domingo, 4 de septiembre de 2022

lunes, 5 de septiembre de 2022 Santo Evangelio 5 de Septiembre 2022

 



 Texto del Evangelio (Lc 6,6-11):

 Sucedió que entró Jesús otro sábado en la sinagoga y se puso a enseñar. Había allí un hombre que tenía la mano derecha seca. Estaban al acecho los escribas y fariseos por si curaba en sábado, para encontrar de qué acusarle. Pero Él, conociendo sus pensamientos, dijo al hombre que tenía la mano seca: «Levántate y ponte ahí en medio». Él, levantándose, se puso allí. Entonces Jesús les dijo: «Yo os pregunto si en sábado es lícito hacer el bien en vez de hacer el mal, salvar una vida en vez de destruirla». Y mirando a todos ellos, le dijo: «Extiende tu mano». Él lo hizo, y quedó restablecida su mano. Ellos se ofuscaron, y deliberaban entre sí qué harían a Jesús.



«Levántate y ponte ahí en medio (...). Extiende tu mano»


P. Julio César RAMOS González SDB

(Mendoza, Argentina)

Hoy, Jesús nos da ejemplo de libertad. Tantísimo hablamos de ella en nuestros días. Pero, a diferencia de lo que hoy se pregona y hasta se vive como “libertad”, la de Jesús, es una libertad totalmente asociada y adherida a la acción del Padre. Él mismo dirá: «Os aseguro que el Hijo del hombre no puede hacer nada por sí mismo sino solamente lo que ve hacer al Padre; lo que hace el Padre, lo hace el Hijo» (Jn 5,19). Y el Padre sólo obra, sólo actúa por amor.

El amor no se impone, pero hace actuar, moviliza devolviendo con amplitud la vida. Aquel mandato de Jesús: «Levántate y ponte ahí en medio» (Lc 6,8) tiene la fuerza recreadora del que ama, y por la palabra obra. Más aún, el otro: «Extiende tu mano» (Lc 6,10), que termina logrando el milagro, restablece definitivamente la fuerza y la vida a lo que estaba débil y muerto. “Salvar” es arrancar de la muerte, y es la misma palabra que se traduce por “sanar”. Jesús sanando salva lo que de muerto había en ese pobre hombre enfermo, y eso es un claro signo del amor de Dios Padre para con sus criaturas. Así, en la nueva creación en donde el Hijo no hace otra cosa más que lo que ve hacer al Padre, la nueva ley que imperará será la del amor que se pone por obra, y no la de un descanso que “inactiva”, incluso, para hacer el bien al hermano necesitado.

Entonces, libertad y amor conjugados son la clave para hoy. Libertad y amor conjugados a la manera de Jesús. Aquello de «ama y haz lo que quieras» de san Agustín tiene hoy vigencia plena, para aprender a configurarse totalmente con Cristo Salvador.

5 DE SEPTIEMBRE SANTA TERESA DE CALCUTA RELIGIOSA FUNDADORA

  SANTA TERESA DE CALCUTA


RELIGIOSA




Teresa (Inés) Agnes Gonhxa Bojaxhiu
Fundadora

PALABRA DE DIOS DIARIA

En la ciudad de Calcuta, en la India, Santa Teresa (Inés) Agnes Gonhxa Bojaxhiu, virgen, que, nacida en Albania, trató de apagar la sed de Cristo clavado en la cruz atendiendo con eximia caridad a los hermanos más pobres, y fundó las congregaciones de Misioneros y Misioneras de la Caridad, para servir a los enfermos y abandonados (1997).

La Madre Teresa fue albanesa de nacimiento y su nombre original es Agnes Gonxha Bojaxhiu. En el año 1948 la Madre Teresa adquirió la ciudadanía hindú. A los 18 años de edad, la Madre Teresa ingresó a la Orden de las Hermanas de Nuestra Señora de Loreto en Irlanda. Recibió su formación religiosa en Dublín, Irlanda y en Dardjiling, India. 

En el año 1931, la Madre Teresa tomó el nombre de Teresa en honor a una monja francesa, Thérèse Martin quien fue canonizada en 1927 con el título de Santa Thérèse de Lisieux. En el año 1937 la Madre Teresa tomó los votos religiosos y enseñó por 20 años en el Colegio Santa María en Calcuta, India y en el año 1946, precisamente el 10 de setiembre, recibió otro llamado de Dios, el servicio hacia los más pobres. En el año 1948, el Papa Pio XII le concedió a la Madre Teresa permiso para dejar sus funciones como monja independiente y empezó a compartir su vida en las calles de Calcuta con los más pobres, los enfermos y los hambrientos. 

La Madre Teresa fundó una congregación llamada las Misioneras de la Caridad. Su trabajo inicial fue el de enseñar a leer a los niños pobres de la calle. En el año 1950, la Madre Teresa empezó a ayudar a las personas enfermas de lepra. En el año 1965, el Papa Pablo VI colocó a la congregación de las Misioneras de la Caridad bajo el control del Papado y autorizó a la Madre Teresa a expandir la Orden religiosa en otros países. Alrededor de todo el mundo se abrieron centros para atender leprosos, ancianos, ciegos y personas que padecen del SIDA y se fundaron escuelas y orfanatos para los pobres y niños abandonados. 

La Madre Teresa merece un lugar especial en esta red gigantesca de comunicación porque su obra es un mensaje de amor. Su trabajo demuestra que una convicción verdadera siempre está acompañada por una acción, que el amor en acción es servicio. Ganó el Premio Nobel de la Paz en el año 1979 contra su voluntad pero que agradeció en nombre de los más pobres entre los pobres.

Beatificación: 19 Octubre, 2003. Papa San Juan Pablo II.

Canonización el 4 de septiembre de 2016. Papa Francisco.

Liturgia de las horas P. Paco Rebollo SIERVOS DEL DIVINO AMOR. OFICIO DE LECTURA, LAUDES, HORAS INTERMEDIAS, VÍSPERAS Y COMPLETAS. 5 DE SEPTIEMBRE LUNES XXIII DEL T. ORDINARIO

MISAL DIARIO PALABRA DE DIOS. LECTURAS DEL LUNES XXIII DEL T. ORDINARIO 5 DE SEPTIEMBRE (VERDE)

 ¿Qué es lo que está permitido hacer en sábado: el bien o el mal, salvar una vida o acabar con ella?







ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Col 1 25. 28

He sido constituido ministro de la Iglesia, por disposición de Dios. Predico a Cristo a fin de que todos lleguen a ser perfectos en Cristo Jesús.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios, que no por mis méritos sino por la generosidad de tu gracia, quisiste ponerme al frente de esta familia tuya. concédeme desempeñar un ministerio sacerdotal digno de ti y guiar, con tu auxilio, a la comunidad que me has confiado. Por nuestro Señor Jesucristo…


LITURGIA DE LA PALABRA

Tiren la antigua levadura, pues Cristo, nuestro cordero pascual, ha sido inmolado.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 5,1-8

Queridos hermanos. Es voz común que hay entre ustedes un caso de inmoralidad tan grande, que ni entre los paganos existe, pues uno de ustedes vive con la mujer de su padre.

El Culto al Sagrado Corazón de Jesús

 


EL CULTO AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

CARTA DEL PAPA BENEDICTO XVI

En el 50 Aniversario de la Encíclica «Haurietis aquas»

Introducción

Las palabras del profeta Isaías, «sacaréis agua con gozo de los hontanares de salvación» (Isaías 12, 3), que dan inicio a la encíclica con la que Pío XII recordaba el primer centenario de la extensión a toda la Iglesia de la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús, no han perdido nada de su significado hoy, cincuenta años después. Al promover el culto al Corazón de Jesús, la encíclica «Haurietis aquas» exhortaba a los creyentes a abrirse al misterio de Dios y de Su Amor, dejándose transformar por Él. Cincuenta años después, sigue en pie la tarea siempre actual de los cristianos de continuar profundizando en su relación con el Corazón de Jesús para reavivar en sí mismos la fe en el Amor salvífico de Dios, acogiéndolo cada vez mejor en su propia vida.

El Costado traspasado del Redentor es el Manantial al que nos invita a acudir la encíclica «Haurietis aquas»: debemos recurrir a este Manantial para alcanzar el verdadero conocimiento de Jesucristo y experimentar más a fondo Su Amor. De este modo, podremos comprender mejor qué significa conocer en Jesucristo el Amor de Dios, experimentarlo, manteniendo la mirada en Él, hasta vivir completamente de la experiencia de Su Amor, para poderlo testimoniar después a los demás. De hecho, retomando una expresión de mi venerado predecesor, Juan Pablo II, «junto al Corazón de Cristo, el corazón humano aprende a conocer el auténtico y único sentido de la vida y de su propio destino, a comprender el valor de una vida auténticamente cristiana, a permanecer alejado de ciertas perversiones del corazón, a unir el amor filial a Dios con el amor al prójimo. De este modo -y ésta es la verdadera reparación exigida por el Corazón del Salvador- sobre las ruinas acumuladas por el odio y la violencia podrá edificarse la civilización del Corazón de Cristo» («Insegnamenti», vol. IX/2, 1986, p. 843).


Opus Dei TEXTOS DE SAN JOSEMARÍA



Opus Dei
TEXTOS DE SAN JOSEMARÍA
4 de septiembre de 2022
“¡Sé alma de Eucaristía!”
¡Sé alma de Eucaristía! -Si el centro de tus pensamientos y esperanzas está en el Sagrario, hijo, ¡qué abundantes los frutos de santidad y de apostolado! (Forja, 835)
Jesús se quedó en la Eucaristía por amor..., por ti.
–Se quedó, sabiendo cómo le recibirían los hombres..., y cómo lo recibes tú.
–Se quedó, para que le comas, para que le visites y le cuentes tus cosas y, tratándolo en la oración junto al Sagrario y en la recepción del Sacramento, te enamores más cada día, y hagas que otras almas –¡muchas!– sigan igual camino. (Forja, 887)
Cuando recibas al Señor en la Eucaristía, agradécele con todas las veras de tu alma esa bondad de estar contigo.
–¿No te has detenido a considerar que pasaron siglos y siglos, para que viniera el Mesías? Los patriarcas y los profetas pidiendo, con todo el pueblo de Israel: ¡que la tierra tiene sed, Señor, que vengas!
–Ojalá sea así tu espera de amor. (Forja, 991)
Agiganta tu fe en la Sagrada Eucaristía. –¡Pásmate ante esa realidad inefable!: tenemos a Dios con nosotros, podemos recibirle cada día y, si queremos, hablamos íntimamente con Él, como se habla con el amigo, como se habla con el hermano, como se habla con el padre, como se habla con el Amor. (Forja, 268)

 

Reflexión 247: La bendición de los necesitados

 



Reflexiones diarias sobre la Divina Misericordia
365 Días con Santa Faustina

Reflexión 247: La bendición de los necesitados

Si alguien en su familia estuviera gravemente enfermo, en prisión o en alguna forma de necesidad grave, ¿sería eso una carga para usted o una bendición? Piénsalo. ¿Las personas con necesidades especiales te hacen la vida más difícil? Si esta pregunta se respondiera en un nivel puramente práctico, la respuesta podría ser “Sí”. Pero si se responde en un nivel más espiritual, la respuesta es que aquellos que nos “cargan” con sus necesidades particulares nos ofrecen una oportunidad de gran santidad. Esto es así porque los que tienen necesidades especiales nos piden una respuesta de caridad, compasión y servicio de la Misericordia. Si los vemos como una carga, estamos perdiendo una extraordinaria oportunidad de gracia. Dios a menudo permite que otros sufran e impone una carga santa sobre nosotros para permitirnos manifestar Su Misericordia. Busca estas almas especiales y ofréceles el amor,Diario #1268).

¿A quién ha puesto Dios en tu vida? Más específicamente, ¿quién es el que lleva un sufrimiento, enfermedad, debilidad o dificultad especial que requiere un cuidado especial de su parte? Puede ser un hijo enfermo, un cónyuge deprimido, un padre anciano, un pecador manifiesto o un amigo necesitado. Quien sea que te venga a la mente, trata de verlo a él y a sus necesidades como una invitación de gracia de nuestro Señor para manifestar Su amor y Misericordia. Son una bendición mucho mayor para ti de lo que jamás te darás cuenta. Permite que sus necesidades evoquen la compasión y el cuidado en el Corazón de Cristo a través de ti.

Señor, dame un corazón como el tuyo. Dame Tu perfecto Corazón de Misericordia y compasión para que pueda manifestar Tu perfecto amor por los demás. Ayúdame a ver a todas las personas como un don ya reconocer su dignidad infinita. Y mientras busco amarlos, te agradezco por las bendiciones que recibo en este acto desinteresado. Jesús, en Ti confío.



4 de septiembre de 2022 Vigésimo Tercer Domingo del Tiempo Ordinario (Año C)

 



Reflexiones Católicas Diarias
¡Mi vida católica!

4 de septiembre de 2022
Vigésimo Tercer Domingo del Tiempo Ordinario (Año C)
Lecturas para hoy

“¿Quién de ustedes que desea construir una torre no se sienta primero y calcula el costo para ver si hay suficiente para terminarla?” Lucas 14:28

¿Estás preparado para todo lo que el Señor quiere de ti? Esta breve pregunta retórica anterior es la forma en que Jesús dice que debes estar preparado. Si tuviera que construir una torre, con suerte sería lo suficientemente prudente como para planificar con anticipación, asegurándose de tener suficientes recursos para completarla. Así es con la vida espiritual. Es esencial que nos aseguremos de tener todos los recursos que necesitamos para tomar la decisión de seguir a Cristo.

Esto plantea la pregunta: "¿Qué recursos necesito para seguir a Cristo?" La respuesta es simple. Jesús dice al final de este Evangelio: “Así, cualquiera de vosotros que no renuncie a todos sus bienes, no puede ser mi discípulo” (Lucas 14:33). En otras palabras, si queremos tener todo lo que necesitamos para cumplir la voluntad de Dios en nuestras vidas, debemos rendirle todo a Dios.

Ser discípulo de Cristo no es algo que podamos hacer a medias, aunque hay muchos que lo intentan. Cuando elegimos seguirlo, debe ser de todo corazón . Debemos estar "todos adentro", por así decirlo. De lo contrario, nunca podremos lograr todo lo que nuestro Señor nos pide. Es un Dios exigente en el sentido de que quiere todo de nosotros. Pero esta demanda de parte de nuestro Señor es completamente para nuestro propio bien. Necesitamos darle todo si queremos felicidad y plenitud en la vida.

Reflexiona hoy sobre cuán listo y dispuesto estás para dar hasta la última parte de tu vida a Cristo. ¿Estás dispuesto a decirle “Sí” a Él sin importar qué? ¿Estás dispuesto a no retener nada y “renunciar a todas tus posesiones” si Él te lo pidiera? Puedes poseer muchas cosas, y aunque nuestro Señor no te llame a renunciar a todas las posesiones de manera literal y física, aún debes entregarle todo lo que tienes y todo lo que eres. Sólo entonces podrá Él darte lo que necesitas para cumplir Su más gloriosa voluntad.

Señor, mi vida es tuya. Por favor, dame la gracia de entregarte todo lo que constituye mi vida sin reservas. Te entrego mi vida, mis finanzas, mis posesiones, mi familia, mis trabajos y todo mi futuro. Todo es tuyo, amado Señor. Haz conmigo lo que quieras. Jesús, en Ti confío.




Santa Misa de hoy domingo 4 de septiembre de 2022 (Rvdo. Gonzalo Guzmán...

a propósito de hoy...

 



A propósito de hoy…

SOLO TÚ, SEÑOR

Eres riqueza que me da la posibilidad

de hacerme con un futuro eterno y mejor

Eres grandeza, que en mi pobreza,

me hace mirarte con ojos agradecidos

sentirme pequeño ante Ti

gigante,  frente a los que creen poderosos.

con un corazón necesitado de ti,

con la seguridad de que Tú, eres lo mejor

SOLO TÚ, SEÑOR

Eres capaz de despertar en mí

sentimientos de alegría profunda y verdadera

de conversión y de encuentro

de fe y de esperanza

de ilusión por trabajar por tu reino.

SOLO TÚ, SEÑOR

Mereces todo honor y toda gloria

Toda alabanza y todo júbilo

SOLO TÚ, SEÑOR

Enciendes en nuestras almas

los deseos de seguirte dejando lo que estorba

apartando lo que nos humilla

olvidándonos lo que empaña nuestra mirada

SÓLO TÚ, SEÑOR

La Santa Misa de Hoy | XXIII Domingo del Tiempo Ordinario | 04-09-2022 |...

sábado, 3 de septiembre de 2022

PARA TENER EL ESPÍRITU DE ORACIÓN Y DEVOCIÓN DÍA 4 DE SEPTIEMBRE


PARA TENER EL ESPÍRITU DE ORACIÓN Y DEVOCIÓN

Pensamiento bíblico:

Dijo Jesús a la gente: «Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí no tendrá sed jamás». Los judíos murmuraban de Jesús porque había dicho: «Yo soy el pan que ha bajado del cielo», y decían: «¿No es éste Jesús, el hijo de José? ¿No conocemos a su padre y a su madre? ¿Cómo dice ahora que ha bajado del cielo?». Jesús tomó la palabra y les dijo: «No critiquéis. Nadie puede venir a mí si no lo atrae el Padre que me ha enviado. Y yo lo resucitaré en el último día» (Jn 6,35.41-44).

Pensamiento franciscano:

San Francisco escribió a los superiores de su Orden: «Cuando es consagrado por el sacerdote sobre el altar el santísimo cuerpo y sangre del Señor y cuando es llevado a alguna parte, que todas las gentes, de rodillas, rindan alabanzas, gloria y honor al Señor Dios vivo y verdadero. Y que de tal modo anunciéis y prediquéis a todas las gentes su alabanza, que, a toda hora y cuando suenan las campanas, siempre se tributen por el pueblo entero alabanzas y gracias al Dios omnipotente por toda la tierra» (1CtaCus 7-8).

Orar con la Iglesia:

Dirijamos nuestra oración al Señor Jesús, que nos ha dejado el testamento de su amor en el humilde gesto del lavatorio de los pies y en el don supremo de la Eucaristía.

-Por los obispos y presbíteros: para que vivan su sacerdocio como servicio y donación sin límites a Cristo, presente en sus hermanos.

-Por el pueblo cristiano: para que sepa reconocer los grandes signos de la realeza y amor de Cristo, que lava los pies a los apóstoles y nos deja su mesa pascual.

-Por los cristianos divididos: para que el memorial de la santa Cena haga resonar en su espíritu la llamada de Cristo a la unidad.

-Por todos los que compartimos la mesa de la Eucaristía: para que estemos dispuestos a compartir nuestros bienes y valores con quienes más los necesitan.

Oración: Señor Jesús, que nos invitas como amigos a comer contigo la Pascua, haznos dignos de ser herederos y comensales de tu gloria en el banquete eterno. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

 

No puede ser mi discípulo

 



 No puede ser mi discípulo

¡Buenos días, gente buena!

XXIII Domingo Ordinario C

Evangelio

Lucas 14, 25-33

En aquel tiempo, junto con Jesús iba un gran gentío, y él, dándose vuelta, les dijo: «Cualquiera que venga a mí y no me ame más que a su padre y a su madre, a su mujer y a sus hijos, a sus hermanos y hermanas, y hasta a su propia vida, no puede ser mi discípulo. El que no carga con su cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo.

¿Quién de ustedes, si quiere edificar una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, para ver si tiene con qué terminarla? No sea que una vez puestos los cimientos, no pueda acabar y todos los que lo vean se rían de él, diciendo:

"Este comenzó a edificar y no pudo terminar".

¿Y qué rey, cuando sale en campaña contra otro, no se sienta antes a considerar si con diez mil hombres puede enfrentar al que viene contra él con veinte mil? Por el contrario, mientras el otro rey está todavía lejos, envía una embajada para negociar la paz. 

De la misma manera, cualquiera de ustedes que no renuncie a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo.

Palabra del Señor

Solamente si eres capaz de amar serás discípulo de Jesús

Jesús, siempre desconcertante en sus propuestas, señala tres condiciones para seguirlo. Radicales. La primera: si alguien viene a mí y no me ama más que a su padre, la madre, la esposa, los hijos, los hermanos, las hermanas y hasta la propia vida, no puede ser mi discípulo. Jesús apunto todo sobre el amor. Lo hace con palabras que parecen golpear contra la belleza y la fuerza de nuestros afectos, la primera felicidad de esta vida. Pero la palabra central sobre la que apoya la frase es: si uno no me ama más. Así, no se trata de perder, sino de sumar. 

Jesús no sustrae amores, agrega un “más que”. El discípulo es el que sobre la luz de sus amores extiende una luz más grande. Y el resultado no es restar sino potenciar: tú sabes cómo es hermoso dar y recibir amor, cómo cuentan los afectos de la familia, y bien, yo puedo ofrecerte algo todavía más hermoso. Jesús es la garantía de que tus amores serán más vivos y más luminosos, porque él posee la llave del arte de amar.

La segunda condición: El que no toma su propia cruz y me sigue. No banalicemos la cruz, no la dejemos como una simple imagen de las dificultades inevitables de cada día, de los problemas de la familia, del cansancio o enfermedad que hay que soportar en paz. En el Evangelio, “cruz” contiene el vértice y el resumen de la experiencia de Jesús: amor sin medida, amor desarmado, amor valiente, que no se rinde, no engaña, y no traiciona.

La primera y la segunda condiciones: amar más y llevar la cruz, se iluminan mutuamente; llevar la cruz significa llevar el amor hasta lo último. Jesús no gusta de las cosas dejadas a medias, porque generan tristeza: si has de construir una torre, primero siéntate y calcula bien si tienes los medios. Quiere de nosotros respuestas libres y maduras, ponderadas e inteligentes.

Y anota la tercera condición: si alguno de ustedes no renuncia a todo lo que tiene, no puede ser mi discípulo. La renuncia que pide Jesús no es un sacrificio, sino un acto de libertad: salte del ansia de poseer, de la ilusión que te hace decir: “yo tengo, acumulo, y entonces, soy, o valgo”. Nunca un hombre vale por lo que posee, o por el color de su piel, sino por la calidad de sus sentimientos. Un hombre vale lo que vale su corazón.

No te dejes absorber por las cosas: tu vida no depende de tus bienes. Deja atrás las cosas y ocúpate de la calidad de tus sentimientos. Aprende no a tener más, sino a amar bien. Jesús no pretende posesionarse del hombre, sino liberarlo, regalándole un ala que lo lleve hacia más libertad, más amor, más conciencia. Así, nombrar a Cristo, hablar de Evangelio equivale siempre a confortar el corazón de la vida.

¡Feliz Domingo!

¡Paz y Bien!

Fr. Arturo Ríos Lara, ofm

La Sabiduría Cristiana

 


La Sabiduría Cristiana


Después de esto el Señor prosiguió diciendo: Dichosos los que tienen hambre y sed de ser justos, porque ellos quedarán saciados. Esta hambre no desea nada corporal, esta sed no apetece nada terreno; el bien del que anhela saciarse consiste en la justicia, y el objeto por el que suspira es penetrar en el conocimiento de los misterios ocultos, hasta saciarse del mismo Dios.

Feliz el alma que ambiciona este manjar y anhela esta bebida; ciertamente no la desearía si no hubiera gustado ya antes de su suavidad. De esta dulzura el alma recibió ya una pregustación al oír al profeta que le decía: Gustad y ved qué bueno es el Señor; con esta pregustación tanto se inflamó en el amor de los placeres castos que, abandonando todas las cosas temporales, sólo puso ya su afecto en comer y beber la justicia, adhiriéndose a aquel primer mandamiento que dice: Amarás al Señor tu Dios con todo el corazón, con toda el alma, con todas las fuerzas. Porque amar la justicia no es otra cosa sino amar a Dios.

Y como este amor de Dios va siempre unido al amor que se interesa por el bien del prójimo, el hambre de justicia se ve acompañada de la virtud de la misericordia; por ello se añade a continuación: Dichosos los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.

Reconoce, oh cristiano, la altísima dignidad de esta tu sabiduría, y entiende bien cuál ha de ser tu conducta y cuáles los premios que se te prometen. La misericordia quiere que seas misericordioso, la justicia desea que seas justo, pues el Creador quiere verse reflejado en su creatura y Dios quiere ver reproducida su imagen en el espejo del corazón humano, mediante la imitación que tú realizas de las obras divinas. No quedará frustrada la fe de los que así obran, tus deseos llegarán a ser realidad y gozarás eternamente de aquello que es el objeto de tu amor.

Y porque todo será limpio para ti, a causa de la limosna, llegarás también a gozar de aquella otra bienaventuranza que te promete el Señor, como consecuencia de lo que hasta aquí se te ha dicho: Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Gran felicidad es ésta, amadísimos hermanos, para la que se prepara un premio tan grande. Pues, ¿qué significa tener limpio el corazón, sino desear las virtudes de que antes hemos hablado? ¿Qué inteligencia puede llegar a concebir o qué palabras lograrán explicar la grandeza de una felicidad que consiste en ver a Dios? Y es esto precisamente lo que se realizará cuando la naturaleza humana se transforme y podamos contemplar la divinidad no como en un espejo y borrosamente, sino cara a cara, viendo tal como es a aquel a quien ningún hombre jamás contempló; entonces lo que ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni vino a la mente del hombre lo alcanzaremos en el gozo inefable de una contemplación eterna.

Del Sermón de san León Magno, papa, Sobre las bienaventuranzas

(Sermón 95, 6-8: PL 54, 464-465)

San Moisés 4 de Septiembre

 


San Moisés 4 de Septiembre

Legislador del pueblo de Israel


 Moisés juntamente con Abraham son los dos personajes centrales del Antiguo Testamento. Es el libertador del pueblo elegido, y el mediador de la Alianza renovada en el Sinaí, y conforme a ella es el organizador de la teocracia hebrea. Tal fue su importancia en la historia de Israel que muchas veces el Mesías es concebido como una reencarnación del gran "Profeta" por antonomasia del Antiguo Testamento. Los días del Exodo habían quedado como los tiempos heroicos de la historia israelita y el principal protagonista de las gestas, Moisés, quedó en la memoria de todas las generaciones como el amigo de Dios por excelencia.

 Su mismo nacimiento está ya marcado con el signo de la predilección divina. Oriundo de la tribu de Leví, fue abandonado por su madre en una cestilla de juncos en el Nilo. La persecución de los israelitas había llegado a su punto culminante, y las madres hebreas tenían que deshacerse de sus hijos varones, cuya extinción estaba decretada por las autoridades egipcias. Son los tiempos de reacción contra los semitas. Habían pasado los años de la dominación de los Hiksos, de origen asiático, que protegían a los extranjeros oriundos de Canaán y Fenicia, porque les ayudaban a mantener sujetos a los egipcios. José, el cananeo descendiente de Jacob, había logrado escalar al amparo de esta situación de privilegio para los semitas, las más altas dignidades del Estado egipcio. A su sombra los hebreos habían prosperado desmesuradamente en la parte oriental del Delta, de tal forma que llegaron a crear un problema a los mismos nativos súbditos del faraón. Al subir otra dinastía, de procedencia netamente egipcia, se generalizó una política de persecución contra los extranjeros semitas, que habían colaborado con los odiados Hiksos. Víctimas de esta política sectaria fueron entre otros los hebreos, que pacíficamente se dedicaban a la cría de rebaños en Gesen. La opresión sobrepasaba toda medida, y Dios iba a intervenir milagrosamente para salvar a su pueblo vinculado a la promesa de bendición hecha al gran antepasado Abraham. Para ello había de preparar al instrumento de su especial providencia. La Biblia recalca estas intervenciones milagrosas de Dios en la vida de Moisés. El niño fue recogido por una princesa egipcia, que se lo llevó a la corte del faraón como hijo adoptivo, dándole el nombre de "Mossu" o Moisés, que en egipcio parece significar simplemente niño. Allí creció formado conforme a la exquisita educación cortesana. El alma egipcia se distingue por su delicadeza y bondad. Conocemos muchas composiciones literarias llenas de belleza estilística y de grandes pensamientos. Quizá el niño hebreo tuvo entre sus manos las maravillosas "Enseñanzas de Amenhemec", que dejarán huella en la literatura sapiencial hebraica.

Santa Rosa de Viterbo, virgen 4 de septiembre

 



Santa Rosa de Viterbo, virgen 4 de septiembre

(† 1252)

 

Gertrudis von le Fort ha escrito que la verdadera genialidad de la mujer se encuentra en lo religioso, y que el mundo profano no ha dado a la historia nombres comparables a Juana de Arco o a Catalina de Siena. Rosa de Viterbo se halla en la línea de lo genial en el mundo religioso.

El barrio gótico de Viterbo es uno de los lugares más evocadores de la Edad Media. Cuando se habla de aquella época hay que evitar dos escollos: o considerarla como la edad ideal del cristianismo, o fijarse sólo en sus defectos, que los tuvo. Sin embargo, prevalecen los aspectos positivos. En ninguna otra edad de la historia se dejó sentir tan intensamente el influjo del cristianismo en la vida pública y privada, política y social, cultural y artística. Un verdadero y sentido universalismo unió a los pueblos bajo la dirección del Papa y del emperador. Todos tenían fe, y se sujetaban gustosos al magisterio de la Iglesia, no faltando, naturalmente, las excepciones. ¿Qué otro tiempo puede gloriarse de creaciones como las universidades, las catedrales, las cruzadas, la Suma de Santo Tomás y la Divina Comedia de Dante? Los héroes que se llevaban las simpatías de todos eran los santos. Santos del calibre de un Tomás de Aquino, de un Domingo, de un Francisco de Asís.

Rosa nació en Viterbo en 1235. Viterbo formaba parte entonces del patrimonio de San Pedro. En 1216 había muerto Inocencio III, a quien se ha llamado el Augusto del pontificado. Con el se llegó a la cúspide de la autoridad de la Iglesia sobre el mundo. Pero, a su muerte, el emperador Federico II estuvo en lucha constante con los papas Gregorio IX e Inocencio IV. De la lucha salieron debilitados los dos poderes, el imperial y el pontificio. Se acercaban días malos para la Iglesia.

Los padres de Rosa eran pobres y excelentes cristianos. Ya en su más tierna infancia todos se dieron cuenta de que Dios tenía grandes planes sobre ella. De verdad que es asombrosa la mezcla de lo natural y de lo sobrenatural en su vida. En vez de entregarse a los juegos propios de su edad, se pasaba largos ratos ante las imágenes de los santos. especialmente si eran imágenes de la Virgen Santísima. Impresionaba la atención con que oía a sus padres cuando hablaban de cosas de Dios. Desde muy pequeña sintió ansias de vivir en soledad, ansias que casi nunca se realizaron del todo. Y siempre fue una enamorada de la penitencia. Los viterbianos se avezaron a ver por sus calles a una niña, que iba siempre descalza y con los cabellos en desorden. Grandes eran sus austeridades en la comida, llegando a pasarse días enteros con un poco de pan. Pan que muchas veces iba a parar a la boca de los pobres, otra de sus santas debilidades. Corría tras los pobres y con cariño inmenso les ofrecía todo cuanto tenía. Si fuera de su casa era caritativa, es fácil imaginar el respeto y amor con que mimaba a sus padres.

LECTURA BREVE Ez 37, 12b-14



 LECTURA BREVE   Ez 37, 12b-14


Así dice el Señor. «Yo mismo abriré vuestros sepulcros, y os haré salir de vuestros sepulcros, pueblo mío, y os traeré a la tierra de Israel. Y cuando abra vuestros sepulcros y os saque de vuestros sepulcros, pueblo mío, sabréis que yo soy el Señor: os infundiré mi espíritu y viviréis, os colocaré en vuestra tierra y sabréis que yo el Señor lo digo y lo hago.» Oráculo del Señor.

DIRECTORIO FRANCISCANO La Oración de cada día EL ROSARIO, CON LOS MISTERIOS COMENTADOS E ILUSTRADOS



Rezo del Santo Rosario

V. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
R. Amén.

V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor, date prisa en socorrerme.

V. Gloria al Padre...
R. Como era en el principio...

Los misterios que hemos de contemplar son

Miércoles y Domingos:
LOS MISTERIOS GLORIOSOS

Primer misterio: La Resurrección del Señor.
Un Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria.

Segundo misterio: La Ascensión del Señor al cielo.
Un Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria.

Tercer misterio: La venida del Espíritu Santo sobre el Colegio apostólico.
Un Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria.

Cuarto misterio: La Asunción de Nuestra Señora al cielo.
Un Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria.

Quinto misterio: La coronación de la Virgen María como Reina del universo.
Un Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria.

[Terminado el rezo de los misterios correspondientes, suele saludarse a la Virgen en sus "tres purezas" y recitarle la Salve:]

V. Virgen purísima antes del parto.
R. Purifica nuestros pensamientos.
Avemaría

V. Virgen purísima en el parto.
R. Purifica nuestras palabras.
Avemaría

V. Virgen purísima después del parto.
R. Purifica nuestras obras y deseos.
Avemaría

Para más obligar a la Virgen santísima, saludémosla con una "Salve": Dios te salve...

Oremos:

Derrama, Señor, tu gracia sobre nosotros, que, por el anuncio del ángel, hemos conocido la encarnación de tu Hijo, para que lleguemos, por su pasión y su cruz, a la gloria de la resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén

O bien, cuando se rezan los misterios gloriosos:
Oh Dios, que por la resurrección de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, has llenado el mundo de alegría, concédenos, por intercesión de su Madre, la Virgen María, llegar a alcanzar los gozos eternos. Por el mismo Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

V. Ave María Purísima.
R. Sin pecado concebida.