lunes, 30 de enero de 2017

Helena Kmieć, joven misionera polaca, de 26 años, muere asesinada en Bolivia

Helena Kmieć,  joven misionera polaca, de 26 años, muere asesinada en Bolivia


Su vida fue una inspiración por su disposición de servir incondicionalmente a Dios y a los hermanos".
Actualizado 27 enero 2017  

Portaluz/ EjuTv  

La voluntaria polaca católica Helena Agnieszka Kmiec (26) contaba los días para llegar a Cochabamba y poner en marcha un sueño: “Bolivia: misión posible”.

Ella y su compañera, Anita Szuwald, viajaron desde Europa para trabajar por seis meses con los niños de Pacata Alta (Bolivia) y anhelaban hablarles de Jesús. Llegaron para ofrecer amor a los más pequeñitos, pero 15 días después de su arribo, la misión se tornó imposible para Helena Kmiec. La maldad salió a su encuentro y 14 puñaladas terminaron con su sueño de servir a los niños bolivianos. Los dos hombres que le quitaron la vida ya fueron encarcelados tras una audiencia cautelar en la que se enumeraron varias pruebas de su delito.

Las dos voluntarias eran miembros de la comunidad católica Wolontariat Misyjny Salvator (WMS) de Gliwice, Polonia. En su muro de Facebook, Helena Kmiec compartió desde los primeros días de enero su alegría por venir a Bolivia.


“Faltan cinco días. Dios nos manda un poco de nieve, pero para nosotras será la última temporada de frío. Estamos empacando para ir a Cochabamba”, escribió el 3 de enero. El 8 de enero, ella y Anita se tomaron fotos en el aeropuerto de Gliwice con sus pasajes y el 9 de enero, publicaron una foto al llegar a la Llajta… “Es verano acá, hacen 27 grados y nos recibieron como hermanas. Cochabamba será nuestro hogar por los próximos seis meses”, escribió Helena por última vez.

Las dos voluntarias fueron llevadas a la congregación religiosa Bolivia Lucyna Teresa Jdolowska del colegio Edmundo Bojanouski, en Pacata Alta. Allí comenzaron con su labor de servicio. A las dos de la madrugada del 24 de enero, dos delincuentes treparon una pared del colegio y saltaron a la congregación que está al lado. Se cree que los malhechores, que vivían a unas cinco cuadras de allí, creían que las voluntarias extranjeras podían tener objetos de gran valor y entraron a robar. En un primer ingreso, se llevaron cuatro garrafas de gas licuado, pero volvieron para rebuscar en otras habitaciones y fueron sorprendidos por Helena Kmiec.

El asesinato conmovió al Vaticano. Radio Vaticano publicó en twitter: “Rezamos por la voluntaria polaca asesinada en una localidad del centro de Bolivia”. En la comunidad católica WMS de Polonia, la tristeza es mayor. Cientos de personas escribieron en el muro de Helena. “Su familia y su novio están abatidos por el dolor. Que Dios recompense el buen corazón de Helena. Su vida fue una inspiración por su disposición de servir incondicionalmente a Dios y a los hermanos”, escribió Miroslaw Marcinkiewicz.

“Hoy el mundo está buscando valor en las cosas, donde no hay. Helena descubrió que el valor estaba en dar la vida por los amigos. Ella murió haciendo lo que amaba: servir al prójimo. Ya está con papá en el cielo. Ella vive”, escribió Kozena Szwajcowska.



Fuentes: EjuTv, Radio Vaticana