
San Pablo exhortaba a los cristianos de Corinto: “Por eso les suplicamos en nombre de Cristo: déjense reconciliar con Dios…Este es el tiempo favorable; éste es el día de la salvación” (1 Cor 5,20-6,2). Fíjense que es interesante que no dice que nosotros nos reconciliamos con Dios, no dice que pidamos perdón de los pecados; dice al revés, que nos dejemos reconciliar con Dios. Antes que golpearse el pecho y decir el “yo confieso”, “dejarse reconciliar con Dios…es como dejar que Dios meta la mano en nuestro corazón y empiece El a modelarnos como El quiere, dejar que El haga cenizas de todo aquello que nos sobra y estorba y ponga lo que de verdad necesitamos.
Estamos en el tiempo favorable y en el hoy de la salvación, dice San Pablo. No podemos darnos el lujo de desaprovechar este tiempo oportuno de la cuaresma, de la vida, de esta mañana, para pensar con mayor profundidad.
P. Claudio Bert
No hay comentarios. :
Publicar un comentario