sábado, 29 de julio de 2017

Colisión en puertas: Los ciudadanos venezolanos desafían al poder



Marlene Quevedo (R), the mother of Daniel Rodriguez, 17, who was killed on May 18 night in nearby Santa Ana, takes part in a protest against the government of President Nicolas Maduro in San Cristobal, Tachira State, Venezuela, on May 20, 2017. Venezuelan protesters and supporters of embattled President Nicolas Maduro take to the streets Saturday as a deadly political crisis plays out in a divided country on the verge of paralysis. /


La nula intuición política de Maduro hace que comiencen a soplar vientos de guerra


Este jueves, un fuerte aguacero cayó sobre Caracas. Este viernes amaneció con una lluvia pertinaz y un cielo nublado. A pesar de ello, los contingentes opositores se preparan para cumplir con la orden de los comandos políticos de cerrar cada calle y avenida en respuesta a la insólita prohibición del gobierno de manifestar desde hoy hasta el martes.


La orden, aparte de inconstitucional, exhibe una desfachatada arbitrariedad que ha lanzado más leña al ya vivo fuego de la violencia pública.



El ministro de Interior y Justicia, Néstor Reverol, informó que queda suspendida la venta y distribución de bebidas alcohólicas y fuegos artificiales, así como también el porte de armas. La excusa aparente es la convocatoria del domingo para aprobar la ANC, pero nadie duda de que la razón real es evitar la gran toma de Caracas anunciada por la oposición para este sábado.


El ministro advirtió que “quien organice, sostenga o instigue a la realización de actividades dirigidas a perturbar la organización y funcionamiento del servicio electoral o de la vida social del país será penado con prisión de cinco a diez años”.


No obstante, la desobediencia civil y el desacato a las autoridades es un hecho toda vez que la oposición, retando a las fuerzas represivas, ha llamado a cerrar las vías para este viernes a las 12 del mediodía, al tiempo que mantiene la toma de la capital prevista para este sábado


Hasta el lenguaje ha cambiado. No sólo las amenazas de voceros del régimen suben de tono, también los desafíos de una población hastiada: jóvenes encapuchados prevenían hoy al ejército con la sentencia “tanqueta que circule, tanqueta que se quema”.


La GNB sabe que hablan en serio pues ya un respetable número de ellas han sido incineradas por explosivos de fabricación casera. El ingenio de la resistencia civil ha dado muchas sorpresas a las fuerzas militares a lo largo de esta crisis.


Ya sabemos como el pueblo de Trujillo -en Los Andes venezolanos- acorraló a todo un comando de la GNB. Este jueves, en Cordero, al noreste de San Cristóbal, capital del estado Táchira, la resistencia tomó un megáfono y habló al pueblo desde la Iglesia advirtiendo que “si la GNB no se retira con las máquinas de votación para la ANC, el pueblo saldrá a las calles”.


La gente se apresura a resolver los pendientes en horas de la mañana en vista de los bloqueos que sufrirá la circulación a partir del comienzo de la tarde. Es imposible no esperar un choque de trenes para el día de hoy, de consecuencias impredecibles. Pareciera que ni la lluvia logrará enfriar los caldeados ánimos.


Y no es para menos. A pesar de que este jueves fue día de paro -lo que implicaba que la gente permanecía en sus casas- la GNB y la PNB se metían en calles y urbanizaciones, derribando con tanquetas las rejas de seguridad y allanando hogares sin orden judicial. Los videos muestran lo que bien podría semejar un thriller de Godzilla.


Hubo zonas de Caracas, hasta pasada la media noche, desde donde se reportaba abusos y violencia por parte de las fuerzas represivas, acompañadas de gritos y detonaciones. Los vecinos se organizaban para poner a salvo a los jóvenes de cada familia a fin de evitar que fueran arrastrados a los vagones militares. Semejantes cuadros de violencia se reportaban desde varias ciudades del interior del país.


El internet va y viene…y a veces no regresa. Pero el que partió hace pocas horas “harto y decepcionado” al ver que las partes no cedieron fue Rodríguez Zapatero. Un tuitero colocó en su cuenta: “No actuó como mediador sino como enviado”, en obvia referencia a su vinculación con el gobierno de Maduro.


El gobierno sigue exigiendo un diálogo que no facilita con el añadido de 7 muertos en dos días de paro en sus espaldas. Una grave denuncia que ha circulado en las últimas horas es la entrega de uniformes de las Fuerzas Armadas a los colectivos violentos, lo cual se ha hecho evidente, especialmente en el estado Zulia donde el paro fue brutal con un acatamiento del 98%.


Desde la ONU ha llegado el pedido para que se respete el derecho a manifestar en Venezuela y que cese la presión dirigida a obligar a la gente a votar el domingo. Pero el problema que persiste es que Venezuela está cercada por “narcogenerales” que defienden a Maduro, envilecidos por la corrupción y dispuestos a matar civiles para quedarse en el poder. Y la nula intuición política de Maduro hace que comiencen a soplar vientos de guerra.