viernes, 2 de septiembre de 2022

Liturgia de las horas P. Paco Rebollo SIERVOS DEL DIVINO AMOR. OFICIO DE LECTURA, LAUDES, HORAS INTERMEDIAS, VÍSPERAS Y COMPLETAS. 3 DE SEPTIEMBRE SÁBADO XXII DEL T. ORDINARIO SAN GREGORIO MAGNO PAPA Y DOCTOR DE LA IGLESIA



Del Común de pastores para un santo papa y del Común de doctores de la Iglesia. Salterio II

 

SAN GREGORIO MAGNO, papa y doctor de la Iglesia (MEMORIA).

 

Nació en Roma hacia el año 540. Desempeñó primero diversos cargos públicos, y llegó luego a ser prefecto de la Urbe. Más tarde se dedicó a la vida monástica, fue ordenado diácono y nombrado legado pontificio en Constantinopla. El día 3 de septiembre del año 590 fue elegido papa, cargo que ejerció como verdadero pastor, en su modo de gobernar, en su ayuda a los pobres, en la propagación y consolidación de la fe. Tiene escritas muchas obras sobre teología moral y dogmática. Murió el día 12 de marzo del año 604.

 

OFICIO DE LECTURA

 

INVITATORIO

 

Si ésta es la primera oración del día:

 

V. Señor abre mis labios

R. Y mi boca proclamará tu alabanza

 

Se añade el Salmo del Invitatorio con la siguiente antífona:

 

Ant. Venid, adoremos al Señor, fuente de la sabiduría.

 

 

Salmo 94 INVITACIÓN A LA ALABANZA DIVINA

 

Venid, aclamemos al Señor,

demos vítores a la Roca que nos salva;

entremos a su presencia dándole gracias,

aclamándolo con cantos.

 

Porque el Señor es un Dios grande,

soberano de todos los dioses:

tiene en su mano las simas de la tierra,

son suyas las cumbres de los montes;

suyo es el mar, porque él lo hizo,

la tierra firme que modelaron sus manos.

 

Venid, postrémonos por tierra,

bendiciendo al Señor, creador nuestro.

Porque él es nuestro Dios,

y nosotros su pueblo,

el rebaño que él guía.

 

Ojalá escuchéis hoy su voz:

«No endurezcáis el corazón como en Meribá,

como el día de Masá en el desierto;

cuando vuestros padres me pusieron a prueba

y dudaron de mí, aunque habían visto mis obras.

 

Durante cuarenta años

aquella generación me repugnó, y dije:

Es un pueblo de corazón extraviado,

que no reconoce mi camino;

por eso he jurado en mi cólera

que no entrarán en mi descanso»

 

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

 

Ant. Venid, adoremos al Señor, fuente de la sabiduría.

 

 

Si antes se ha rezado ya alguna otra Hora:

 

V. Dios mío, ven en mi auxilio

R. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.

 

 

Himno: HONDO SABER DE DIOS FUE VUESTRA CIENCIA

 

Hondo saber de Dios fue vuestra ciencia.

su espíritu de verdad os dio a beberla

en la Revelación, que es su presencia

en velos de palabra siempre nueva.

 

Abristeis el camino para hallarla

a todo el que de Dios hambre tenía,

palabra del Señor que, al contemplarla,

enciende nuestras luces que iluminan.

 

Saber de Dios en vida convertido

es la virtud del justo, que, a su tiempo,

si Dios le dio la luz, fue lo debido

que fuera su verdad, su pensamiento.

 

Demos gracias a Dios humildemente,

y al Hijo, su verdad que a todos guía,

dejemos que su Luz, faro esplendente,

nos guíe por el mar de nuestra vida. Amén.

 

SALMODIA

 

DIRECTORIO FRANCISCANO La Oración de cada día EL ROSARIO, CON LOS MISTERIOS COMENTADOS E ILUSTRADOS




Rezo del Santo Rosario

V. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
R. Amén.

V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor, date prisa en socorrerme.

V. Gloria al Padre...
R. Como era en el principio...

Los misterios que hemos de contemplar son



Lunes y Sábados:
LOS MISTERIOS GOZOSOS

Primer misterio:La Anunciación y Encarnación del Hijo de Dios en las purísimas entrañas de la Virgen María.
Un Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria.

[Al final de cada misterio suele decirse:]
Dios te salve, María, Hija de Dios Padre; Dios te salve, María, Madre de Dios Hijo; Dios te salve María, Esposa del Espíritu Santo. Templo y sagrario de la santísima Trinidad, no permitáis, Señora, que ningún cristiano viva ni muera en pecado mortal ni venial. Amén.

Segundo misterio: La Visitación de María Santísima a su prima Santa Isabel
Un Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria.

Tercer misterio: El nacimiento del Niño Jesús en el pobre y humilde portal de Belén.
Un Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria.

Cuarto misterio: La Purificación de la Virgen María y Presentación del Niño Jesús en el Templo.
Un Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria.

Quinto misterio: El Niño Jesús perdido y hallado en el Templo.
Un Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria.

[Terminado el rezo de los misterios correspondientes, suele saludarse a la Virgen en sus "tres purezas" y recitarle la Salve:]

V. Virgen purísima antes del parto.
R. Purifica nuestros pensamientos.
Avemaría

V. Virgen purísima en el parto.
R. Purifica nuestras palabras.
Avemaría

V. Virgen purísima después del parto.
R. Purifica nuestras obras y deseos.
Avemaría

Para más obligar a la Virgen santísima, saludémosla con una "Salve": Dios te salve...


Oremos:

Derrama, Señor, tu gracia sobre nosotros, que, por el anuncio del ángel, hemos conocido la encarnación de tu Hijo, para que lleguemos, por su pasión y su cruz, a la gloria de la resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

O bien, cuando se rezan los misterios gozosos:
Te pedimos, Señor, que nosotros, tus siervos, gocemos siempre de salud de alma y cuerpo; y por la intercesión de santa María, la Virgen, líbranos de las tristezas de este mundo y concédenos las alegrías del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

V. Ave María Purísima.
R. Sin pecado concebida.











 

MISAL DIARIO PALABRA DE DIOS. LECTURAS DEL SÁBADO XXII DEL T. ORDINARIO 3 DE SEPTIEMBRE SAN GREGORIO MAGNO PAPA Y DOCTOR DE LA IGLESIA (BLANCO)

 "El Hijo del hombre también es dueño del sábado".






ANTÍFONA DE ENTRADA

San Gregorio, elevado a la cátedra de Pedro, siempre buscaba el rostro del Señor, y permanecía en la contemplación de su amor.

ORACIÓN COLECTA

Dios nuestro, que cuidas de tu pueblo con bondad y lo gobiernas con amor, por intercesión del Papa san Gregorio Magno concede tu espíritu de sabiduría a quienes has encomendado el gobierno de la Iglesia, a fin de que el progreso de las ovejas en la santidad sea el gozo eterno de sus pastores. Por nuestro Señor Jesucristo…

LITURGIA DE LA PALABRA

Pasamos hambre y sed, vamos pobremente vestidos y recibimos golpes.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 4, 6-15

Hermanos: Si he hablado de Apolo y de mí, ha sido para que aprendieran con este ejemplo a no enorgullecerse de uno despreciando al otro, como ya se lo he escrito a ustedes. Pues, ¿quién te ha hecho superior a los demás? ¿Qué tienes, que no lo hayas recibido? Y si lo has recibido, ¿por qué presumes como si no lo hubieras recibido?

ADORACIÓN EUCARÍSTICA

 


ORACIÓN DE SAN AGUSTÍN

Oh Jesús, redención, amor y deseo nuestro, yo os invoco y clamo a Vos con un clamor grande y de todo corazón, os suplico que vengáis a mi alma, entréis en ella y la ajustéis y unáis tan bien con Vos que la poseáis sin arruga ni mancha alguna; pues la morada en que ha de habitar un Señor tan santo como Vos, muy justo es que esté limpia.

Vos habéis fabricado este vaso de mi corazón; santificadlo, pues; vaciadlo de la maldad que hay en él, llenadlo de vuestra gracia, y conservadlo lleno para que sea templo perpetuo y digno de Vos.

Dulcísimo, benignísimo, amantísimo, carísimo, potentísimo, deseadísimo, preciosísimo, amabilísimo y hermosísimo Señor, Vos sois más dulce que la miel, más blanco que la nieve, más suave que el maná, más precioso que las perlas y el oro, y más amado de mi alma que todos los tesoros y honras de la tierra.

Pero cuando digo esto, Dios mío, esperanza mía, misericordia mía, dulzura mía, ¿qué es lo que digo? Digo, Señor, lo que puedo y no digo lo que debo. ¡Oh si yo pudiese decir lo que dicen y cantan aquellos celestiales coros de ángeles! ¡Oh cuán de buena gana me emplearía todo en vuestras alabanzas, y con cuánta devoción, en medio de vuestros predestinados, cantaría mi alma vuestras grandezas, y glorificaría incesantemente vuestro santo nombre!

Como no hallo palabras para glorificaros dignamente os suplico no miréis tanto a lo que ahora digo, cuanto a lo que deseo decir.

Bien sabéis Vos, Dios mío, a quien todos los corazones están manifiestos, que yo os amo y quiero más que al cielo y a la tierra y a todas las cosas que hay en ella. Yo os amo con grande amor y deseo amaros más.

Dadme gracia para que siempre os ame cuanto deseo y debo, para que en Vos solo me desvele y medite, en Vos piense continuamente de día; en Vos sueñe de noche; con Vos hable mi espíritu, y mi alma siempre platique con Vos. Ilustrad mi corazón con la lumbre de vuestra santa visitación, para que, con vuestra gracia y vuestra dirección camine yo de virtud en virtud. Os suplico, Señor, por vuestras misericordias, con las cuales me librasteis de la muerte eterna, que ablandéis mi corazón, y que me abracéis con el fuego de la compunción, de manera que merezca yo ser cada hora vuestra hostia viva.

ORACIÓN A MARIA MADRE

 


ORACIÓN A MARIA MADRE
Virgen María (2)
Préstame Madre tus ojos
para con ellos mirar
porque si con ellos miro
nunca volveré a pecar.

Préstame Madre tus labios
para con ellos rezar
porque si con ellos rezo
Jesús me podrá escuchar
Préstame Madre tu lengua
para poder comulgar
pues es tu lengua materna
de amor y de santidad.
Préstame Madre tus brazos
para poder trabajar
que así rendirá mi trabajo
una y mil veces más.
Préstame Madre tu manto
para cubrir mi maldad
pues cubierta con tu manto
al Cielo he de llegar.
Préstame Madre a tu Hijo
para poderlo yo amar
pues si me das a Jesús
qué más puedo yo desear?
Así será esta mi dicha
por toda la eternidad.
Amén.

2 de septiembre de 2022 Santo Evangelio 2 de Septiembre 2022

 



Texto del Evangelio (Lc 5,33-39):

 En aquel tiempo, los fariseos y los maestros de la Ley dijeron a Jesús: «Los discípulos de Juan ayunan frecuentemente y recitan oraciones, igual que los de los fariseos, pero los tuyos comen y beben». Jesús les dijo: «¿Podéis acaso hacer ayunar a los invitados a la boda mientras el novio está con ellos? Días vendrán en que les será arrebatado el novio; entonces ayunarán en aquellos días».

Les dijo también una parábola: «Nadie rompe un vestido nuevo para echar un remiendo a uno viejo; de otro modo, desgarraría el nuevo, y al viejo no le iría el remiendo del nuevo. Nadie echa tampoco vino nuevo en pellejos viejos; de otro modo, el vino nuevo reventaría los pellejos, el vino se derramaría, y los pellejos se echarían a perder; sino que el vino nuevo debe echarse en pellejos nuevos. Nadie, después de beber el vino añejo, quiere del nuevo porque dice: ‘El añejo es el bueno’».



«¿Podéis acaso hacer ayunar a los invitados a la boda mientras el novio está con ellos?»


Rev. D. Frederic RÀFOLS i Vidal

(Barcelona, España)

Hoy, en nuestra reflexión sobre el Evangelio, vemos la trampa que hacen los fariseos y los maestros de la Ley, cuando tergiversan una cuestión importante: sencillamente, ellos contraponen el ayunar y rezar de los discípulos de Juan y de los fariseos al comer y beber de los discípulos de Jesús.

Jesucristo nos dice que en la vida hay un tiempo para ayunar y rezar, y que hay un tiempo de comer y beber. Eso es: la misma persona que reza y ayuna es la que come y bebe. Lo vemos en la vida cotidiana: contemplamos la alegría sencilla de una familia, quizá de nuestra propia familia. Y vemos que, en otro momento, la tribulación visita aquella familia. Los sujetos son los mismos, pero cada cosa a su tiempo: «¿Podéis acaso hacer ayunar a los invitados a la boda mientras el novio está con ellos? Días vendrán...» (Lc 5,34).

Todo tiene su momento; bajo el cielo hay un tiempo para cada cosa: «Un tiempo de rasgar y un tiempo de coser» (Qo 3,7). Estas palabras dichas por un sabio del Antiguo Testamento, no precisamente de los más optimistas, casi coinciden con la sencilla parábola del vestido remendado. Y seguramente coinciden de alguna manera con nuestra propia experiencia. La equivocación es que en el tiempo de coser, rasguemos; y que durante el tiempo de rasgar, cosamos. Es entonces cuando nada sale bien.

Nosotros sabemos que como Jesucristo, por la pasión y muerte, llegaremos a la gloria de la Resurrección, y todo otro camino no es el camino de Dios. Precisamente, Simón Pedro es amonestado cuando quiere alejar al Señor del único camino: «¡Tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres!» (Mt 16,23). Si podemos gozar de unos momentos de paz y de alegría, aprovechémoslos. Seguramente ya nos vendrán momentos de duro ayuno. La única diferencia es que, afortunadamente, siempre tendremos al novio con nosotros. Y es esto lo que no sabían los fariseos y, quizá por eso, en el Evangelio casi siempre se nos presentan como personas malhumoradas. Admirando la suave ironía del Señor que se trasluce en el Evangelio de hoy, sobre todo, procuremos no ser personas malhumoradas.

Santa Misa de hoy viernes 2 de septiembre de 2022

SANTÍSIMA TRINIDAD 1. ORACIONES BÁSICAS

 [Santa Trinidad de Antonio de Pereda]

Santa Trinidad. Antonio de Pereda
Museo de Artes, Budapest
Web Gallery of Art

Jamás la majestad del Espíritu Santo ha estado separada de la omnipotencia del Padre y del Hijo; todo lo que hace el gobierno divino para administrar el universo, procede de la Providencia de toda la Trinidad. En ella no hay mas que una misma bondad de misericordia, una misma severidad en la justicia. Nada que este dividido en la acción o nada que difiera en la voluntad. Lo que el Padre ilumina, el Hijo lo ilumina y el Espíritu Santo lo ilumina también.

San León Magno
Sermón 75, sobre Pentecostés

GLORIA AL PADRE [1]

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

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SÍMBOLO NICENO-CONSTANTINOPOLITANO

Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador de cielo y tierra, de todo lo visible y lo invisible.

Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero; engendrado, no creado, de la misma naturaleza que el Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros los hombres y por nuestra salvación bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.

Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.

Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.

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SÍMBOLO DE LOS APÓSTOLES

Creo en Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra.

Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor; que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen; padeció bajo el poder de Poncio Pilato; fue crucificado, muerto y sepultado; descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos; subió a los cielos y está sentado a la diestra de Dios Padre; desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos.

Creo en el Espíritu Santo; la Santa Iglesia Católica, la comunión de los Santos, el perdón de los pecados, la resurrección de los muertos y la vida eterna.

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GLORIA A DIOS [2]

Gloria a Dios en el Cielo
y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor.
Por tu inmensa gloria
te alabamos,
te bendecimos,
te adoramos,
te glorificamos,
te damos gracias.
Señor Dios, Rey celestial,
Dios Padre todopoderoso.
Señor Hijo único, Jesucristo,
Señor Dios, Cordero de Dios,
Hijo del Padre:
tú que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros;
tú que quitas el pecado del mundo,
atiende nuestra súplica;
tú que estás sentado a la derecha del Padre,
ten piedad de nosotros:
porque sólo tú eres Santo,
sólo tú Señor,
sólo tú Altísimo, Jesucristo
con el Espíritu Santo
en la gloria de Dios Padre.
Amén.



1. El Gloria se recitaba ya en los primeros siglos del cristianismo, acaso basado en el mandato del Cristo: "Bautizad en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo". Fue fórmula de profesión de fe contra las herejías de Arrio (negaba la divinidad del Hijo) y de Macedonio (negaba la divinidad del Espíritu Santo). Cf. Jesús Azcarate Fajarnés, Breve explicación de las oraciones vocales. Palabra, Madrid, 1993. [Volver]

2. Este antiguo himno de alabanza a la Trinidad fue compuesto en el siglo II y toma su frase inicial del evangelio de San Lucas (2:14), cuando los ángeles anuncian a los pastores el nacimiento de Cristo. Lo recomendaban como oración diaria matutina. Para el siglo V ya formaba parte de la misa. Se reza en los domingos y fiestas solemnes.

Camino para el estudio de la mística - 7.2 El nacimiento segundo y los efectos de la contemplación


Camino para el estudio de la mística.
7.2 El nacimiento segundo y los efectos de la contemplación
Si recorremos la historia de la espiritualidad, a partir de las primeras fuentes patrísticas (siglos II, III), nos damos cuenta de que los testimonios místicos sobre un "segundo nacimiento" o "segunda conversión" son numerosos y elocuentes. A partir de los primeros Padres de la Iglesia, por tanto, se habla de "vida en el Espíritu de Dios", de "vida nueva" o "renacimiento", que tiene su fuente en el "espíritu nuevo", en el "corazón nuevo ", en la interioridad cambiada del soltero, del hombre.
San Agustín dice: “El Señor había dicho: 'Os he escogido del mundo' (Jn 15,19). La gracia les dio que ya no pertenecían al mundo, así como el Señor ya no pertenece a él, habiéndolos liberado él mismo. Nunca perteneció al mundo, ya que, aun en su forma de siervo, nació del Espíritu Santo, de ese Espíritu del que renacieron los discípulos ”. (Comentario al Evangelio de Juan 108.1). Los testigos de esta novitas cristiana se encuentran viviendo y obrando de un modo absolutamente nuevo, “en Cristo” y según la acción de su Espíritu, “por el Espíritu de Dios se dejan conducir”(Romanos 8:14). Esto impone al lector una exégesis constante de los textos para comprender y penetrar en el sentido auténtico de los testimonios místicos de los autores cristianos, que son innumerables.
Sólo gracias a esta conversión y transformación por el Espíritu cambia también radicalmente el comportamiento social: nace la fraternidad, se trabaja en la justicia, en la caridad expresada en la solidaridad, en la asistencia, en la hospitalidad, en el respeto a los ancianos, en el consuelo de los afligidos, en el sustento de los necesitados. Pero esta opción por el bien no se da por mera filantropía, sino que proviene de una nueva dimensión existencial, fruto de una consciente regeneración de lo profundo, de la que será testigo la praxis de la vida.
Bastará releer un texto clásico de la Carta a Donato di San Cipriano, para comprender de qué estamos hablando:
“Todo esto lo reflejé siempre dentro de mí. De hecho, estaba preso por los muchos errores de mi vida pasada y no creía poder librarme de ellos; y así me entregué a los vicios que se habían arraigado en mí y desesperando de lo mejor, favorecí el mal que había en mí como si fuera algo que me perteneciera y me fuera familiar. Pero después de eso con la ayuda del agua regeneradora, limpiada la culpa del tiempo anterior, una luz de lo alto se difundió en (mi) corazón purificado y puro, después de un segundo nacimiento (nativitas secunda) establecido en mí, animado por un espíritu celestial , un hombre nuevo, de una manera extraordinaria (mirum in modum)inmediatamente se disiparon las dudas, se abrió lo cerrado, brillaron las tinieblas; fue posible realizar lo que antes parecía difícil, lo que parecía imposible era practicable, de modo que reconocí que era una cosa terrenal que antes vivía (en mí) en la esclavitud de los vicios de la carne y que lo que el Espíritu Santo había dado la vida se había originado de Dios. Y tú sabes, y junto conmigo lo reconoces, en qué me ha robado y en qué me ha beneficiado esta muerte al pecado, es decir, la vida en virtud. (…) Es de Dios, os lo aseguro, todo lo que está en nuestro poder es de Dios…”.
Las palabras de Cipriano parecen resonar en la descripción de la transformación interior escrita por Matta el Meskin en el escrito "La alegría de la oración" publicado en italiano por la Qiqajon (Comunidad de Bose):
“Aquí la transformación se produce de una forma sumamente particular, precisa y misteriosa. La energía que proviene de la aceptación de la dirección, el consejo y el mandato del Espíritu Santo supera la acción del ego, no pertenece al ego. La transformación se produce entre la energía que surge de confiarnos a Dios y la energía que se libera con la realización. Verás, en efecto, que empiezas a hacer cosas que te era imposible hacer por ti mismo. Pero aquí estás ahora haciéndolos como si fuera por tu propia voluntad y elección. La acción que realizas se considera tuya, a pesar de que la energía para la realización se ha unido misteriosamente a una energía superior al ego. Entonces verás por ti mismo y en ti mismo que realmente te estás transformando y que realizas las acciones que deseabas, que deseabas y soñabas pero que estaban más allá de tus fuerzas y de tu voluntad, y que no podías realizarlas porque tratabas de realizarlas con tus propias fuerzas. Como intentabas hacerlos tú mismo, no se cumplieron satisfactoriamente. Eran débiles y muy por debajo de lo que deberían haber sido. Pero ahora alégrate porque todo se ha vuelto muy fácil y al alcance de tu voluntad”. (páginas 78-79)
Otro maravilloso testimonio de esta transformación obrada por la gracia en la contemplación de Dios está descrito en la Vida de Santa Catalina de Génova.
Referencia a la " Lectura de las grandes obras maestras de la Espiritualidad ", en nuestro sitio.



 

La Santa Misa de Hoy | Viernes, XXII Semana del Tiempo Ordinario| 02-09-...

jueves, 1 de septiembre de 2022

PARA TENER EL ESPÍRITU DE ORACIÓN Y DEVOCIÓN DÍA 2 DE SEPTIEMBRE


PARA TENER EL ESPÍRITU DE ORACIÓN Y DEVOCIÓN

Pensamiento bíblico:

De la Carta a los Efesios: «A cada uno de nosotros se le ha dado la gracia según la medida del don de Cristo... Y él ha constituido a unos, apóstoles, a otros, profetas, a otros, evangelistas, a otros, pastores y doctores, para el perfeccionamiento de los santos, en función de su ministerio, y para la edificación del cuerpo de Cristo; hasta que lleguemos todos a la unidad en la fe y en el conocimiento del Hijo de Dios, al Hombre perfecto, a la medida de Cristo en su plenitud» (Ef 4,7.11-13).

Pensamiento franciscano:

De las admoniciones de san Francisco: «Consideremos al buen Pastor que, por salvar a sus ovejas, sufrió la pasión de la cruz. Las ovejas del Señor le siguieron en la tribulación y la persecución, en la vergüenza y el hambre, en la enfermedad y la tentación, y en las demás cosas; y por esto recibieron del Señor la vida sempiterna. De donde es una gran vergüenza para nosotros, siervos de Dios, que los santos hicieron las obras y nosotros, recitándolas, queremos recibir gloria y honor» (Adm 6).

Orar con la Iglesia:

Presentemos a Dios nuestras súplicas en el nombre de Jesús, que intercede siempre en nuestro favor.

-Por la Iglesia, en la diversidad de comunidades e instituciones, para que manifieste a los ojos del mundo las riquezas del misterio de Cristo.

-Por las religiosas de vida contemplativa, para que, con su oración constante en la austeridad y el silencio, fecunden la actividad de la Iglesia.

-Por los religiosos y religiosas consagrados a los diversos ministerios eclesiales, para que sean testigos de la belleza y fecundidad del Evangelio.

-Por cuantos entregan su vida y sus bienes al servicio de los más necesitados, para que no desfallezcan y hagan patente la bondad del Padre.

-Por cuantos quieren seguir la llamada de Cristo, para que el Espíritu Santo los ilumine e impulse con la diversidad de sus dones.

Oración: Señor, Padre santo, concédenos desprendernos de cuanto nos impida seguir a tu Hijo. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.


 

Vino nuevo en odres nuevos

 

Vino nuevo en odres nuevos

Viernes 2 de septiembre

¡Paz y Bien!

Evangelio

Lucas 5, 33-39

En aquel tiempo, los fariseos y los escribas le preguntaron a Jesús: "¿Por qué los discípulos de Juan ayunan con frecuencia y hacen oración, igual que los discípulos de los fariseos, y los tuyos, en cambio, comen y beben?"

Jesús les contestó: "¿Acaso pueden ustedes obligar a los invitados a una boda a que ayunen, mientras el esposo está con ellos? Vendrá un día en que les quiten al esposo, y entonces sí ayunarán".

Les dijo también una parábola: "Nadie rompe un vestido nuevo para remendar uno viejo, porque echa a perder el nuevo, y al vestido viejo no le queda el remiendo del nuevo. Nadie echa vino nuevo en odres viejos, porque el vino nuevo revienta los odres y entonces el vino se tira y los odres se echan a perder. El vino nuevo hay que echarlo en odres nuevos y así se conservan el vino y los odres. Y nadie, acabando de beber un vino añejo, acepta uno nuevo, pues dice: 'El añejo es mejor' ".

Palabra del Señor

Reflexión

Esta parábola, llena de significado, nos presenta, por un lado, el hecho de que el cristiano, una vez que ha decidido vivir de acuerdo al Evangelio, no puede ya tener los mismos patrones de vida, pues, en muchas ocasiones estos serán incompatibles con el mensaje de Jesús. Por ello, muchas veces hay que cambiar de ambientes, de lecturas, de conversaciones, incluso de amistades.

Por otro lado, nos hace ver cómo el cristianismo, visto desde afuera, es decir, desde el lado del mundo, de la banalidad de la vida cómoda, puede parecer, no solo "extraño", sino incluso falto de vida y sabor. No faltan los comentarios, en los cuales, se critica a los cristianos como personas aburridas y sin gozo (la verdad quien da esta impresión no está viviendo realmente la vida cristiana).

Sin embargo, la vida cristiana es el vino añejo, nadie piensa que pueda ser bueno, pero una vez que se prueba no se quiere dejar. Quien ha tenido la experiencia de dejarse llenar por Dios no querrá nunca más experimentar la vaciedad del mundo. Pídele a Jesús que llene tu vida con su amor, ¡no te arrepentirás!

¡Feliz Viernes!

2 DE SEPTIEMBRE BEATO BARTOLOMÉ GUTIÉRREZ RODRÍGUEZ

  BEATO BARTOLOMÉ GUTIÉRREZ

PRESBÍTERO Y  COMPAÑEROS MÁRTIRES

Beato Bartolomé Gutiérrez Rodríguez Nació en la ciudad de México el 4 de septiembre de 1580, hijo de Alonso Gutiérrez y Ana Rodríguez. Fue bautizado en la parroquia de Sagrario Metropolitano. Con 16 años ingresa a la orden agustina; hizo sus estudios en el convento de Yuriria, Michoacán, profesando el 1 de junio de 1597. Ordenado sacerdote, fue trasladado a Puebla al convento de San Agustín. Por estas fechas ya tenía deseos de ser misionero y mártir, sus hermanos de religión se burlaban de él porque era muy gordo y no podría soportar las fatigas del misionero. Pero el respondía con jocosidad: “Tanto mejor, así habrá más reliquias que repartir cuando muera mártir, porque algún día iré a Filipinas y de allí a Japón donde moriré por la Fe de Cristo”. Sus palabras resultaron proféticas.
El 22 de febrero de 1606 se embarcó en Acapulco y llego a Filipinas el 1 de mayo siguiente. Allí, los superiores al ver sus cualidades, lo nombraron maestro de novicios, desempeñando este cargo durante un sexenio. Tenía una gran facilidad para los idiomas, era un buen latinista y aprendió pronto el japonés a pesar de las dificultades de esta lengua. En 1612 se embarca a Japón y en 1613 es nombrado prior del convento de Usuki; como dominaba bien el idioma japonés, se entregó de lleno a la evangelización, teniendo pronto a su cargo una gran comunidad de fieles. En 1614 hubo un decreto de expulsión para los religiosos y en noviembre de este año el Beato Bartolomé fue capturado y expulsado de Japón, volviendo a Filipinas, donde nuevamente fue maestro de novicios. En Japón la persecución recrudeció a raíz del martirio del Beato Fernando de San José Ayala, OSA y las demandas de refuerzos llegaban a Manila porque los fieles ocupaban pastores. Algunas crónicas precisan que se pedía la vuelta del Padre Bartolomé Gutiérrez porque este había dejado un buen recuerdo. Así, el provincial designó que volviera a Japón acompañado del Beato Pedro de Zúñiga, regresando ambos a tierra de misión el 12 de agosto de 1618.
Ejerció un ministerio ejemplar entre sus fieles, estimulando por su fervor, sosteniendo a los débiles en la fe, predicando y administrando los sacramentos a escondidas. Venció innumerables peligros para llevar a Cristo a los creyentes y para no ser detenido, vivía en los campos y bosque; vivió pobremente, padeció las inclemencias del clima y también el hambre. A esto él añadió ayunos, vigilias y tales maceraciones, que aquel joven robusto de 25 años, se convirtió en un hombre enjuto y seco que no parecía tener más que huesos y piel.
De él se platica que Dios lo protegió de manera milagrosa cuando se escondía. En una ocasión escapó de sus perseguidores gracias a que una araña tejió su telaraña en un rincón de la casa donde se escondía. Otra vez salió al encuentro de sus captores tocando un instrumento musical sin ser notado por ello. También sucedió que una buena mujer lo escondió en su casa, llegaron los guardias y le preguntaron por él, entonces ella sufrió un ataque de nervios y se reía mucho, pensaron los oficiales que quería congraciarse con ellos mientras les señalaba que adentro y lo tomaron a burla y se marcharon sin revisar. Así fue que desarrolló su apostolado hasta 1629, en que llego a Nagasaki como gobernador un hombre llamado Tacanga. Este fue un cruel perseguidor y redobló las pesquisas y castigos. También respiraba mucho odio contra el Beato Bartolomé y los agustinos porque en el reino de Bungo habían fundado el primer convento y para acabar de componerla, el religioso había convertido al cristianismo a varios familiares suyos.

DIRECTORIO FRANCISCANO La Oración de cada día EL ROSARIO, CON LOS MISTERIOS COMENTADOS E ILUSTRADOS



Rezo del Santo Rosario

V. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
R. Amén.

V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor, date prisa en socorrerme.

V. Gloria al Padre...
R. Como era en el principio...

Los misterios que hemos de contemplar son

Martes y Viernes:
LOS MISTERIOS DOLOROSOS

Primer misterio: La oración de Jesús en el huerto de Getsemaní.
Un Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria.

Segundo misterio: La flagelación de Jesús, atado a la columna.
Un Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria.

Tercer misterio: Jesús es coronado de espinas.
Un Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria.

Cuarto misterio: Jesús con la cruz a cuestas, camino del Calvario.
Un Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria.

Quinto misterio: La crucifixión y muerte de Jesús.
Un Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria.

[Terminado el rezo de los misterios correspondientes, suele saludarse a la Virgen en sus "tres purezas" y recitarle la Salve:]

V. Virgen purísima antes del parto.
R. Purifica nuestros pensamientos.
Avemaría

V. Virgen purísima en el parto.
R. Purifica nuestras palabras.
Avemaría

V. Virgen purísima después del parto.
R. Purifica nuestras obras y deseos.
Avemaría

Para más obligar a la Virgen santísima, saludémosla con una "Salve": Dios te salve...

Oremos:

Derrama, Señor, tu gracia sobre nosotros, que, por el anuncio del ángel, hemos conocido la encarnación de tu Hijo, para que lleguemos, por su pasión y su cruz, a la gloria de la resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

O bien, cuando se rezan los misterios dolorosos:
Señor, tú has querido que la Madre compartiera los dolores de tu Hijo al pie de la cruz; haz que la Iglesia, asociándose con María a la pasión de Cristo, merezca participar de su resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

V. Ave María Purísima.
R. Sin pecado concebida.








 

ORACIÓN AL SANTÍSIMO SACRAMENTO DE SANTO TOMAS DE AQUINO

 


ORACIÓN AL SANTÍSIMO SACRAMENTO
DE SANTO TOMAS DE AQUINO
¡Oh, Santísimo Jesús, que aquí sois verdaderamente Dios escondido; concededme desear ardientemente, buscar prudentemente, conocer verdaderamente y cumplir perfectamente en alabanza, y gloria de vuestro nombre todo lo que os agrada. Ordenad, ¡oh Dios mío!, el estado de mi vida; concededme que conozca lo que de mí queréis y que lo cumpla corno es menester y conviene a mi alma. Dadme, oh Señor Dios mío, que no desfallezca entre las prosperidades y adversidades, para que ni en aquellas me ensalce, ni en éstas me abata. De ninguna cosa tenga gozo ni pena, sino de lo que lleva a Vos o aparta de Vos. A nadie desee agradar o tema desagradar sino a Vos. Séanme viles, Señor, todas las cosas transitorias y preciosas todas las eternas. Disgústeme, Señor, todo gozo sin Vos, y no ambicione cosa ninguna fuera de Vos. Séame deleitoso, Señor, cualquier trabajo por Vos, y enojoso el descanso sin Vos. Dadme, oh Dios mío, levantar a Vos mi corazón frecuente y fervorosamente, hacerlo todo con amor, tener por muerto lo que no pertenece a vuestro servicio, hacer mis obras no por rutina, sino refiriéndolas a Vos con devoción. Hacedme, oh Jesús, amor mío y mi vida, obediente sin contradicción, pobre sin rebajamiento, casto sin corrupción, paciente sin disipación, maduro sin pesadumbre, diligente sin inconstancia, temeroso de Vos sin desesperación, veraz sin doblez; haced que practique el bien sin presunción que corrija al prójimo sin soberbia, que le edifique con palabras y obras sin fingimientos. Dadme, oh Señor Dios mío, un corazón vigilante que por ningún pensamiento curioso se aparte de Vos; dadme un corazón noble que por ninguna intención siniestra se desvíe; dadme un corazón firme que por ninguna tribulación se quebrante; dadme un corazón libre que ninguna pasión violenta le domine. Otorgadme, oh Señor Dios mío, entendimiento que os conozca, diligencia que os busque, sabiduría que os halle, comportamiento que os agrade, perseverancia que confiadamente os espere, y esperanza que, finalmente, os abrace. Dadme que me aflija con vuestras penas aquí por la penitencia, y en el camino de mi vida use de vuestros beneficios por gracia, y en la patria goce de vuestras alegrías por gloria. Señor que vivís y reináis, Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.