte donde María coloca el bebé en el pesebre. Entonces Misha empezó a agregar. Inventó su propio fin de la historia diciendo, " y cuando María colocó al bebé en el pesebre, Jesús me miró y me preguntó si yo tenía un lugar donde ir. Yo le dije, "no tengo mamá y no tengo papá, así que no tengo donde quedarme. Entonces Jesús me dijo que me podía quedar con El. Pero le dije que no podía porque no tenía regalo para darle como habían hecho los demás. Pero tenía tantos deseos de quedarme con Jesús, que pensé que podría darle de regalo. Pensé que si lo pudiera mantenerle caliente, eso fuera un buen regalo.

Le pregunté a Jesús, " Si te mantengo caliente, sería eso un buen regalo?"Y Jesús me dijo, "Si me mantienes caliente, ese sería el mejor regalo que me hayan dado".Así que me metí en el pesebre, y entonces Jesús me miró y me dijo que me podría quedar con El… para siempre."Mientras el pequeño Misha termina su historia, sus ojos se desbordaban de lágrimas que les salpicaban por sus cachetes. Poniendo su mano sobre su cara bajo su cabeza hacia la mesa y sus hombros se estremecían mientras sollozaba y sollozaba.El pequeño huérfano había encontrado alguien quien nunca lo abandonaría o lo abusara, alguien quien se mantendría con el…PARA SIEMPRE.Gracias a Misha he aprendido que lo que cuenta, no es lo que uno tiene en su vida, si no, a quien uno tiene en su vida. No creo que lo ocurrido a Misha fuese imaginación. Creo que Jesús de veras le invitó a estar junto a El PARA SIEMPRE. Jesús hace esa invitación a todos, pero para escucharla hay que tener corazón de niño.

Autor Desconocido, traducido y modificado por el equipo SCTJM 


 



Adviento 2022: María. Virgen de la esperanza y Madre del Salvador

 



Adviento 2022: María. Virgen de la esperanza y Madre del Salvador.

La primera venida del Señor se realizó gracias a ella. Y, por ello, todas las generaciones le llamamos Bienaventurada. Hoy, que preparamos, cada año, una nueva venida, los ojos de la Iglesia se vuelven a ella, para aprender, con estremecimiento y humildad agradecida, cómo se espera y cómo se prepara la venida del Emmanuel: del Dios con nosotros. Más aún, para aprender también cómo se da al mundo el Salvador.

Sobre el papel de la Virgen María en la venida del Señor, la liturgia del Adviento ofrece dos síntesis, en los prefacios II y IV de este tiempo:

"...Cristo Señor nuestro, a quien todos los profetas anunciaron, la Virgen esperó con inefable amor de Madre, Juan lo proclamó ya próximo y señaló después entre los hombres. El mismo Señor nos concede ahora prepararnos con alegría al Misterio de su Nacimiento, para encontrarnos así, cuando llegue, velando en oración y cantando su alabanza".

"Te alabamos, te bendecimos y te glorificamos por el Misterio de la Virgen Madre. Porque, si del antiguo adversario nos vino la ruina, en el seno de la Hija de Sión ha germinado aquél que nos nutre con el pan de los ángeles, y ha brotado para todo el género humano la salvación y la paz. La gracia que Eva nos arrebató nos ha sido devuelta en María. En ella, madre de todos los hombres, la maternidad, redimida del pecado y de la muerte, se abre al don de una vida nueva. Así, donde había crecido el pecado, se ha desbordado tu misericordia en Cristo nuestro Salvador. Por eso nosotros, mientras esperamos la venida de Cristo, unidos a los ángeles y a los santos, cantamos el himno de tu gloria..."

La Virgen Inmaculada fue y sigue siendo el personaje de los personajes del Adviento: de la venida del Señor. Por eso, cada día, durante el Adviento, se evoca, se agradece, se canta, se glorifica y enaltece a aquella que fue la que accedió libremente a ser la madre de nuestro Salvador "el Mesías, el Señor" (Lc 2,11).

Entresaco tres textos de los tantos que uno se encuentra en honor de la Bienaventurada Madre de Dios, en todo este Misterio preparado y realizado. Son de la solemnidad de santa María Madre de Dios:

"¡Qué admirable intercambio! El Creador del género humano, tomando cuerpo y alma, nace de una virgen y, hecho hombre sin concurso de varón, nos da parte en su divinidad" (antífona de las primeras Vísperas).

"La Madre ha dado a luz al Rey, cuyo nombre es eterno; la que lo ha engendrado tiene al mismo tiempo el gozo de la maternidad y la gloria de la virginidad: un prodigio tal no se ha visto nunca, ni se verá de nuevo. Aleluya" (antífona de Laudes).

"Por el gran amor que Dios nos tiene, nos ha mandado a su propio Hijo en semejanza de carne de pecado: nacido de una mujer, nacido bajo la ley. Aleluya" (antífona del Magníficat primeras Vísperas).

A partir de la segunda parte del Adviento, la preponderancia de la Madre Inmaculada es tan grande, que ella aparece como el centro del Misterio preparado e iniciado. Así las lecturas evangélicas del IV Domingo, en los tres ciclos, están dedicadas a María. Y en las misas propias de los días 17 al 24, correspondientes a las antífonas de la O, todo gira alrededor de ella. Y con razón.

"Los profetas anunciaron que el Salvador nacería de María Virgen" (Tercia) - "El ángel Gabriel saludó a María, diciendo: Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo, bendita tú entre las mujeres" (Sexta) - "María dijo: ¿Qué significa este saludo? Me quedo perpleja ante estas palabras de que daré a luz un Rey sin perder mi virginidad" (Nona).

En las vísperas del primer domingo de Adviento, la antífona del Magnificat está tomada del evangelio de la anunciación: "No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu seno y darás a luz un hijo".

El lunes de esta primera semana, en las vísperas, la antífona del Magnificat será: "El ángel del Señor anunció a María y concibió por obra del Espíritu Santo".

En las vísperas del jueves se canta: "Bendita tú entre las mujeres". En las vísperas del segundo domingo de Adviento: "Dichosa tú, María, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá". En los laudes del miércoles hay una lectura tomada del capítulo 7 de Isaías: "Mirad: la Virgen ha concebido y dará a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel...". El responsorio del viernes después de la segunda lectura del oficio, está tomado del evangelio de la anunciación en Lc 1, 26, etc... Y podríamos continuar con una larga enumeración.

Esta enumeración interesa porque muestra cómo la presencia de la Virgen es constante en los Oficios de Adviento, así como en el recuerdo de la primera venida de su Hijo y en la tensión de su vuelta al final de los tiempos.

Aunque Navidad es para María la fiesta más señalada de su maternidad, el Adviento, que prepara esta fiesta, es para ella un tiempo de elección y de particular preparación. 

Feria de Adviento


Feria de Adviento
1 de diciembre de 2022

Color: morado
Santos:
Beato Carlos de Foucauld (1858-1916)
Lecturas del día:
Primera Lectura
Isaías 25:6-10
6
Hará Yahveh Sebaot a todos los pueblos en este monte un convite de manjares frescos, convite de buenos vinos: manjares de tuétanos, vinos depurados;
7
consumirá en este monte el velo que cubre a todos los pueblos y la cobertura que cubre a todos los gentes;
8
consumirá a la Muerte definitivamente. Enjugará el Señor Yahveh las lágrimas de todos los rostros, y quitará el oprobio de su pueblo de sobre toda la tierra, porque Yahveh ha hablado.
9
Se dirá aquel día: «Ahí tenéis a nuestro Dios: esperamos que nos salve; éste es Yahveh en quien esperábamos; nos regocijamos y nos alegramos por su salvación.»
10
Porque la mano de Yahveh reposará en este monte, Moab será aplastado en su sitio como se aplasta la paja en el muladar.
Salmo Responsorial
Salmo 23:1-6
1
Salmo. De David. Yahveh es mi pastor, nada me falta.
2
Por prados de fresca hierba me apacienta. Hacia las aguas de reposo me conduce,
3
y conforta mi alma; me guía por senderos de justicia, en gracia de su nombre.
4
Aunque pase por valle tenebroso, ningún mal temeré, porque tú vas conmigo; tu vara y tu cayado, ellos me sosiegan.
5
Tú preparas ante mí una mesa frente a mis adversarios; unges con óleo mi cabeza, rebosante está mi copa.
6
Sí, dicha y gracia me acompañarán todos los días de mi vida; mi morada será la casa de Yahveh a lo largo de los días.
Evangelio
Mateo 15:29-37
29
Pasando de allí Jesús vino junto al mar de Galilea; subió al monte y se sentó allí.
30
Y se le acercó mucha gente trayendo consigo cojos, lisiados, ciegos, mudos y otros muchos; los pusieron a sus pies, y él los curó.
31
De suerte que la gente quedó maravillada al ver que los mudos hablaban, los lisiados quedaban curados, los cojos caminaban y los ciegos veían; y glorificaron al Dios de Israel.
32
Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: «Siento compasión de la gente, porque hace ya tres días que permanecen conmigo y no tienen qué comer. Y no quiero despedirlos en ayunas, no sea que desfallezcan en el camino.»
33
Le dicen los discípulos: «¿Cómo hacernos en un desierto con pan suficiente para saciar a una multitud tan grande?»
34
Díceles Jesús: «¿Cuántos panes tenéis?» Ellos dijeron: «Siete, y unos pocos pececillos.»
35
El mandó a la gente acomodarse en el suelo.
36
Tomó luego los siete panes y los peces y, dando gracias, los partió e iba dándolos a los discípulos, y los discípulos a la gente.
37
Comieron todos y se saciaron, y de los trozos sobrantes recogieron siete espuertas llenas.

 

La Visitación de la Madre y del Hijo de Dios

 


¡Mi vida católica!

¡Un camino de conversión personal!


La Visitación de la Madre y del Hijo de Dios

Contexto: Nuestra Santísima Madre, aunque ella misma estaba embarazada, fue a cuidar a su prima Isabel, quien era avanzada en años pero también milagrosamente embarazada de San Juan Bautista. ¡Qué encuentro! Dos madres se encuentran. Isabel concibió en su vejez a la que Jesús llamaría la “más grande” jamás nacida de mujer. Mientras María saluda a Isabel, San Juan salta de alegría en su vientre. Comienza a proclamar la presencia del Señor incluso antes de nacer. Isabel está profundamente conmovida por la presencia de María y su hijo por nacer. Ella siente el gran misterio aunque no lo comprende completamente. Nuestra Santísima Madre, a su vez, pronuncia su glorioso canto de alabanza.

Lectura bíblica: Lucas 1:39–56 (RV-CE)

Reflexión: Mientras lee el pasaje de las Escrituras anterior, considere y medite en oración estas hermosas verdades. Meditarlos de esta manera:

Cierra los ojos e imagina la escena... Escucha a Elizabeth decir estas palabras... Escucha la emoción y la alegría en su voz... Siente el misterio y el asombro...

“¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! (Reflejo silencioso)

¿Y por qué se me concede esto, que la madre de mi Señor venga a mí? (Reflejo silencioso)

Porque he aquí, cuando la voz de tu salutación llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. (Reflejo silencioso)

Y bienaventurada la que creyó que se cumpliría lo que le fue dicho de parte del Señor.” (Reflejo silencioso)

Vea con el ojo de su mente la alegría que irradia nuestra Santísima Madre mientras pronuncia las siguientes palabras... Su "alma" se refiere a cada pasión, emoción, deseo y poder interior. Con todo su ser “magnifica” y glorifica la grandeza de Dios… Y dentro de su “espíritu” se regocija. La alegría es un regalo que Dios le ha dado al encontrar este regalo...

Y María dijo: “Mi alma engrandece al Señor, y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador, porque ha mirado la bajeza de su sierva.

Porque he aquí, desde ahora me llamarán bienaventurada todas las generaciones; porque el que es poderoso ha hecho grandes cosas por mí, y santo es su nombre.

De hecho, cada generación la ha llamado bienaventurada. En su humildad señala este privilegio de ser Madre de Dios como un don de Dios…

Y su misericordia es sobre los que le temen de generación en generación. Ha mostrado fuerza con su brazo, ha dispersado a los soberbios en la imaginación de sus corazones, ha derribado de sus tronos a los poderosos, y enaltecido a los humildes; a los hambrientos colmó de bienes, ya los ricos los despidió vacíos. Ha ayudado a su siervo Israel, acordándose de su misericordia, como lo dijo a nuestros padres, a Abraham y a su posteridad para siempre”.

Nuestra Santísima Madre es pobre, humilde, sierva, humilde... pero Dios la ha exaltado en Su perfecta misericordia usándola como el mayor instrumento de gracia jamás conocido...

Después de este encuentro inicial, nuestra Santísima Madre permaneció con Isabel durante tres meses. Trate de imaginar lo que habrían compartido durante este tiempo. Imagina su experiencia compartida. Reflexiona sobre el amor mutuo, la humildad y el asombro que habrían sentido ante el misterio incomprensible que compartían.


Presentación en el Templo

 


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Presentación en el Templo
Contexto: Este pasaje de las Escrituras que sigue podría dividirse en cuatro partes para la meditación. Lea cada parte por sí misma, comenzando con la primera, y luego dedique tiempo a reflexionar sobre cada una por un rato.
La primera parte ( Lucas 2:22-24 ) habla del acto de obediencia de José y María a la ley judía. Cuarenta días después del nacimiento, un niño varón debe ser presentado en el templo al Señor. Para los que son pobres, pueden hacer una ofrenda de un par de tórtolas, o dos pichones de paloma, que es lo que María y José eligen hacer.
La segunda parte ( Lucas 2:25-32 ) presenta la persona de Simeón, justo y piadoso. Dios le había revelado que vería al Mesías con sus propios ojos antes de morir. Así, en estos versículos, ves a Simeón tomando al Niño Jesús y proclamando su canto de alabanza.
La tercera parte ( Lucas 2:33–35 ) continúa con Simeón, pero en estos versículos ves a Simeón dirigir su atención a María y José, y especialmente a María, mientras habla de dos profundas profecías. Primero que “este niño está puesto para caída y levantamiento de muchos en Israel”. Y segundo, que el corazón de María será atravesado por una espada de dolor.
La cuarta parte ( Lucas 2: 36-38 ) presenta a la anciana profetisa Ana, que adoraba día y noche en el templo y, como Simeón, se adelantó en este momento con una clara inspiración para dar gracias y dar testimonio de Quién era este Niño.
Lectura bíblica: Lucas 2:22–38
Reflexión: Reflexiona sobre la humildad de María y José cuando ofrecieron un par de tórtolas, o dos pichones, en lugar de un cordero. (Reflejo silencioso)
Pero se ofreció un Cordero. Este Niño era el Cordero de Dios. Dios fue ofrecido a Dios. (Reflejo silencioso)
Lea los versículos 25–32 una y otra vez. Imagina la anticipación de este momento. Simeón lo había esperado durante toda su vida. Fue el momento central y más importante de su vida. Después de dar la bienvenida al Niño Jesús, estaba listo para “ir en paz”. No tenía otra razón para vivir. Su misión de vida estaba completa. Reflexiona sobre este hombre, Simeón. (Reflejo silencioso)
Medita también en cómo Simeón se dirigió a la madre de Jesús y le dijo : “…una espada traspasará tu propia alma”. ¿Qué pensó nuestra Santísima Madre al escuchar esto? ¿Qué sintió ella? (Reflejo silencioso)

Imagínate Ana. “Ella no se apartaba del templo, adorando con ayuno y oración día y noche”. Ana era santa. Su vida fue consumida por la adoración a Dios. Ella era mayor. Y ahora vio, con sus propios ojos, al Dios a quien adoraba día y noche . (Reflejo silencioso)


pecado de los angeles

 


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pecado de los angeles
De los Ejercicios Espirituales:
Primer Punto . El primer Punto será traer la memoria sobre el Primer Pecado, que fue el de los Ángeles, y luego traer el intelecto sobre el mismo, discutiéndolo; luego la voluntad, queriendo recordar y comprender todo esto para avergonzarme más y confundirme más, poniendo en comparación con el único pecado de los Ángeles mis tantos pecados, y reflexionando, mientras ellos por un solo pecado fueron arrojados al Infierno , cuantas veces lo he merecido por tantos.
Digo para recordar el pecado de los Ángeles, cómo ellos, siendo creados en gracia, no queriendo ayudarse a sí mismos con su libertad para reverenciar y obedecer a su Criador y Señor, llegando al orgullo, fueron cambiados de la gracia a la malicia, y arrojados del Cielo al Infierno; y así luego discutir más detalladamente con el intelecto: y luego mover más los sentimientos con la voluntad.
Lección: Tradicionalmente se ha hablado del pecado de los ángeles como un pecado de rebelión. “No serviré” es la declaración atribuida a satanás y a los demás ángeles caídos. “No serviré a Dios ni obedeceré su voluntad”. Recuerde también la declaración de que la serpiente les habló a Adán y Eva en el jardín cuando los sedujo para que actuaran en desobediencia a Dios al comer el fruto prohibido. La serpiente los convenció de comer del fruto prohibido diciendo: “Porque sabe Dios que cuando comáis de él, se os abrirán los ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal” ( Génesis 3:5)., RSV-CE). Esta línea también revela el primer pecado oculto de los ángeles. Querían ser dioses. No querían servir al único Dios. Ellos no querían obedecer. se rebelaron. Querían ser los dueños de su propio destino en lugar de someterse humildemente al plan de Dios para sus vidas.
La verdad, sin embargo, es que solo hay un Dios y este Dios tiene un plan perfecto para tu vida. Sólo mediante la total obediencia y sumisión a la voluntad de Dios podéis entrar en unión con el único Dios y vivir en armonía con Él.
Reflexión: Reflexiona sobre cualquier tendencia interna que tengas de imitar a estos ángeles caídos. ¿Quieres ser tu propio dios? ¿ Quieres hacer las cosas a tu manera? (Reflejo silencioso)
¿Eres capaz de someterte y rendirte al único Dios, encomendándote a Su plan y propósito para tu vida? ¿Puedes dejar ir el orgullo y tu propio deseo de controlar todas las cosas? (Reflejo silencioso)
Se necesita mucha confianza, humildad y honestidad para enfrentar a tu Dios único, amoroso y misericordioso, y libremente hacer de Él el Dios de tu vida. En oración, dile a Dios: “¡ Te serviré , oh Señor! Te elijo a Ti como mi Dios, y elijo Tu voluntad como mi voluntad. Todo lo demás te lo entrego a Ti. Me someto a Ti sin reservas en humilde y total obediencia”. (Reflejo silencioso)

Medita en silencio el contraste de las palabras de los ángeles caídos (“No serviré”) con las palabras que Dios quiere escuchar de ti: “Te serviré con cada fibra de mi ser”. (Reflejo silencioso)


Capítulo cinco: Discernimiento de espíritus—Primera parte

 


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Capítulo cinco: Discernimiento de espíritus—Primera parte
Ya sea que esté haciendo un retiro ignaciano guiado o simplemente quiera incorporar sus lecciones espirituales en su vida espiritual diaria, comprender algunas de sus enseñanzas básicas sobre el "discernimiento de espíritus" debe ser un enfoque central. Estos métodos de discernimiento están destinados a ayudarlo a comprender cómo Dios le habla, para que pueda seguir sus suaves indicaciones. También están destinados a ayudarlos a discernir las formas en que el maligno trata de engañarlos, para que puedan rechazar esas agitaciones y tentaciones. Pocas personas hoy en día son profundamente conscientes de los diversos movimientos de Dios dentro de sus almas. Muchos viven día tras día distraídos, sin estar atentos a Dios obrando. Asimismo, muchos no comprenden que muchos impulsos y deseos interiores son en realidad tentaciones del maligno. De este modo,
San Ignacio divide esta enseñanza sobre el discernimiento de espíritus en dos partes:
Reglas para percibir y conocer de alguna manera los diferentes movimientos que se producen en el alma. Los buenos, para recibirlos, y los malos, para rechazarlos. Y son más propios de la Primera Semana.
Reglas para el mismo efecto con mayor discernimiento de espíritus. Y son más propios de la Segunda Semana.
Estos son los títulos de dos secciones hacia el final de los Ejercicios en los que se le da un total de veintidós reglas breves, claras, concisas y ricas para discernir los diversos movimientos dentro de su alma. Estos son movimientos que son causados ​​por Dios y Sus ángeles o por el maligno y los otros demonios. La primera sección anterior contiene catorce reglas, y la segunda contiene ocho. Dado que el primer conjunto de reglas es propio de la Primera Semana de los Ejercicios Espirituales , sólo consideraremos esas catorce reglas en este capítulo. Las reglas propias de la Segunda Semana serán tratadas en el próximo capítulo.
¿Qué son los “Espíritus”
Antes de siquiera mirar las reglas del discernimiento, es importante abordar una pregunta clave: ¿Qué quiere decir San Ignacio con "Espíritus"? Aunque no es una definición directa y clara, la respuesta se encuentra a lo largo de los Ejercicios y también se encuentra dentro de las Escrituras y la Tradición de la Iglesia. Esencialmente, debemos entender que los "espíritus" se refieren a tres buenas influencias y sus contrarias tres malas influencias. Las buenas influencias pueden verse como Dios (y sus ángeles), las influencias positivas dentro del mundo y las virtudes. Las malas influencias son el diablo, el mundo y la carne.



PARA TENER EL ESPÍRITU DE ORACIÓN Y DEVOCIÓN

Pensamiento bíblico:

Alguien dijo a Jesús: «Tu madre y tus hermanos están ahí afuera y quieren hablarte». Jesús le respondió: «¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?». Y señalando con la mano a sus discípulos, agregó: «Estos son mi madre y mis hermanos. Porque todo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre» (Mt 12,47-50).

Pensamiento franciscano:

Dice san Francisco: Sobre todos los que cumplan la voluntad de Dios, «descansará el espíritu del Señor, y hará en ellos habitación y morada. Y serán hijos del Padre celestial, cuyas obras hacen. Y son esposos, hermanos y madres de nuestro Señor Jesucristo. Somos esposos cuando, por el Espíritu Santo, el alma fiel se une a Jesucristo. Somos hermanos cuando hacemos la voluntad de su Padre, que está en el cielo. Madres, cuando lo llevamos en nuestro corazón y en nuestro cuerpo, por el amor y por una conciencia pura y sincera; y lo damos a luz por medio de obras santas, que deben iluminar a los otros como ejemplo» (2CtaF 48-53).

Orar con la Iglesia:

Oremos a Jesucristo, que es camino, verdad y vida, y digámosle: Ven, Señor, y quédate con nosotros.

-Jesús, Hijo del Altísimo, anunciado por el ángel Gabriel a María Virgen, ven a reinar para siempre sobre tu pueblo.

-Santo de Dios, ante cuya presencia el Precursor saltó de gozo en el seno de Isabel, ven y alegra al mundo con la gracia de tu salvación.

-Luz del mundo, a quien esperaban Simeón y todos los justos, ven a consolar a tu pueblo.

-Sol que naces de lo alto, como profetizó Zacarías, ven a iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte.

Oración: Señor Jesús, concédenos seguirte viviendo fielmente nuestra vocación. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.