martes, 11 de julio de 2017

Colombia: ¿Se puede promover la paz a través de un videojuego?

Decirle “sí” a la paz es posible, más allá de los soportes
La respuesta es sí. Pero no solamente es posible hablar de paz en Colombia con un videojuego, sino con varios. Así lo demuestran algunas iniciativas puestas en marcha en el país sudamericano que buscan hacer foco en el posconflicto de una manera lúdica e interactiva. Tres ejemplos a continuación:

Vitimalz, una enseñanza sobre las víctimas

La inspiración estuvo en el juego titulado Plantas vs zombies. Pero en este caso, en vez de evitar que una casa sea atacada por los enemigos llamados “vitimalz” lo que se busca a través de una instancia de interacción es que los usuarios del juego puedan responder una serie de preguntas vinculadas con la Ley 1448 del año 2011 sobre “medidas de atención, asistencia y reparación integral de las víctimas del conflicto armado colombiano”.  Cada vez que el jugador responde de manera correcta va recolectando sonrisas que lo van depositando en niveles más avanzados, recuerda El Tiempo de Bogotá.  Gracias a este juego es posible conocer más sobre esta ley tan importante para todos aquellos que han sufrido de cerca la guerra interna.

“Reconstrucción: la guerra no es un juego”

La protagonista de este juego de rol es Victoria, una joven colombiana que tiene que decidir qué hacer con respecto a la guerra. A través de diversas situaciones planteadas de la vida real como, por ejemplo, la opción para Victoria de ingresar a un grupo armado, se va desarrollando una aventura lúdica que tiene como principal objetivo llegar a los jóvenes.


“‘Reconstrucción’ busca acercar a los ciudadanos a la historia del conflicto armado a través de una aventura gráfica que narra la violencia, el desplazamiento, el asedio de grupos ilegales y el retorno de una comunidad. Este es el resultado del trabajo de un equipo multidisciplinarioconformado por ingenieros, diseñadores e investigadores que juntos construyeron una innovadora propuesta para hacer pedagogía sobre la historia del conflicto colombiano”, recuerda el portal de este videojuego a la hora de la presentación.

En este caso, el proyecto, también está sustentado por un comic, documentales y un blog periodístico que busca acercar mayor conocimiento sobre historias de guerra en Colombia.

Paz a la Voz: ¿Y los niños?

Precisamente, sobre este público hace énfasis Paz a la Voz, una iniciativa que pretende informar a los menores que han sido víctimas del conflicto sobre sus derechos.  Esto es posible a través de retos que plantea el juego y ayuda a los niños a entender los aspectos claves del protocolo de participación en la implementación de la paz.
Ana Echeverri, una de las creadoras del proyecto, relató a El Tiempo de qué manera se transforma en una herramienta útil.  “Los retos, puntos, ranking, premios, escenarios y personajes hacen que los videojuegos sean un excelente canal para aprender de una forma más efectiva, divertida y medible”, expresó.
 Del mismo modo, Echeverri se encargó de explicar cómo a través de estas ideas es posible lograr la empatía con el otro.
“Los videojuegos logran conectar de una forma más cercana y emotiva a los usuarios con el contenido que se desea transmitir. Nos permiten ponernos en los zapatos del otro, tomar decisiones, producir resultados y generar empatía con un contexto diferente al propio”, expresó la desarrolladora.
Estas iniciativas plasmadas por investigadores y desarrolladores fueron posibles gracias a la convocatoria del Ministerio de Tecnología de la Información y las Comunicaciones y la Unidad de Víctimas de Colombia. Promover la paz –aunque aún falte mucho- siempre es posible y en ese sentido no hay soporte que lo pueda contradecir.
Con información de El Tiempo