domingo, 29 de enero de 2017

San Mateo 5, 1-12


1. Mas viendo Jesús a todo este gentío se subió a un monte, donde habiéndose sentado, se le acercaron sus discípulos.

2. Y abriendo su boca divina los adoctrinaba, diciendo:
3. "Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.

4. Bienaventurados los mansos y humildes, porque ellos poseerán la tierra.

5. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.

6. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos serán saciados.

7. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. 
8. Bienaventurados los que tienen puro su corazón, porque ellos verán a Dios.

9. Bienaventurados los pacíficos, porque ellos serán llamados hijos de Dios.

10. Bienaventurados los que padecen persecución por la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.

11. Dichosos seréis cuando los hombres por mi causa os maldijeren, y os persiguieren, y dijeren con mentira toda suerte de mal contra vosotros.
12. Alegraos entonces y regocijaos, porque es muy grande la recompensa que os aguarda en los cielos. Del mismo modo persiguieron a los profetas que ha habido antes de vosotros".