sábado, 31 de octubre de 2020

Textos de la Sagrada Escritura

 



Textos de la Sagrada Escritura

" Yo soy la vid;
Vosotros los sarmientos.
El que permanece en mi y yo en él,
Ese da mucho fruto;
Porque separados de mi no podéis hacer nada."
Jn 15,5

"En verdad, en verdad os digo:
si no coméis la carne del Hijo del hombre,
y no bebéis su sangre,
no tenéis vida en vosotros."
Jn 5,53

"y no vivo yo, sino que es Cristo quien vive en mi;
la vida que vivo al presente en la carne,
la vivo en la fe del Hijo de Dios que me amó
y se entrego a sí mismo por mí."
Gal 2,20

"Porque donde esté vuestro tesoro,
allí estará también vuestro corazón."
Lc 12,34

"Yo soy el pan de la vida.
Vuestros padres comieron el maná en el desierto
Y murieron; éste es el pan que baja del cielo,
para que quien lo coma no muera.
Yo soy el pan vivo, bajado del cielo.
Si uno come de este pan, vivirá para siempre;
y el pan que yo le voy a dar, es mi carne por
la vida del mundo…."Si no coméis la carne
del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre,
no tenéis vida en vosotros.

"El que come mi carne y bebe mi sangre,
tiene vida eterna, y yo lo resucitaré el ultimo día.
Porque mi carne es verdadera comida
y mi sangre verdadera bebida.
El que come mi carne y bebe mi sangre,
permanece en Mí, Y yo en él".

"Lo mismo que el Padre, que vive, me ha enviado
y yo vivo por el Padre, también el que me coma
vivirá por mí". Jn 6, 48-57

"Mientras estaban comiendo, tomo Jesús pan
y lo bendijo, lo partió y, dándoselo a sus discípulos dijo:
"Tomad, comed, éste es mi cuerpo."
Tomo luego una copa y, dadas las gracias, se la dio diciendo:
"bebed de ella todos, porque ésta es mi sangre de la Alianza,
que es derramada por muchos para el perdón de los pecados".
Mt 26, 26-28

"Hagan esto en memoria mía".
Lc 22,19




CONSEJOS PARA PERDONAR Y RECONCILIARSE

 


CONSEJOS PARA PERDONAR Y RECONCILIARSE

La comprensión y la aceptación de todos los demás seres humanos como hijos de Dios y hermanos nuestros nos ayudará a sobrellevar las dificultades que confrontamos en nuestra relación diaria con los demás. Las siguientes reglas básicas para llevarse bien con los demás serán de mucha ayuda para comprender toda la dimensión y variación de la naturaleza humana. Así lograremos aceptar y amar a nuestros semejantes. Yo quiero invitarlo a poner en práctica lo más que pueda estos consejos que son la base del principio de la reconciliación. 

1. Tenga una visión muy positiva de los demás. Si procura mantener una imagen positiva de los demás, seguirá viendo a la otra persona con todo lo bueno que tiene, aún cuando sobrevenga una discusión o desavenencia. 

2. Acepte a las personas como son. Aunque no esté de acuerdo con ellas, mire a cada persona como si estuviera en un proceso de cambio y superación y acéptelas con sus fallas y debilidades. Esto le ayudará a comprenderlas mejor cuando cometan una imprudencia con usted y podrá seguirlas queriendo y amando. Esto es fundamental. Acepte y esté de acuerdo con la persona, aunque no con el pecado. En la medida de sus posibilidades, acepte a la persona y ayude para que cambie. 

3. Cultive la fortaleza interior. Su fortaleza debe ser tan grande que le permita tener la capacidad de resistir y seguir adelante a pesar de recibir ofensas y maltratos. Evite la hipersensibilidad que es una enfermedad del alma. Sea fuerte. Para eso, pida a Dios el don de la fortaleza para asimilar los golpes y promover siempre la reconciliación. 

4. Aprenda a ceder. Reconozca que usted no siempre tiene la razón; los demás también la tienen. Pero aunque usted crea firmemente que tiene la razón, ceda un poco y comprenda que los otros, por el solo hecho de ser personas, merecen de nosotros todo el respeto. No se altere demasiado por cosas sin importancia. Respete la opinión de los demás. 

5. Acepte sus propias debilidades y fallas. Cuando lo critiquen, tenga la madurez suficiente para reconocer que puede tener algo de verdad y, de ser así, acepte sus propias debilidades y fallas e intente cambiar. No se enoje sino que reflexione y haga un análisis personal para detectar dónde pueden estar sus fallas, defectos y errores. Cuando la crítica es totalmente falsa, intente aclarar el malentendido buscando siempre la reconciliación con los demás. Destierre su orgullo y soberbia para que pueda reconciliarse siempre con su prójimo. 

6. No abrigue resentimientos. Perdone y olvide. Procure que no le sorprenda la caída del sol con su enojo para que no haya impedimento para la reconciliación. 

7. Sea discreto. Cuando ocurra algún problema, no comente el incidente con otras personas pues esto es simplemente echar más leña al fuego. Busque a la persona con quien tuvo el problema y entable un diálogo sincero y franco que conduzca a la reconciliación. 

8. Llene su corazón de amor. Con todo el corazón le digo que el fundamento de toda relación humana es el amor. Pida mucho a Dios que le conceda la gracia del don del amor. Viva profundamente enraizado en el amor y su vida será realmente maravillosa. Si usted mantiene su corazón lleno del amor de Dios podrá tener el impulso doble para una rápida reconciliación con su prójimo. 

9. Ore mucho y pida la ayuda de Dios. Para lograr una verdadera reconciliación, ore mucho por la persona que tiene problemas con usted. Bendígala, láncele flechas de amor profundo porque eso le ablandará el corazón. 

viernes, 30 de octubre de 2020

No te sientes en el lugar principal

 

No te sientes en el lugar principal

Sábado 31 de octubre

Evangelio

Lucas 14, 1. 7-11

Un sábado, Jesús fue a comer en casa de uno de los jefes de los fariseos, y éstos estaban espiándolo. Mirando cómo los convidados escogían los primeros lugares, les dijo esta parábola:

"Cuando te inviten a un banquete de bodas, no te sientes en el lugar principal, no sea que haya algún otro invitado más importante que tú, y el que los invitó a los dos venga a decirte: 'Déjale el lugar a éste', y entonces tengas que ir a ocupar lleno de vergüenza, el último asiento. Por el contrario, cuando te inviten, ocupa el último lugar, para que, cuando venga el que te invitó, te diga: 'Amigo, acércate a la cabecera'. Entonces te verás honrado en presencia de todos los convidados. Porque el que se engrandece a sí mismo, será humillado; y el que se humilla, será engrandecido".

Palabra del Señor

Reflexión

Parece ser un mal en el corazón del hombre el deseo de grandeza; mal que padecemos desde la misma creación y que sería la causa del pecado original. En aquellos albores de la humanidad el tentador le dijo a Eva: ‘Serán como dioses’, y esta propuesta sedujo a Eva hasta el punto de desobedecer a Dios. Esta propuesta se nos hace continuamente y, por ello, muchas veces nos sentimos superior a los demás, y creemos que todo lo merecemos y que los demás están para servirnos. Lo malo es que, por más que seamos importantes, buenos, serviciales, siempre habrá uno más que nosotros. La humildad es una de las virtudes que producen más satisfacciones interiores; es, además, el antídoto contra la soberbia que siempre es fuente y aliento para otros pecados.

Siempre debemos dejar que sea Dios mismo quien nos honre y no tomar la honra por nuestra cuenta. María Santísima es grande, porque se presentó como la humilde sierva y es, desde ahí, donde Dios la levantó hasta convertirla en modelo de la Iglesia, por lo que, con gran acierto, profetizó ella cuando dice en su cántico: ‘Desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada’. Dios la ha puesto en un pedestal; así también Dios hace con los que, como ella, se humillan ante Dios y reconocen su necesidad de salvación, de perdón, de Dios. No es fácil, pero si trabajamos en la humildad, poco a poco, irá saliendo de nosotros de manera natural, pero hay que iniciar ya.

¡Feliz Sábado!

JESUS ESTA VIVO Marco Lopez

Palabra de Dios diaria. P. Francisco J. Rebollo Leòn - LECTURAS DEL SÁBADO XXX DEL T. ORDINARIO 31 DE OCTUBRE (VERDE O BLANCO) - Cuando te inviten, ocupa el último lugar, para que, cuando venga el que te invitó, te diga: 'Amigo, acércate a la cabecera'.

 





ANTÍFONA DE ENTRADA Jdt 13,18-19

Bendita eres tú, Virgen María, por obra del Dios Altísimo, sobre todas las mujeres de la tierra; porque tu nombre ha sido engrandecido para que la boca de los hombres no cese de alabarte.

ORACIÓN COLECTA

Al celebrar la gloriosa memoria de la santísima Virgen María, te pedimos, Señor, por su intercesión, que también nosotros logremos recibir la plenitud de tu gracia. Por nuestro Señor Jesucristo …

LITURGIA DE LA PALABRA

Para mí, la vida es Cristo; y la muerte, una ganancia.

De la carta del apóstol san Pablo a los filipenses: 1, 18-26

Hermanos: El hecho de que se predique a Cristo me alegra y me seguirá alegrando, porque sé que esto será para mi bien, gracias a las oraciones de ustedes y a la ayuda del Espíritu de Jesucristo. Pues tengo la firme esperanza de que no seré defraudado y, ahora como siempre, estoy plenamente seguro de que, ya sea por mi vida, ya sea por mi muerte, Cristo será glorificado en mí.

Porque para mí, la vida es Cristo; y la muerte, una ganancia. Pero si el continuar viviendo en este mundo me permite trabajar todavía con fruto, no sabría yo qué elegir. Me hacen fuerza ambas cosas: por una parte, el deseo de morir y estar con Cristo, lo cual, ciertamente, es con mucho lo mejor; y por la otra, el de permanecer en vida, porque esto es necesario para el bien de ustedes.

Convencido de esto, sé que me quedaré y los seguiré ayudando a todos ustedes para que progresen gozosos en la fe. Así tendrán en mí, cuando me encuentre de nuevo entre ustedes, un motivo de gran alegría en Cristo Jesús. 

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.

 



SANTO DEL DIA

31 DE OCTUBRE SAN ALONSO RODRÍGUEZ RELIGIOSO
Publicado por javreb en Sin categoría el 30 octubre, 2020

SAN ALONSO RODRÍGUEZ
RELIGIOSO

PALABRA DE DIOS DIARIA
Estaba un día enfermo y le llevó el enfermero la comida a la cama con un mandato de parte del Padre Superior: «que se coma todo el plato». Cuando regresa el enfermero, le encuentra deshaciendo el plato y comiéndolo pulverizado. El santo se impuso a sí mismo una obediencia ciega; se exigió a sí mismo tanto que uno de los padres le dijo un buen día «que obedecía a lo asno».

Nació en Segovia en el año 1533, segundo de los once hijos del matrimonio formado por Diego Rodríguez y María Gómez que vivían del comercio de paños.

Su niñez y juventud estuvieron ligadas a la Compañía de Jesús. A los doce años fueron alojados en su casa Pedro Fabro y otro jesuita, cuyas enseñanzas atesoró. Estudió en el Colegio de los jesuitas de Alcalá de Henares.
A la muerte de su padre se encarga de sacar adelante el negocio familiar, pero su incompetencia es notable para el negocio de los paños.
Contrae matrimonio con María Juárez con quien tiene dos hijos. Pero la mala fortuna parece que le persigue: muere uno de sus hijos y su mujer y el negocio va de mal en peor; luego fallece su otro hijo y su madre. Alonso se ha quedado solo.
Se produce entonces una crisis fuerte que resuelve con confesión general y con el deseo de comenzar una nueva vida tomando un impresionante ritmo interior de trato con Dios y que mantiene por seis años. Cede a sus hermanos sus bienes y marcha a Valencia en 1569 con el propósito de ingresar en la Compañía; pero no contaba con insalvables obstáculos: su edad, la falta de estudios y escasa salud.
Trabaja entonces en comercio y de ayo.
Por fin es admitido en el Colegio Monte Sión en el año 1571; desde el año 1572 ocupa el cargo de portero hasta el 1610 que hacen casi cuarenta años
Es considerado en la Compañía como modelo para los hermanos legos por su ejercicio permanente para lograr auténtica familiaridad con Dios, por su obediencia absoluta y por su amor y deseo de tribulación.
Este humilde y santo portero fue durante su vida un foco radiante de espiritualidad de la que se beneficiaron tanto los superiores que le trataron como los novicios con los que tuvo contacto; un ejemplo representativo está en San Pedro Claver, el apóstol de los esclavos.
Con sus cartas ejerce un verdadero magisterio. Su lenguaje es sencillo y el popular de la época, pero logra páginas de singular belleza al tratar temas de mayor entusiasmo. La santidad que describe en sus escritos no es aprendida en los libros, es fruto de su experiencia espiritual.
Fue canonizado por el papa León XIII junto con San Pedro Claver.



Liturgia de las horas P. Paco Rebollo SIERVOS DEL DIVINO AMOR. OFICIO DE LECTURA, LAUDES, HORAS INTERMEDIAS, VÍSPERAS Y COMPLETAS. - 31 DE OCTUBRE SÁBADO XXX DEL T. ORDINARIO



De la Feria. Salterio II

 

OFICIO DE LECTURA

 

Si el Oficio de Lectura es la primera oración del día:

 

V. Señor abre mis labios

R. Y mi boca proclamará tu alabanza

 

Se añade el Salmo del Invitatorio con la siguiente antífona:

 

Ant. Escuchemos la voz del Señor y entremos en su descanso.

 

Salmo 94 INVITACIÓN A LA ALABANZA DIVINA

 

Venid, aclamemos al Señor,

demos vítores a la Roca que nos salva;

entremos a su presencia dándole gracias,

aclamándolo con cantos.

 

Porque el Señor es un Dios grande,

soberano de todos los dioses:

tiene en su mano las simas de la tierra,

son suyas las cumbres de los montes;

suyo es el mar, porque él lo hizo,

la tierra firme que modelaron sus manos.

 

Venid, postrémonos por tierra,

bendiciendo al Señor, creador nuestro.

Porque él es nuestro Dios,

y nosotros su pueblo,

el rebaño que él guía.

 

Ojalá escuchéis hoy su voz:

«No endurezcáis el corazón como en Meribá,

como el día de Masá en el desierto;

cuando vuestros padres me pusieron a prueba

y dudaron de mí, aunque habían visto mis obras.

 

Durante cuarenta años

aquella generación me repugnó, y dije:

Es un pueblo de corazón extraviado,

que no reconoce mi camino;

por eso he jurado en mi cólera

que no entrarán en mi descanso»

 

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

 

Ant. Escuchemos la voz del Señor y entremos en su descanso.

 

Si antes del Oficio de lectura se ha rezado ya alguna otra Hora:

 

V. Dios mío, ven en mi auxilio

R. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.

 

 

Himno: A CAMINAR SIN TI, SEÑOR, NO ATINO

 

A caminar sin ti, Señor, no atino;

tu palabra de fuego es mi sendero;

me encontraste cansado y prisionero

del desierto, del cardo y del espino.

 

Descansa aquí conmigo del camino,

que en Emaús hay trigo en el granero,

hay un poco de vino y un alero

que cobije tu sueño, Peregrino.

 

Yo contigo, Señor, herido y ciego;

tú conmigo, Señor, enfebrecido,

el aire quieto, el corazón en fuego.

 

Y en diálogo sediento y torturado

se encontrarán en un solo latido,

cara a cara, tu amor y mi pecado. Amén.

 

 

SALMODIA


Fecha31/10/2020
LECTURA DEL DÍA
De la Carta de Pablo a los Filipenses 1, 18-26
Hermanos: El hecho de que se predique a Cristo me alegra y me seguirá alegrando, porque sé que esto será para mi bien, gracias a las oraciones de ustedes y a la ayuda del Espíritu de Jesucristo. Pues tengo la firme esperanza de que no seré defraudado y, ahora como siempre, estoy plenamente seguro de que, ya sea por mi vida, ya sea por mi muerte, Cristo será glorificado en mí.
Porque para mí, la vida es Cristo; y la muerte, una ganancia. Pero si el continuar viviendo en este mundo me permite trabajar todavía con fruto, no sabría yo qué elegir. Me hacen fuerza ambas cosas: por una parte, el deseo de morir y estar con Cristo, lo cual, ciertamente, es con mucho lo mejor; y por la otra, el de permanecer en vida, porque esto es necesario para el bien de ustedes.
Convencido de esto, sé que me quedaré y los seguiré ayudando a todos ustedes para que progresen gozosos en la fe. Así tendrán en mí, cuando me encuentre de nuevo entre ustedes, un motivo de gran alegría en Cristo Jesús.
EVANGELIO DEL DÍA
Evangelio según Lucas 14, 1. 7-11
Un sábado, Jesús fue a comer en casa de uno de los jefes de los fariseos, y éstos estaban espiándolo. Mirando cómo los convidados escogían los primeros lugares, les dijo esta parábola:
“Cuando te inviten a un banquete de bodas, no te sientes en el lugar principal, no sea que haya algún otro invitado más importante que tú, y el que los invitó a los dos venga a decirte: ‘Déjale el lugar a éste’, y tengas que ir a ocupar, lleno de vergüenza, el último asiento. Por el contrario, cuando te inviten, ocupa el último lugar, para que, cuando venga el que te invitó, te diga: ‘Amigo, acércate a la cabecera’.
Entonces te verás honrado en presencia de todos los convidados. Porque el que se engrandece a sí mismo, será humillado; y el que se humilla, será engrandecido’’.
PALABRAS DEL SANTO PADRE
Jesús no pretende dar normas de comportamiento social, sino una lección sobre el valor de la humildad. La historia enseña que el orgullo, el arribismo, la vanidad y la ostentación son la causa de muchos males. Y Jesús nos hace entender la necesidad de elegir el último lugar, es decir, de buscar la pequeñez y pasar desapercibidos: la humildad. Cuando nos ponemos ante Dios en esta dimensión de humildad, Dios nos exalta, se inclina hacia nosotros para elevarnos hacia Él: «Porque todo el que se ensalce, será humillado; y el que se humille será ensalzado» (v. 11). (ÁNGELUS 28 de agosto de 2016)




 

Reflexión 304: La verdad en todas las cosas

 



Reflexiones diarias sobre la Divina Misericordia
365 días con santa Faustina

Reflexión 304: La verdad en todas las cosas

¿Debemos temer la verdad? Por un lado, la verdad puede meternos en problemas. Mire, por ejemplo, a los Mártires. Son testigos de la verdad con el derramamiento de su sangre. Se "metieron en problemas" sólo en el sentido de que su testimonio de la verdad provocó su persecución. Pero a los ojos de Dios esto no es ningún problema. Es un acto de gran amor y honestidad, coraje y determinación. Eligieron la verdad sobre la vida misma. Aunque lo más probable es que no seas llamado a ser testigo de la verdad hasta el punto de derramar literalmente tu sangre, la resolución en tu mente y corazón debe ser la misma que la de los grandes mártires. Debemos tener una adhesión inquebrantable a lo que está en la Mente de Dios y nunca debemos dudar en decir esa verdad con convicción. Por supuesto, la prudencia es una virtud guía que nos permitirá discernir qué decir y cuándo.Diario # 1482).

Reflexione sobre la firmeza con que se apega a Aquel que es la Verdad Eterna. ¿Somete su mente a todo lo que Dios dice y lo cree con cada fibra de su ser? Ésta debe ser su firme resolución. Reflexione también sobre cómo les dice la verdad a los demás. A veces podemos sentirnos tentados a hablar sin prudencia, que en última instancia es falta de caridad. Pero otras veces podemos ceder al miedo ante alguna oposición a la verdad que es también una falta de caridad. Busque vivir en la Verdad de Dios y proclamarla con Su Corazón misericordioso y el Señor aceptará esta resolución suya como un sacrificio de santo martirio.

Señor, oro por coraje y prudencia a medida que avanzo por la vida buscando vivir y proclamar todo lo que dices. Que nunca me rinda ante el miedo o la cobardía cuando me enfrenten o me desafíen. En cambio, dame una resolución pacífica de ser un gran testigo de Ti en todas las cosas. Jesús, en Ti confío