lunes, 3 de febrero de 2020

Cuatro términos griegos que enmarcan nuestra fe católica

No faltan las palabras griegas que definen el contenido de nuestra fe, palabras como logos y ágape . Pero hay otro conjunto de términos griegos que expresan la forma o la forma en que se nos presentan los contenidos de la revelación.
Según el teólogo católico Erich Przywara, existen cuatro términos: kerygma , mysterium , kairos y oikonomia (un marco que ha adoptado de otro teólogo, el filósofo luterano Paul Tillich, reelaborándolo de acuerdo con la tradición tomista). En pocas palabras: kerygma se refiere a la proclamación del evangelio; Mysterium involucra aquellas cosas que están ocultas; kairos es el tiempo de Dios; oikonomia se refiere a la dispensación o administración de las cosas de Dios.
La pregunta que Przywara está buscando es la respuesta a esta pregunta: ¿Cuál es la forma primaria bajo la cual se nos aparece la revelación de Dios? Por ejemplo, podemos ver cómo, desde una perspectiva evangélica protestante, el kerygma podría parecer primordial, dado el enfoque de esa tradición en sola Scriptura .
La respuesta, por supuesto, es que la revelación de Dios se nos aparece de las cuatro maneras: palabra, misterio, tiempo y su disposición general y el orden de las cosas. Por lo tanto, necesitamos profundizar en lo que significa cada palabra para comprender mejor nuestra relación con la revelación de Dios.


Kerygma

Martirologio Romano 3 de febrero

Publicado: 02 feb 2020 07:00 PM PST

SAN BLAS
Obispo y Mártir

norte. en Armenia; † martirizado hacia el año 316

Patrono de las gargantas; veterinarios; animales; constructores; trabajadores de la construcción; escultores tejedores Protector contra las enfermedades de la garganta; tos bocio animales salvajes

SAN BLAS, Obispo y Mártir

Si vosotros no hacéis penitencia,
todos pereceréis.
(Lucas 13, 5)


  • En Sebaste de Armenia, el triunfo de  san Blas , Obispo y Mártir, obrador de muchos milagros; el cual, siendo Presidente Agricolao, después de prolongados golpes y ser colgado de un palo, en que le desgarraron las carnes con garfios de hierro, fue encerrado en lóbrego calabozo y sumergido en un lago, del que salió incólume, y finalmente, por sentencia del mismo Juez, en compañía de dos niños, murió decapitado. Antes de él, siete mujeres, que reconocieron las gotas de sangre que el Mártir derramaba en los tormentos, presas por cristianas, fueron todas, después de crueles suplicios, pasadas a cuchillo.
  • En África,  san Celerino , Diácono, que por diecinueve días encerrado en la cárcel, en el cepo, cadenas y varios tormentos, confesó gloriosamente a Cristo; de modo que, venciendo al adversario con su constancia inexpugnable en el combate, abrió los demás el camino de la victoria.
  • Allí mismo,  tres santos Mártires  consanguíneos del mismo san Celerino Diácono, un sable:  Laurentino , su tío paterno; Ignacio , tío materno,  y Celerina , su abuela, que habían sido antes que él coronados del martirio; de nuestras gloriosas alabanzas queda una carta de san Cipriano.
  • Igualmente en África, los  santos Mártires Félix, Sinfronio, Hipólito y sus Compañeros .
  • En la ciudad de Gap, en Francia, los  santos Tigido y Remedio , Obispos.
  • En Lyon de Francia, los  santos Lupicino y Félix , también Obispos.
  • En Bremen,  san Anscario (Oscar) , Obispo primeramente de Hamburgo y luego, a la vez, de Bremen; el cual confirmó a la fe de Cristo los Suecos y Dinamarqueses, y fue nombrado por el Papa Gregorio IV Legado Apostólico de todo el Septentrión.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.


SAN BLAS
Obispo y Mártir

San Blas, Obispo de Sebaste, deja su obispado y se retira a una caverna para hacer en ella penitencia. Las bestias feroces acuden a él, y cuando lo ven en oración, esperanzas que haya terminado de hablar con Dios para pedirle su bendición. Los esbirros del gobernador van a un arreglo de su gruta para hacerlo morir en los tormentos.

MEDITACIÓN
SOBRE LA SOLEDAD

I. Haz penitencia; ya fin de que esta penitencia te sea más útil, busca la soledad a ejemplo de San Blas. Evita las ocasiones en las que te acuerdas que ha ofendido a Dios, no sea que a las mismas causas sigan los mismos efectos. ¡Qué dulce es conversar a solas con Jesús! ¡Qué dulce apartarse de la muchedumbre! Gusta este placer y confesarás que todas las delicias del mundo no tienen nada igual. ¡Ah! ¡Cuán importuno resultó el bullicio del mundo para un alma que ha gustado la dulzura de la soledad! El mundo es para mí una prisión y la soledad un paraíso (San Jerónimo).

Único E Irrepetible 3 DE FEBRERO DE 2020 PADRE BONIFACE HICKS OSB


Logotipo de SpiritualDirection



Como director espiritual, viajo regularmente con personas que buscan la voluntad de Dios en sus vidas. Los jóvenes con frecuencia se preguntan si están llamados al matrimonio, a la vida religiosa o al sacerdocio. Los jóvenes que ya están saliendo preguntan si este es "el indicado". Los jóvenes que se sienten atraídos por la vida religiosa preguntan qué comunidad religiosa es la adecuada para ellos. Todas estas son preguntas importantes, pero a menudo pierden de vista la pregunta más fundamental.


Cuando agrupamos a las personas en grandes categorías como "sacerdote" o "religioso" o "casado", a veces pasamos por alto la cuestión más fundamental de nuestra singularidad individual y la irrepetibilidad de la forma en que Dios nos hizo. El Papa Francisco capturó esto maravillosamente en su exhortación Gaudete et Exsultateutilizando los conceptos de misión: "Cada santo es una misión, planificada por el Padre para reflejar y encarnar, en un momento específico de la historia, un cierto aspecto del Evangelio" (n. ° 19) y un mensaje: "Todo santo es un mensaje que el Espíritu Santo toma de las riquezas de Jesucristo y le da a su pueblo. ”(# 21) Usando los términos de misión y mensaje, el Papa Francisco reitera lo que el Papa San Juan Pablo II expresó en su Teología del Cuerpo que cada persona es "Establecer una relación única, exclusiva e irrepetible con Dios mismo". ( TOB 6: 2 )


Cada persona tiene un mensaje único para compartir con el mundo. Cada persona tiene una misión única e irrepetible que cumplir. Es insuficiente reducir esto a "matrimonio" o "sacerdocio". Esos son dos caminos maravillosos en la vida y uno de ellos puede ser el camino por el cual se puede llevar a cabo esa misión, pero lo más importante para cada uno de nosotros es Desarrollar nuestra propia relación única e irrepetible con Dios a partir de donde estemos hoy. Esa es la primera conclusión de esta publicación y el lector puede querer detenerse aquí y contemplar lo que esto significa para usted.

Santa misa de hoy ⛪ Lunes 3 de Febrero de 2020, Padre Esteban Cañola - T...

Acojamos la Luz clara y Eterna



ACOJAMOS LA LUZ CLARA Y ETERNA

Corramos todos al encuentro del Señor los que con fe celebramos y veneramos su misterio, vayamos todos con alma bien dispuesta. Nadie deje de participar en este encuentro, nadie deje de llevar su luz.

Llevamos en nuestras manos cirios encendidos, ya para significar el resplandor divino de aquel que viene a nosotros -el cual hace que todo resplandezca y, expulsando las negras tinieblas, lo ilumina todo con la abundancia de la luz eterna-, ya, sobre todo, para manifestar el resplandor con que nuestras almas han de salir al encuentro de Cristo.

En efecto, del mismo modo que la Virgen Madre de Dios tomó en sus brazos la luz verdadera y la comunicó a los que yacían en tinieblas, así también nosotros, iluminados por él y llevando en nuestras manos una luz visible para todos, apresurémonos a salir al encuentro de aquel que es la luz verdadera.

Sí, ciertamente, porque la luz ha venido al mundo, para librarlo de las tinieblas en que estaba envuelto y llenarlo de resplandor, y nos ha visitado el sol que nace de lo alto, llenando de su luz a los que vivían en tinieblas: esto es lo que nosotros queremos significar. Por esto avanzamos en procesión con cirios en las manos, por esto acudimos llevando luces, queriendo representar la luz que ha brillado para nosotros, así como el futuro resplandor que, procedente de ella, ha de inundarnos. Por tanto, corramos todos a una, salgamos al encuentro de Dios.

Ha llegado ya aquella luz verdadera que viniendo a este mundo ilumina a todo hombre. Dejemos, hermanos, que esta luz nos penetre y nos transforme.

domingo, 2 de febrero de 2020

¿Qué quieres tú conmigo, Jesús, Hijo de Dios altísimo?


Templo de San Francisco - Celaya, Gto.


¿Qué quieres tú conmigo, Jesús, Hijo de Dios altísimo?
Lunes 3 de febrero
¡Paz y Bien!
Evangelio
Marcos 5, 1-20
En aquel tiempo, después de atravesar el lago de Genesaret, Jesús y sus discípulos llegaron a la otra orilla, a la región de los gerasenos. Apenas desembarcó Jesús, vino corriendo desde el cementerio un hombre poseído por un espíritu inmundo, que vivía en los sepulcros. Ya ni con cadenas podían sujetarlo; a veces habían intentado sujetarlo con argollas y cadenas, pero él rompía las cadenas y destrozaba las argollas; nadie tenía fuerzas para dominarlo. Se pasaba días y noches en los sepulcros o en el monte, gritando y golpeándose con piedras.

Cuando aquel hombre vio de lejos a Jesús, se echó a correr, vino a postrarse ante él y gritó a voz en cuello: "¿Qué quieres tú conmigo, Jesús, Hijo de Dios altísimo? Te ruego por Dios que no me atormentes".

Dijo esto porque Jesús le había mandado al espíritu inmundo que saliera de aquel hombre. Entonces le preguntó Jesús: "¿Cómo te llamas?" Le respondió: "Me llamo Legión, porque somos muchos". Y le rogaba con insistencia que no los expulsara de aquella comarca.

LA GRACIA del Lunes 3 de Febrero de 2020

Liturgia de la Palabra:

La imagen puede contener: texto


Buscador y portal católico Buigle.



Liturgia de la Palabra:


03/02/2020

Lunes de la cuarta semana de Tiempo Ordinario.
PRIMERA LECTURA
Huyamos ante Absalón. Dejad que Semeí me maldiga, si se lo ha ordenado el Señor.
Samuel 15, 13-14. 30; 16, 5-13a
En aquellos días, alguien llego a David con esta información:
«El corazón de la gente de Israel sigue a Absalón».
Entonces David dijo a los servidores que estaban con él en Jerusalén:
«Levantaos y huyamos, pues no tendremos escapatoria ante Absalón. Vámonos rápidamente no sea que se apresure, nos de alcance, precipite sobre nosotros la ruina sobre nosotros y pase la ciudad a afilo de espada».
David subía la cuesta de los Olivos llorando con la cabeza cubierta y descalzo. Los que le acompañaban llevaban cubierta la cabeza y subían llorando.
Al llegar el rey David a Bajurin, salió de allí uno de la familia de Saúl, llamado Semeí, hijo de Guerá. Iba caminando y lanzando maldiciones. Y arrojaba piedras contra David y todos sus servidores. El pueblo y los soldados protegían a David a derecha e izquierda. Semeí decía al maldecirlo:
«Fuera, fuera, hombre sanguinario, hombre desalmado. El Señor ha hecho recaer sobre ti la sangre de la casa de Saúl, cuyo reino has usurpado. Y el Señor ha puesto el reino en manos de tu hijo Absalón. Has sido atrapado por tu maldad, pues eres un hombre sanguinario».
Abisay, hijo de Seruyá, dijo al rey:
«¿Por qué maldice este perro muerto al rey, mi señor? Deja que vaya y le corte la cabeza».
El rey contesto:
«¿Qué hay entre vosotros y yo, hijo de Seruyá? Si maldice y si el Señor le ha ordenado maldecir a David, ¿quién le va a preguntar: “Por qué actúas así?».
Luego David se dirigió a Abisay y a todos sus servidores:
«Un hijo mío, salido de mis entrañas, busca mi vida. Cuánto más este benjaminita. Dejadle que me maldiga, si se lo ha ordenado el Señor. Quizá el Señor vea mi humillación y me pague con bendiciones la maldición de este día».
David y sus hombres subían por el camino.
Palabra de Dios.

Presentación del Señor


Templo de San Francisco - Celaya, Gto.



¡Buenos días, gente buena!
2de febrero de 2020
Presentación del Señor
Evangelio
Lucas 2,22-40
Cuando llegó el día fijado por la Ley de Moisés para la purificación, llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor, como está escrito en la Ley: "Todo varón primogénito será consagrado al Señor". También debían ofrecer un sacrificio un par de tórtolas o de pichones de paloma, como ordena la Ley del Señor.

Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, que era justo y piadoso, y esperaba el consuelo de Israel. El Espíritu Santo estaba en él y le había revelado que no moriría antes de ver al Mesías del Señor. Conducido por el mismo Espíritu, fue al Templo, y cuando los padres de Jesús llevaron al niño para cumplir con él las prescripciones de la Ley, lo tomó en sus brazos y alabó a Dios, diciendo: «Ahora, Señor, puedes dejar que tu servidor muera en paz, como lo has prometido, porque mis ojos han visto la salvación que preparaste delante de todos los pueblos: luz para iluminar a las naciones paganas y gloria de tu pueblo Israel».

Su padre y su madre estaban admirados por lo que oían decir de él. Simeón, después de bendecirlos, dijo a María, la madre: «Este niño será causa de caída y de elevación para muchos en Israel; será signo de contradicción, y a ti misma una espada te atravesará el corazón. Así se manifestarán claramente los pensamientos íntimos de muchos».

Había también allí una profetisa llamada Ana, hija de Fanuel, de la familia de Aser, mujer ya entrada en años, que, casa en su juventud, había vivido siete años con su marido. Desde entonces había permanecido viuda, y tenía ochenta y cuatro años. No se apartaba del Templo, sirviendo a Dios noche y día con ayunos y oraciones. Se presentó en ese mismo momento y se puso a dar gracias a Dios. Y hablaba acerca del niño a todos los que esperaban la redención de Jerusalén. 

Después de cumplir todo lo que ordenaba la Ley del Señor, volvieron a su ciudad de Nazaret, en Galilea. El niño iba creciendo y se fortalecía, lleno de sabiduría, y la gracia de Dios estaba con él.
Palabra del Señor

Presentación del Señor
María y José llevaron al niño a Jerusalén, para presentarlo al Señor. Una pareja joven, con su pequeño hijo, llega trayendo la ofrenda de los pobres, dos tórtolas, y el más precioso don del mundo: un niño. En la puerta, dos ancianos esperando, Simeón y Ana. Que esperaban, dice San Lucas; las cosas más importantes del mundo no se buscan, se esperan. Porque cuando el discípulo está listo, llega el maestro. No son los sacerdotes del templo los que reciben al niño, sino dos laicos, que no desempeñan ningún rol oficial, solo son dos enamorados de Dios, ojos velados por la vejez pero todavía encendidos por el deseo. Y ella, Ana, es la tercera profetisa del Nuevo Testamento, después de Isabel y de María.

Martirologio Romano 2 de febrero

Publicado: 01 feb 2020 07:00 PM PST

FIESTA DE LA 
PURIFICACIÓN DE LA BIENAVENTURADA
VIRGEN MARÍA

FIESTA DE LA PURIFICACIÓN

Cumplido asimismo el tiempo de la purificación de la madre,
según la ley de Moisés, llevaron el niño a Jerusalén,
para presentarlo al Señor.
(Lucas 2, 22)

  • La Purificación de la bienaventurada Virgen María, que los Griegos llaman el Encuentro del Señor.
  • En Cesarea de Palestina, san Cornelio, Centurión, a quien el Apóstol san Pedro bautizó y elevó al honor del Episcopado en dicha ciudad.
  • En Roma, en la vía Salaria, el martirio de san Aproniano, Alcaide, que, Gentil aún, como sacase de la cárcel a san Sisinio para presentarle al Prefecto Laodicio, y oyese una voz del cielo que decía: «Venid, benditos de mi Padre, recibid el reino que os está preparado desde el principio del mundo», creyó y fue bautizado, y después, confesando al Señor, condenado a pena capital, recibió la muerte.
  • En Roma igualmente, los santos Mártires Fortunato, Feliciano, Firmo y Cándido.
  • En Orleáns de Francia, san Flósculo, Obispo.
  • En Cantórbery de Inglaterra, el tránsito de san Lorenzo, Obispo, que después de san Agustín gobernó aquella Iglesia e hizo cristiano al mismo Rey.
  • En Prato de Toscana, santa Catalina de Riccis, Virgen Florentina, de la Orden de Predicadores, insigne por la abundancia de dones celestiales; a la cual, el Sumo Pontífice Benedicto XIV puso en el catálogo de las santas Vírgenes.
  • En Burdeos, santa Juana de Lestonnac, Viuda, Fundadora del Instituto de las Hijas de la Virgen santa María, insigne por su amor a la caridad y por la solicitud en la educación de las niñas; a la cual el Papa Pío XII agregó al número de las santas.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

Gracias a Dios.


FIESTA DE LA PURIFICACIÓN

María va al templo a someterse a la ley de la purificación, aunque esté exenta de ella en su calidad de virgen y de Madre de Dios. Va al templo a presentar a Jesús a su Padre Eterno; lo rescata ofreciendo por él dos tortolitas. Simeón, a quien el Señor ha revelado que no morirá sin haber visto al Mesías, lo reconoce en los brazos de María, lo adora, y predice a su santísima Madre todo lo que Ella deberá sufrir.

MEDITACIÓN
SOBRE LA PURIFICACIÓN

R.P. Leonardo Castellani: La Purificación de la Bienaventurada Virgen María

Publicado: 01 feb 2020 07:30 PM PST




Y cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, según la Ley de Moisés, lo llevaron a Jerusalén a fin de presentarlo al Señor, según está escrito en la Ley de Moisés: “Todo varón primer nacido será llamado santo para el Señor”, y a fin de dar en sacrificio, según lo dicho en la Ley del Señor, “un par de tórtolas o dos pichones”. Y he aquí que había en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre justo y piadoso, que esperaba la consolación de Israel, y el Espíritu Santo era sobre el. Y le había sido revelado por el Espíritu Santo que no vería la muerte antes de haber visto al Ungido del Señor. Y, movido por el Espíritu, vino al templo; y cuando los padres llevaron al niño Jesús para cumplir con él las prescripciones acostumbradas en la Ley, él lo tomó en sus brazos, y alabó a Dios y dijo: “Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, según tu palabra, porque han visto mis ojos tu salvación, que preparaste a la faz de todos los pueblos. Luz para revelarse a los gentiles, y para gloria de Israel, tu pueblo”. 
Lucas II, 22-32




Prédicas domingueras I
RP Leonardo Castellani


La Purificación de la Bienaventurada Virgen María (1965)

Seguimos en la octava del Nacimiento hasta el Sábado próximo, la Circuncisión. El Evangelio es el de la Purificación de María. La ceremonia de la Purificación se llevó a cabo 40 días después del Nacimiento conforme a la Ley de Moisés (Levítico, cap. 12). Creo que la Iglesia pone la fiesta aquí enseguida a causa del reconocimiento del Mesías: por el anciano Simeón y a causa de su cántico que termina diciendo: "quod paras ti ante faciem omnium populorum - lumen ad revelationem gentium - et gloriam plebis tuae Israel, El Salvador que levantaste ante la faz de todos los pueblos - luz de revelación de los Gentiles - y gloria de tu pueblo de Israel". Ya expliqué el año pasado la importancia desta frase profética de Simeón: la religión que había sido un monopolio de los hebreos se abre a todos los pueblos del mundo y el Salvador va a llamar también a los Gentiles a quienes los judíos despreciaban llamándolos "goim" -y siguen llamándolos. Este episodio hace serie con la adoración de los Pastores y la adoración de los Magos. Cristo nació para todos.

Ayer dije el comienzo de la Carta a los Colosenses, en que San Pablo revela el misterio de la Primacía de Cristo en el Universo del cual es cabeza. Leeré hoy toda la perícopa:

"Es la imagen visible de Dios invisible,
Primogénito de toda criatura,
En el cual todas las cosas se cimentan -
Las del cielo y las de la tierra,
Las visibles y las invisibles,
Incluso todos los ángeles;
Todo por Él y en Él fue creado
Y Él está encima de todo
Y por El todo está en pie" (105)

Dom Gueranger. La Purificación de la Santísima Virgen

Publicado: 01 feb 2020 07:30 PM PST




"Año Litúrgico"

Dom Gueranger



LA PURIFICACIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN


Han pasado por ñn los cuarenta días de la Purificación de María, y h a llegado el momento de subir al Templo del Señor para presentar en él a Jesús. Antes de seguir al Hijo y a la Madre en este viaje a Jerusalén, detengámonos todavía un momento en Belén, y meditemos con amor y docilidad los misterios que van a realizarse.


LA LEY DE MOISÉS 

La Ley del Señor mandaba que las mujeres de Israel, después de su alumbramiento, permaneciesen cuarenta días sin acercarse al templo; terminado este plazo, debían ofrecer un sacrificio para quedar purificadas. Consistía éste en un cordero, destinado a ser consumido en holocausto; a él debía juntarse una tórtola o una paloma, ofrecidas por el pecado. Y si la madre era tan pobre que no podía disponer de un cordero, había permitido el Señor que lo reemplazase por otra tórtola u otra paloma.

Otro precepto divino declaraba propiedad del Señor a todos los primogénitos, y ordenaba la manera de rescatarlos. El precio del rescate eran cinco siclos, que en el peso del santuario, representaban cada uno veinte óbolos.


OBEDIENCIA DE JESÚS Y DE MARÍA

María, hija de Israel, había dado a luz; Jesús era su primogénito, ¿Permitiría que cumpliese la Ley, el respeto debido a tal nacimiento y a tal primogénito?

Si consideraba María las razones que habían movido al Señor a obligar a las madres a purificarse, podía ver claramente que aquella ley no rezaba con ella, ¿qué relación podía tener con las esposas de los hombres la que era santuario purísimo del Espíritu Santo, Virgen al concebir a su Hijo, Virgen en su inefable alumbramiento, siempre pura, pero más pura aún después de haber llevado en su seno y haber dado al mundo al Dios de la santidad? Si miraba la condición de su Hijo, aquella majestad del Creador y del soberano Señor de todas las cosas, que se había dignado nacer de ella, ¿cómo había de pensar que semejante Hijo pudiera estar sujeto a la humillación del rescate, como un esclavo que no se pertenece a sí mismo?

Con todo eso, el Espíritu que moraba en María, le revela que debe cumplir con este doble precepto. Es necesario, a pesar de su dignidad de Madre de Dios, que se mezcle con la multitud de las madres ordinarias que acuden al Templo, para recobrar en él, con un sacrificio, la pureza perdida. Además el Hijo de Dios e Hijo del hombre debe ser considerado en todo como un siervo; es preciso que sea rescatado a este título, como el título de los hijos de Israel. María adora profundamente esta soberana voluntad y se somete a ella de todo corazón.

Los designios del Altísimo habían determinado que el Hijo de Dios no se revelara a su pueblo sino por grados. Después de treinta años de vida oculta en Nazaret, donde como dice el Evangelista, era tenido como hijo de José, un gran Profeta debía anunciarle a los Judíos llegados al Jordán para recibir en él el bautismo de penitencia. Pronto sus obras y milagros darían testimonio de El. Después de las afrentas de su Pasión, resucitaría glorioso, confirmando de este modo la verdad de sus profecías, la eficacia de su Sacrificio, y también su propia divinidad. Hasta entonces casi todos los hombres ignoraban que la tierra poseía a su Salvador y a su Dios. Los pastores de Belén no habían recibido orden, como más tarde los pescadores de Genesaret, de llevar la Buena Nueva hasta las extremidades de la tierra; los Magos habían vuelto a Oriente, sin pasar por Jerusalén, conmovida un momento con su llegada. Semejantes prodigios, que tanta trascendencia tuvieron para la Iglesia después de realizada la misión de su Divino Jefe, no habían hallado eco, ni fiel recuerdo, sino en el corazón del algunos verdaderos Israelitas que esperaban la salvación por medio de un Mesías pobre y humilde; el Nacimiento de Jesús en Belén debía permanecer ignorado de la mayor parte de los Judíos, pues los Profetas habían anunciado que se le llamaría Nazareno.

El plan divino había exigido que María fuese la Esposa de José, como amparo de su virginidad a los ojos del pueblo; exigía también que esta purísima Madre acudiese como las demás mujeres de Israel a ofrecer el sacrificio de la purificación, por el nacimiento del Hijo, que debía ser presentado en el templo como hijo de María, la esposa de José. De este modo se complace la divina Sabiduría en manifestar que sus pensamientos no son nuestros pensamientos, y echa por tierra nuestros vanos prejuicios, en espera del día en que descorra el velo y se muestre a las claras a nuestros maravillados ojos.

Santa misa de hoy ⛪ Domingo 2 de Febrero de 2020, Padre Wilson Lopera - ...

La conciencia, una guía en tu camino




La conciencia, una guía en tu camino
Actúa siempre de cara a Dios

Por: Lucrecia Rego de Planas | Fuente: Catholic.net


"¿Por qué la conciencia de los jóvenes no se rebela contra el mal en la sociedad? ¿Por qué tantos se acomodan en comportamientos que ofenden la dignidad humana y desfiguran la imagen de Dios? Lo normal sería que la conciencia señalara el peligro mortal que encierra el hecho de aceptar tan fácilmente el mal y el pecado. Y en cambio, no siempre sucede así. ¿Será porque la misma conciencia está perdiendo la capacidad de distinguir el bien del mal?

Jóvenes, no cedáis a esa falsa moralidad en la que lo bueno es lo que me gusta o me es útil y lo malo es lo que me disgusta.. ¡No asfixiéis vuestras conciencias!"

Juan Pablo II. Homilía a los jóvenes en Denver 14/8/93


La conciencia: luz que guía mi camino

La conciencia es la capacidad que Dios nos ha dado de distinguir el bien del mal y de inclinar nuestra voluntad a hacer el bien y evitar el mal. La conciencia es tu propia inteligencia humana cuando juzga prácticamente sobre la bondad o la maldad de tus actos. Te ordena en el momento oportuno, practicar el bien y evitar el mal. Juzga las opciones concretas aprobando las buenas y denunciando las malas.

La conciencia te dice a cada momento lo que se debe y lo que no se debe hacer. Cuando haces algo bueno, la voz de tu conciencia te aprueba, cuando haces algo malo, esta misma voz te acusa y condena sin dejarte en paz. Pero su función no se limita a emitir un juicio después de que ya hiciste algo, sino que valora tus decisiones antes de que actúes y es testigo de tus actos.

La conciencia no es algo que podamos ver o tocar. Sin embargo, podríamos compararla con los elementos que forman un juicio: en él hay un juez que da la sentencia, un testigo que dice qué fue lo que pasó y una ley en la que el juez se basa para dar el veredicto. La conciencia es testigo de nuestros actos y para dar su sentencia como juez, se basa en las leyes naturales que Dios ha escrito en el corazón del hombre.

La conciencia recta conoce la verdad. Está atenta para iluminarte en cada momento de tu vida. Te aplaude cuando haces algo bueno y te recrimina cuando haces algo malo para abrirte el camino del arrepentimiento y del perdón. Una conciencia bien formada siempre te invitará a actuar de acuerdo con tus principios y convicciones, te impulsará a servir a los hombres, a promover lo positivo y eliminar lo negativo.


¿Por qué se dice que la conciencia es la voz de Dios?

sábado, 1 de febrero de 2020

Liturgia de la Palabra:

La imagen puede contener: texto

Buscador y portal católico Buigle.



Liturgia de la Palabra:

02/02/2020
Domingo de la cuarta semana de Tiempo Ordinario - Presentación del Señor.
PRIMERA LECTURA
Llegará a su santuario el Señor a quien vosotros andáis buscando.
Lectura de la profecía de Malaquías 3, 1-4
Esto dice el Señor:
«Voy a enviar a mi mensajero para que prepare el camino ante mi.
De repente llegará a su santuario el Señor a quien vosotros andáis buscando; y el mensajero de la alianza en quien os regocijáis, mirad que está llegando, dice el Señor del universo.
¿Quién resistirá el día de su llegada?, ¿Quién se mantendrá en pie ante su mirada? Pues es como fuego de fundidor, como lejía de lavandero. Se sentará como fundidor que refina la plata; refinará a los levitas y los acrisolará como oro y plata, y el Señor recibirá ofrenda y oblación justas.
Entonces agradará al Señor la ofrenda de Judá y de Jerusalén, como en tiempos pasados, como antaño».
Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL 23, 7. 8. 9. 10
R. El Señor, Dios del universo, él es el Rey de la gloria.
¡Portones!, alzad los dinteles,
que se alcen las puertas eternales:
va a entrar el Rey de la gloria. R.
¿Quién es ese Rey de la gloria?
El Señor, héroe valeroso;
el Señor, valeroso en la batalla. R.
¡Portones!, alzad los dinteles,
que se alcen las puertas eternales:
va a entrar el Rey de la gloria. R.
¿Quién es ese Rey de la gloria?
El Señor, Dios del universo,
él es el Rey de la gloria. R.

La Gracia Se Da A Los Humildes 1 DE FEBRERO DE 2020 DEBRA BLACK



Logotipo de SpiritualDirection

Ahora la virginidad de María estaba oculta al príncipe de este mundo, como también lo estaba su descendencia, y la muerte del Señor; tres misterios de renombre, que fueron forjados en silencio por Dios. ¿Cómo, entonces, se manifestó al mundo? Una estrella brillaba en el cielo sobre todas las otras estrellas, cuya luz era inexpresable, mientras que su novedad sorprendió a los hombres. Y todo el resto de las estrellas, con el sol y la luna, formaron un coro para esta estrella, y su luz era extremadamente grande sobre todas ellas. Y se sintió agitación de dónde vino este nuevo espectáculo, tan diferente a todo lo demás [en los cielos]. Por lo tanto, se destruyó todo tipo de magia y desapareció todo vínculo de maldad; se eliminó la ignorancia y se abolió el antiguo reino, Dios mismo se manifestó en forma humana para la renovación de la vida eterna. Y ahora eso tuvo un comienzo que había sido preparado por Dios. En adelante, todas las cosas estaban en un estado de tumulto, porque meditaba la abolición de la muerte. (San Ignacio de Antioquía a los efesioshttp://www.newadvent.org/fathers/0104.htm )

Mañana es Candelaria, una parte importante de nuestro antiguo patrimonio. Conocida como la Purificación de María y la Presentación de Jesús en el Templo, Candlemas es un día de maravilla: María, siempre virgen, no necesitó purificación ni Jesús, completamente Dios y totalmente humano, necesitó la circuncisión. Lo hicieron por obediencia a la ley de Dios y su 'magisterio' de la época, cumpliendo su 'vocación'. Curiosamente, San José apenas se nota en las Escrituras, aunque el padre como jefe de la familia normalmente recibiría el foco en los rituales. Nuestras escrituras no pretenden menospreciar a José, sino que nos centran correctamente en Jesús, así como en el papel que juega la Madre de Dios en nuestra salvación.

La presentación de Jesús es el regreso de la "Nube de Gloria" al Templo. Dios se había revelado parcialmente a los judíos algunas veces al venir en una nube de Gloria: en el Monte Sinaí (Ex 24:16), en el Tabernáculo en el desierto (Números 9: 16-18), y cuando el templo en Jerusalén fue consagrado (1 Reyes 8: 10-11). Ahora en la forma más pequeña y vulnerable, un bebé, Jesús lleva la revelación de Dios a todos los que pueden ver.

Un nuevo despertar, Sábado 1 de Febrero 2020 �� - Tele VID

LA GRACIA del Sábado 1 de Febrero de 2020

Santa misa de hoy Sábado 1 de Febrero de 2020 - Tele VID

Cristo vive para siempre para interceder por nosotros



STO VIVE PARA SIEMPRE PARA INTERCEDER POR NOSOTROS

Fijaos que en la conclusión de las oraciones decimos: «Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo»; en cambio, nunca decimos: «Por el Espíritu Santo.» Esta práctica universal de la Iglesia tiene su explicación en aquel misterio, según el cual, el mediador entre Dios y los hombres es Cristo Jesús, hombre también él, sacerdote eterno según el rito de Melquisedec, que entró de una vez para siempre con su propia sangre en el santuario, pero no en un santuario hecho por mano de hombre y figura del venidero, sino en el mismo cielo, donde está a la derecha de Dios e intercede por nosotros.

Teniendo ante sus ojos este oficio sacerdotal de Cristo, dice el Apóstol: Por medio de él ofrezcamos continuamente a Dios un sacrificio de alabanza, es decir, el tributo de los labios que van bendiciendo su nombre. Por él, pues, ofrecemos el sacrificio de nuestra alabanza y oración, ya que por su muerte fuimos reconciliados cuando éramos todavía enemigos. Por él, que se dignó hacerse sacrificio por nosotros, puede nuestro sacrificio ser agradable en la presencia de Dios. Por esto nos exhorta san Pedro: También vosotros, como piedras vivas, entráis en la construcción del templo del Espíritu, formando un sacerdocio sagrado, para ofrecer sacrificios espirituales que Dios acepta por Jesucristo. Por este motivo decimos a Dios Padre: «Por nuestro Señor Jesucristo.»

Al referirnos al sacerdocio de Cristo, necesariamente hacemos alusión al misterio de su encarnación, en el cual el Hijo de Dios, a pesar de su condición divina, se anonadó a sí mismo, y tomó la condición de esclavo, según la cual se rebajó hasta someterse incluso a la muerte; es decir, fue hecho un poco inferior a los ángeles, conservando no obstante su divinidad igual al Padre. El Hijo fue hecho un poco inferior a los ángeles en cuanto que, permaneciendo igual al Padre, se dignó hacerse como un hombre cualquiera. Se abajó cuando se anonadó a sí mismo y tomó la condición de esclavo. Más aún, el abajarse de Cristo es el total anonadamiento, que no otra cosa fue el tomar la condición de esclavo.