lunes, 16 de noviembre de 2020

¡Pidiendo misericordia! 16 de noviembre de 2020 Lunes de la trigésima tercera semana del tiempo ordinario

 





Reflexiones diarias católicas
¡Mi vida católica!

¡Pidiendo misericordia!
16 de noviembre de 2020
Lunes de la trigésima tercera semana del tiempo ordinario
Lecturas de hoy

Santa Margarita de Escocia: monumento opcional

Santa Gertrudis la Grande, Virgen: Monumento opcional

Seguía gritando aún más: "¡Hijo de David, ten compasión de mí!" Lucas 18: 39c

¡Bien por él! Aquí estaba un mendigo ciego que fue tratado mal por muchos. Fue tratado como si no fuera bueno y como un pecador. Cuando comenzó a pedir misericordia de Jesús, los que lo rodeaban le dijeron que guardara silencio. Pero, ¿qué hizo el ciego? ¿Se rindió a su opresión y ridículo? Ciertamente no. En cambio, "¡seguía gritando aún más!" Y Jesús se dio cuenta de su fe y lo sanó.

Hay una gran lección de la vida de este hombre para todos nosotros. Hay muchas cosas que encontraremos en la vida que nos deprimen, nos desaniman y nos tientan a la desesperación. Hay muchas cosas que son opresivas para nosotros y difíciles de manejar. ¿Entonces, qué debemos hacer? ¿Deberíamos ceder a la lucha y luego replegarnos a un agujero de autocompasión?

Este ciego nos da el testimonio perfecto de lo que debemos hacer. Cuando nos sentimos oprimidos, desanimados, frustrados, incomprendidos o algo por el estilo, debemos usar esto como una oportunidad para volvernos a Jesús con mayor pasión y valor invocando Su misericordia.

Las dificultades en la vida pueden tener dos efectos sobre nosotros. O nos derrotan o nos hacen más fuertes. La forma en que nos hacen más fuertes es fomentando dentro de nuestras almas una confianza y dependencia aún mayor en la misericordia de Dios.

Reflexiona hoy sobre aquello que más te tienta al desánimo. ¿Qué es lo que te resulta opresivo y difícil de manejar? Use esa lucha como una oportunidad para clamar con más pasión y celo por la misericordia y la gracia de Dios.

Señor, en mi debilidad y lucha, ayúdame a volverme a Ti con más pasión. Ayúdame a confiar más en Ti en tiempos de angustia y frustración en la vida. Que la maldad y la dureza de este mundo solo fortalezcan mi resolución de volverme a Ti en todas las cosas. Jesús, en Ti confío.






No hay comentarios. :

Publicar un comentario