lunes, 16 de enero de 2017

Buscar Su gloria sobre todas las cosas

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No desees principalmente ser alentado y consolado por Dios; desea sobre todo amarle.
No desees ansiosamente hacer que los demás encuentren consuelo en Dios; prefiere ayudarles a amar a Dios.
No busques consuelo en hablar acerca de Dios; habla de Él a fin de que pueda ser glorificado.
Si verdaderamente le amas, nada puede darte consuelo sino Su gloria. Y si buscas Su gloria sobre todas las cosas, serás también suficientemente humilde para recibir consuelo de Su mano: aceptándolo porque, al mostrar Su misericordia para con nosotros, Él es glorificado en nuestras almas.
Si buscas sobre todas las cosas Su gloria, conocerás que el mejor modo de consolar a otros es enseñarles a amar a Dios. No hay paz verdadera en lo demás.
Si quieres que tus palabras al hablar de Él tengan algún significado, pon en ellas mucho celo por Su gloria. Porque si tus oyentes se dan cuenta de que estás hablando sólo por darte gusto, acusarán a tu Dios de no ser más que una sombra. Si amas la gloria de Él, buscarás ser trascendente… y eso se busca en el silencio.
Así, pues, no busquemos comodidad en la seguridad de que somos buenos, sino sólo en la certidumbre de que únicamente Él es santo, de que únicamente Él es bueno.
No son raras las veces que nuestro silencio y nuestras oraciones hacen para traer individuos al conocimiento de Dios más que todas las palabras dichas acerca de Él. El mero hecho de que quieras dar gloria a Dios hablando de Él, no es ninguna prueba de que tus palabras le glorificarán. ¿Y si Él prefiere que guardes silencio? ¿Nunca has oído que el silencio le glorifica?
Thomas Merton, Los hombres no son islas

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