miércoles, 1 de diciembre de 2021



Del propio del Tiempo. Salterio I

 

OFICIO DE LECTURA

 

Si el Oficio de Lectura es la primera oración del día:

 

V. Señor abre mis labios

R. Y mi boca proclamará tu alabanza

 

Se añade el Salmo del Invitatorio con la siguiente antífona:

 

Ant. Al Rey que viene, al Señor que se acerca, venid, adorémosle.

 

Salmo 94 INVITACIÓN A LA ALABANZA DIVINA

 

Venid, aclamemos al Señor,

demos vítores a la Roca que nos salva;

entremos a su presencia dándole gracias,

aclamándolo con cantos.

 

Porque el Señor es un Dios grande,

soberano de todos los dioses:

tiene en su mano las simas de la tierra,

son suyas las cumbres de los montes;

suyo es el mar, porque él lo hizo,

la tierra firme que modelaron sus manos.

 

Venid, postrémonos por tierra,

bendiciendo al Señor, creador nuestro.

Porque él es nuestro Dios,

y nosotros su pueblo,

el rebaño que él guía.

 

Ojalá escuchéis hoy su voz:

«No endurezcáis el corazón como en Meribá,

como el día de Masá en el desierto;

cuando vuestros padres me pusieron a prueba

y dudaron de mí, aunque habían visto mis obras.

 

Durante cuarenta años

aquella generación me repugnó, y dije:

Es un pueblo de corazón extraviado,

que no reconoce mi camino;

por eso he jurado en mi cólera

que no entrarán en mi descanso»

 

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

 

Ant. Al Rey que viene, al Señor que se acerca, venid, adorémosle.

 

Si antes del Oficio de lectura se ha rezado ya alguna otra Hora:

 

V. Dios mío, ven en mi auxilio

R. Señor, date prisa en socorrerme

 

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.

 

 

Himno: DE LUZ NUEVA SE VISTE LA TIERRA

 

De luz nueva se viste la tierra,

porque el Sol que del cielo ha venido,

en la entraña feliz de la Virgen,

de su carne se ha revestido.

 

El amor hizo nuevas las cosas,

el Espíritu ha descendido

y la sombra del que todo puede

en la Virgen su luz ha encendido.

 

Ya la tierra reclama su fruto

y de bodas se anuncia alegría;

el Señor que en los cielos habita

se hizo carne en la Virgen María.

 

Gloria a Dios, el Señor poderoso,

a su Hijo y Espíritu Santo,

que amoroso nos ha bendecido

y a su reino nos ha destinado. Amén.

 

SALMODIA

MISAL DIARIO PALABRA DE DIOS. LECTURAS DEL JUEVES I DE ADVIENTO 2 DE DICIEMBRE (MORADO)

 Jesús dijo a sus discípulos: "No todo el que me diga: ‘¡Señor, Señor!’, entrará en el Reino de los cielos.







ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sal 118, 151-152

Tú estás cerca, Señor, y todos tus caminos son rectos. Desde el principio comprendí que tu alianza la estableciste para siempre.

ORACIÓN COLECTA

Despierta, Señor, tu poder y ven con gran fuerza en nuestra ayuda, para que, lo que nuestros pecados habían impedido, lo apresure la gracia de tu benignidad.


Por nuestro Señor Jesucristo…


LITURGIA DE LA PALABRA


El pueblo justo se mantiene fiel al Señor.

Del libro del profeta Isaías: 26, 1-6

Aquel día se cantará este canto en el país de Judá: "Tenemos una ciudad fuerte; ha puesto el Señor, para salvarla, murallas y baluartes. Abran las puertas para que entre el pueblo justo, el que se mantiene fiel, el de ánimo firme para conservarla paz, porque en ti confió. Confíen siempre en el Señor, porque el Señor es nuestra fortaleza para siempre; porque él doblegó a los que habitaban en la altura; a la ciudad excelsa la humilló, la humilló hasta el suelo, la arrojó hasta el polvo donde la pisan los pies, los pies de los humildes, los pasos de los pobres".

Reflexión 335: Perdón por siempre

 



Reflexiones diarias sobre la Divina Misericordia
365 días con santa Faustina
Reflexión 335: Perdón por siempre
Una de las cosas más difíciles de hacer en la vida es orar por quienes te persiguen y tratarlos con el mayor respeto y compasión. Pero, ¿qué beneficio hay en odiarlos o arremeter contra ellos? Hacerles este “daño” es mucho más perjudicial para su propia alma que para la de ellos. Perdona, perdona y perdona de nuevo. De hecho, perdonar a otro es una forma de justicia de Dios porque revela que otro necesita perdón y disipa el poder vicioso de su malicia en tu vida. Perdónalos, reza por ellos y entrégalos a la Misericordia de Dios. Al hacer esto, tendrá una gran paz en su alma (vea el Diario n. ° 1628).
¿Hay alguien en la vida a quien odias? ¿O alguien con quien al menos te sientas tentado a tener mucho enojo? Si es así, reflexiona hoy sobre esta persona y toma la decisión consciente de perdonarla. Aunque es posible que sus sentimientos no sigan inmediatamente esta elección, comenzará a encontrar la paz en esta decisión. Perdónalos una y otra vez mientras el enojo permanezca y el Señor eliminará ese vicio de tu vida reemplazándolo con Su gozo.
Señor, en tu gran misericordia me has perdonado mis pecados. Soy indigno de tal regalo, pero te lo agradezco. Ayúdame a mostrar la misma profundidad de misericordia y compasión a los demás, especialmente a aquellos que me han lastimado. Los perdono, querido Señor. Los perdono mil veces y más. Jesús, en Ti confío.



Jesús se preocupa por los detalles 1 de diciembre de 2021 Miércoles de la primera semana de Adviento

 




Reflexiones diarias católicas
¡Mi vida católica!

Jesús se preocupa por los detalles
1 de diciembre de 2021
Miércoles de la primera semana de Adviento
Lecturas de hoy

Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: “Mi corazón se conmueve de lástima por la multitud, porque ya hace tres días que están conmigo y no tienen qué comer. No quiero despedirlos con hambre, por temor a que se derrumben en el camino ". Mateo 15:32

Lo primero que revela este pasaje podría pasarse por alto fácilmente. Revela la profunda preocupación de Jesús por las multitudes de personas. No solo se preocupó por sus almas, también se preocupó por sus cuerpos porque no quería que se fueran con hambre. Esto revela el total cuidado de Jesús por sus seguidores.

Conocemos el resto de la historia. Jesús multiplica los panes y los peces y alimenta a la multitud. Y aunque este es un milagro increíble a nivel físico, es igualmente milagroso a nivel personal y espiritual.

Hablando personalmente, el milagro es que Dios, el Todopoderoso, el Omnipotente está profundamente preocupado por el pequeño detalle de alimentar a la multitud con su próxima comida. Esto revela que Dios no solo se preocupa por nuestra salvación eterna, sino que también se preocupa por nuestras necesidades diarias.

Tenga en cuenta que el pasaje cita a Jesús diciendo: "Mi corazón se conmueve por la multitud ..." y "No quiero despedirlos con hambre ..." Esta preocupación muy personal y humana de Jesús debería ofrecernos un gran consuelo al saber que Su cuidado es profundo y exhaustivo.

La preocupación de Jesús por la necesidad física de alimento para sus seguidores también apunta a su preocupación espiritual por las almas de sus seguidores. Si Él se preocupa tanto por el cuerpo, se preocupa aún más por el alma y desea profundamente nutrir sus almas con el alimento de la vida eterna.

Reflexione hoy sobre el cuidado profundo y devorador de Jesús por usted. Sepa que no hay ningún detalle de su vida que escape a Su atención. Aunque eso puede ser difícil de creer a veces, ¡sepa que es absolutamente cierto! Entréguele todo a Él con confianza y sepa que Él está allí para ayudarlo en todas sus necesidades.

Señor, gracias por Tu constante y perfecta preocupación por cada detalle de mi vida. Gracias por tu perfecta atención a mis necesidades. Que siempre pueda confiar en Tu perfecto cuidado por mí y entregarme a Tu amorosa providencia. Jesús, en Ti confío.





Adoración al Santísimo 🙏 Miércoles 1 Diciembre de 2021, Padre Fredy Córd...

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Audiencia General 01 de diciembre 2021 Papa Francisco

Pregúntale a Cristo qué te sugiere para vivir el Adviento

 


Pregúntale a Cristo qué te sugiere para vivir el Adviento
Reflexiones Adviento y Navidad

Para que el Señor venga lo más plenamente posible sobre cada uno y sobre el mundo.vivir el Adviento.

Por: Padre Luis María Etcheverry Boneo | Fuente: Catholic.net 


Si todo fin y todo comienzo de año debe ser siempre, para las personas serias, responsables, un momento de balance: de mirar al pasado y a la vez al futuro, de sacar experiencia de lo ocurrido para asegurar un mejor rendimiento del porvenir, esto debe ocurrir de un modo mucho más particular y más exigente cuando se trata del fin y del comienzo del año eclesiástico y, por lo tanto, en relación con lo que más importa que es nuestra vida espiritual.

El año eclesiástico comienza con el Adviento, es decir, con la preparación para el nuevo nacimiento de Jesucristo en la Iglesia y en nuestras almas.

El Adviento, en la liturgia de la Iglesia, no sólo es una preparación para la conmemoración y para el nacimiento místico de Jesucristo en Navidad; no sólo mira a ese fin práctico, sino que -en esa actitud de la Iglesia de renovar cada año los misterios relativos al ciclo humano de la vida de Jesús- quiere comenzar con un signo de la larga expectación de la humanidad con respecto a la venida del Mesías anunciado.

Durante un mes vamos a renovar místicamente ese período de la historia de la humanidad que transcurre desde el pecado del primer hombre hasta la llegada visible del Redentor a este mundo.

Por eso es comprensible que la Iglesia asuma, en su liturgia de este tiempo, abundantes textos del Antiguo Testamento y sobre todo un espíritu tomado de la imagen de la tierra, por una parte seca, árida, sedienta de lluvia, y por otra, bien preparada para recibir en su seno la buena semilla en el momento de la siembra que espera le ha de llegar. Así como todo el tiempo del trabajo de la tierra previo a la siembra, está destinado a asegurar que cuando venga la semilla no encuentre ningún obstáculo a su supervivencia y a su desarrollo: a su germinación, al producir la planta, las flores, los frutos (es decir, una expansión total de esa vida latente que traía la semilla), así también todo el Antiguo Testamento, y el Adviento para nosotros, debe ser un trabajo de arada, de rastreo, de preparación de la tierra.

¿Para qué se ara? Primero para matar todos los yuyos, es decir, todas las plantas, todas las vidas que puedan entrar en competencia con la vida de la semilla y llevarse para ellas los frutos, las sales, las riquezas de la tierra; se requiere que cuando venga la semilla, nada en el seno de la tierra pueda disputarle la posesión de los alimentos.

Y se rastrea, en segundo lugar, para romper todos los cascotes y sacar todas las piedras y consecuentemente todos los huecos que haya entre cascote y cascote, lo cual, de no hacerse, haría que la semilla quede sin entrar en la tierra o al lanzar una raíz no pueda ella expandirla y se vea impedida de germinar o, en todo caso, limitada en su crecimiento.

María y Medjugorje, el secreto del éxito de la ONG que alimenta a 2 millones de niños en el mundo

 


María y Medjugorje, el secreto del éxito de la ONG que alimenta a 2 millones de niños en el mundo

Magnus MacFarlane-Barrow.

Magnus MacFarlane-Barrow, CEO de Mary´s Meals, estuvo presente en la Universidad Francisco de Vitoria exponiendo el modelo de éxito de su ONG, que alimenta a más de 2 millones de niños en todo el mundo.

Magnus Macfarlane tenía 15 años cuando visitó Medjugorje. Su familia sintió que debía entregárselo todo a María y convirtieron su propio hogar en un centro de retiros. Tras diez años, Magnus dio “un paso más”: llevar el cuidado y manutención a quienes sufrían la guerra civil de Bosnia (1993-1995). Se le quedó corto. Hoy, dos millones de niños en todo el mundo reciben alimentación y educación gracias a su organización, Mary’s Meals.

Malawi, 2002. El país sudafricano produjo la peor cosecha de maíz desde 1949, su principal fuente de alimentación. La consecuente hambruna afectó a más de 3 millones de personas, lo que en aquel año suponía el 25% de la población.

Mientras, el escocés de 34 años tocado por Medjugorje visitaba el país y una población atónita y resignada ante un hambre que podía diezmar la región.

Comer e ir a la escuela: "el sueño" que Mary´s Meals hace realidad

“Conocí una familia que tuvo un gran impacto en mí.  Vivían en una choza de barro de dos habitaciones, el padre había muerto hacía 2 años y la madre estaba muriendo de SIDA”, relata a Cari Filii News tras su visita a la Universidad Francisco de Vitoria este 10 de noviembre.

“La madre estaba tirada en el suelo, rodeada por sus hijos, cuando le pregunté al mayor, Edward, cuál era su sueño. `Tener suficiente comida para comer e ir a la escuela algún día´”, respondió el niño.

Magnus recuerda esta emotiva escena como el momento en que todo se puso en marcha. Fue la génesis de Mary´s Meals. “Sus grandes sueños eran aprender y no tener hambre”. Así recuerda, conmovido, el momento que cambió su vida por completo y 20 años después, también la de más de dos millones de niños como Edward cada día.

Magnus MacFarlane, en la Universidad Francisco de Vitoria. 

Magnus MacFarlane, CEO de Mary´s Meals, en su intervención en la Universidad Francisco de Vitoria el pasado 9 de noviembre. 



Jesús y María, los protagonistas del proyecto

Y sin embargo, el CEO de la organización benéfica cuenta que todo se desarrolló "a pesar" de él mismo. Los protagonistas, día tras días, siguen siendo Jesús y María.

“Fue algo que nunca planeé hacer”, admite,  “pero estoy extremadamente agradecido con Dios por haberme dado la oportunidad de hacer esto con mi vida. No tengo ninguna cualificación para hacer este trabajo y por ello, a lo largo de los años, pienso más que nada en lo bueno que es Dios, guiándome paso a paso y aprendiendo a lo largo del camino”.

Por ello, MacFarlane define a Mary’s Meals  como “una hermosa oportunidad para que las personas sean apóstoles del amor de María, la madre de Jesús, que nos invitada a serlo cada día”.

Preguntado por la presencia de María en su organización, MacFarlane no duda en que ella es la verdadera CEO que está llevando la organización a límites nunca imaginados por su fundador.

“La razón por la que Mary’s Meals ha crecido de esta manera milagrosa en todo el mundo es que nuestro trabajo pertenece a la Santísima Madre, que crio a su hijo en la pobreza”, explica. “Le dedicamos el movimiento, se lo dimos, y le pedimos que nos mostrara cómo quería que lo hiciéramos para complacerla a ella y que siempre apuntásemos a Jesús”.

Tras casi 20 años de historia, el fundador siente su ayuda “todos los días”. “No solo en las personas que se unen a nuestra misión y en la generosidad de quienes nos apoyan, sino también en los niños mismos, para quienes la comida cambia toda su historia”, añade.

Conferencia de Mary´s Meals en la Universidad Francisco de Vitoria.



Ante un abarrotado escenario, Magnus MacFarlane explicó el secreto del éxito de Mary´s Meals, donde Jesús y María son los verdaderos protagonistas. 

El secreto del éxito que "está cambiando el mundo"

Pese a que MacFarlane nunca se formó en el entorno empresarial, admite que es necesario combinar la estrategia, optimización económica y diferenciación con otras organizaciones para que Mary´s Meals sea sostenible.

“Parece imposible, pero cuesta tan solo 18,30 euros alimentar a un niño durante todo un curso escolar”, explica.

¿El secreto? Adquirir toda la comida en las propias localidades para evitar los costes de producción y envío, y una extensa red de voluntarios que conforman “pequeños actos de amor diferentes”.

“Ninguno de nosotros hace nada espectacular por nuestra cuenta”, añade, “pero cuando lo pones todo junto, surge algo increíble que realmente está cambiando el mundo”.

Uno de los peligros que puede afectar al despegue de estas organizaciones es la visión a corto plazo, bajo la que es fácil caer en la desesperanza viendo como la alimentación es “pan para hoy y hambre para mañana”. Y sin embargo, este no es uno de los puntos débiles de Mary’s Meals.

Diferenciación, voluntarios con fe ciega y visión a largo plazo

“La promesa de una comida nutritiva anima a los niños, que de otro modo podrían faltar a sus clases para trabajar, mendigar o buscar comida. De este modo vienen a la escuela y obtienen una educación que les permitirá escapar de la pobreza”, explica.

Pero de hecho, tras 20 años de actividad, MacFarlane ya observa “un cambio generacional” que puede afectar a la propia sociedad.

“Vemos a los jóvenes que han recibido alimentación diaria y que van a empezar a contribuir a su economía, que pedirán cuentas a los gobiernos y podrán mejorar la agricultura”, enumera, refiriéndose a las bases de los programas de alimentación escolar necesarias para que puedan ser sostenidos por las propias naciones. Algo que no hace prácticamente ninguna otra ONG.

“La razón por la que creo que esto funciona y por la que los voluntarios están dispuestos a ofrecer su tiempo es porque creen en esto incluso más que en nosotros”, afirma. “Saben que este programa transformará efectivamente la vida de los niños”.

Una labor social, pero también apostólica

Más allá de lo estrictamente empresarial, MacFarlane admite que en el éxito de Mary’s Meals  hay algo que escapa a la propia organización, y que encuentra en la labor apostólica y de transmisión del mensaje de la Virgen.

“Soy cristiano, por eso quería hacer este trabajo. Llevamos el nombre de María, la madre de Jesús, que crio a su propio hijo en la pobreza”, explica. No es ningún secreto que “el trabajo de Mary’s Meals se inspira en Medjugorje, donde la Virgen María se ha estado apareciendo desde 1981”.

Hoy en día, la organización se encuentra asentada en 20  países, impulsada en todo el mundo por personas que la conocieron en Medjugorje.

“Es una hermosa oportunidad para ser apóstoles del amor. Cualquiera, en cualquier situación puede ser parte de esta misión, y eso es una de las cosas que más me gustan de Mary’s Meals”, agrega.

“Queremos dejar mucho espacio para que el Espíritu Santo nos guie, y creceremos en la forma en que Dios quiera que crezcamos”, concluye. “Solo tratamos de ser fieles cada día para hacer nuestro trabajo y poner nuestros talentos sobre la mesa”.

Publicado originariamente en Cari Filii News.

Actos de caridad:

 


Actos de caridad:

Te amo, Jesús mío, y te amo con todas las veras y como a nadie.
Porque Tú me has amado infinitamente,
Porque Tú me has amado desde la eternidad.
Porque Tú has muerto para salvarme
Porque Tú no has podido amar más.
Porque Tú me has hecho participante de tu divinidad y quieres que lo sea de tu gloria.
Porque Tú te entregas del todo a mi en la Comunión.
Porque Tú me das en manjar tu Cuerpo y en bebida tu Sangre.
Porque Tú estás siempre por mi amor en la Santa Eucaristía.
Porque Tú me recibes siempre en audiencia sin hacerme esperar.
Porque Tú eres mi mayor Amigo.
Porque Tú me llenas de tus dones.
Porque Tú me tratas siempre muy bien, a pesar de mis pecados e ingratitudes.
Porque Tú me has enseñado que Dios es Padre que me ama mucho.
Porque Tú me has dado por Madre a tu misma Madre.
¡Dulce Corazón de Jesús, haz que te ame cada día más y más!
Dulce Corazón de Jesús, sé mi amor.
Te amo por los que no te aman.
Te amo por los que nunca piensan en Ti.
Te amo por los que no te visitan.
Te amo por los que te ofenden e injurian.
¡Que pena por esto!
Te amo y te digo con aquel tu siervo:
¡Oh Jesús, yo me entrego a Ti para unirme al amor eterno, inmenso e infinito que tienes a tu Padre celestial! ¡Oh Padre adorable! Te ofrezco el amor eterno, inmenso e infinito de tu amado Hijo Jesús, como mío que es. Te amo cuando tu Hijo te ama. (S. Juan Eudes)

miércoles, 1 de diciembre de 2021 Santo Evangelio 1 de Diciembre 2021

 


Texto del Evangelio (Mt 15,29-37):

 En aquel tiempo, pasando de allí, Jesús vino junto al mar de Galilea; subió al monte y se sentó allí. Y se le acercó mucha gente trayendo consigo cojos, lisiados, ciegos, mudos y otros muchos; los pusieron a sus pies, y Él los curó. De suerte que la gente quedó maravillada al ver que los mudos hablaban, los lisiados quedaban curados, los cojos caminaban y los ciegos veían; y glorificaron al Dios de Israel.

Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: «Siento compasión de la gente, porque hace ya tres días que permanecen conmigo y no tienen qué comer. Y no quiero despedirlos en ayunas, no sea que desfallezcan en el camino». Le dicen los discípulos: «¿Cómo hacernos en un desierto con pan suficiente para saciar a una multitud tan grande?». Díceles Jesús: «¿Cuántos panes tenéis?». Ellos dijeron: «Siete, y unos pocos pececillos». El mandó a la gente acomodarse en el suelo. Tomó luego los siete panes y los peces y, dando gracias, los partió e iba dándolos a los discípulos, y los discípulos a la gente. Comieron todos y se saciaron, y de los trozos sobrantes recogieron siete espuertas llenas.



«‘¿Cuántos panes tenéis?’. Ellos dijeron: ‘Siete, y unos pocos pececillos’»


Rev. D. Joan COSTA i Bou

(Barcelona, España)

Hoy contemplamos en el Evangelio la multiplicación de los panes y peces. Mucha gente —comenta el evangelista Mateo— «se le acercó» (Mt 15,30) al Señor. Hombres y mujeres que necesitan de Cristo, ciegos, cojos y enfermos de todo tipo, así como otros que los acompañan. Todos nosotros también tenemos necesidad de Cristo, de su ternura, de su perdón, de su luz, de su misericordia... En Él se encuentra la plenitud de lo humano.

El Evangelio de hoy nos hace caer en la cuenta, a la vez, de la necesidad de hombres que conduzcan a otros hacia Jesucristo. Los que llevan a los enfermos a Jesús para que los cure son imagen de todos aquellos que saben que el acto más grande de caridad para con el prójimo es acercarlo a Cristo, fuente de toda Vida. La vida de fe exige, pues, la santidad y el apostolado.

San Pablo exhorta a tener los mismos sentimientos de Cristo Jesús (cf. Fl 2,5). Nuestro relato muestra cómo es el corazón: «Siento compasión de la gente» (Mt 15,32). No puede dejarlos porque están hambrientos y fatigados. Cristo busca al hombre en toda necesidad y se hace el encontradizo. ¡Cuán bueno es el Señor con nosotros!; y ¡cuán importantes somos las personas a sus ojos! Sólo con pensarlo se dilata el corazón humano lleno de agradecimiento, admiración y deseo sincero de conversión.

Este Dios hecho hombre, que todo lo puede y que nos ama apasionadamente, y a quien necesitamos en todo y para todo —«sin mi no podéis nada» (Jn 15,5)— necesita, paradójicamente, también de nosotros: éste es el significado de los siete panes y los pocos peces que usará para alimentar a una multitud del pueblo. Si nos diéramos cuenta de cómo Jesús se apoya en nosotros, y del valor que tiene todo lo que hacemos para Él, por pequeño que sea, nos esforzaríamos más y más en corresponderle con todo nuestro ser.

Pensamientos para el Evangelio de hoy

«Nuestra naturaleza enferma exigía ser sanada; desgarrada, ser restablecida; muerta, ser resucitada. Habíamos perdido la posesión del bien, era necesario que se nos devolviera. Encerrados en las tinieblas, hacía falta que nos llegara la luz» (San Gregorio de Nisa)

«La Misericordia es el segundo nombre del Amor» (Francisco)

«La compasión de Cristo (…) hacia todos los que sufren llega hasta identificarse con ellos: ‘Estuve enfermo y me visitasteis’ (Mt 25,36). Su amor de predilección para con los enfermos no ha cesado, a lo largo de los siglos, de suscitar la atención muy particular de los cristianos hacia todos los que sufren en su cuerpo y en su alma. Esta atención dio origen a infatigables esfuerzos por aliviar a los que sufren» (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 1.503)

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Miércoles semana primera Adviento (1 diciembre 2021)
Publicado el martes, 30 noviembre 2021| Comentarios desactivadosen Miércoles semana primera Adviento (1 diciembre 2021)
De Corazón a corazón: Is 25,6-10 ("Enjugará el Señor las lágrimas de todos los rostros… nos alegramos por su salvación"): Mt 15,29-37 ("Los curó… Siento compasión de la gente")
Contemplación, vivencia, fraternidad, misión: Jesús vive en sintonía con nuestra existencia concreta y asume nuestras preocupaciones y problemas. Una curación "momentánea" o un éxito pasajero, no llenan el corazón. Lo que llena de felicidad la vida es sentirse amado y acompañado por "Alguien" cuya razón de ser está impresa en su nombre: "Salvador" ("Jesús"). Las multitudes de entonces son hoy miles de millones. Jesús siente la misma compasión y quiere contagiarla a “los suyos” (Jn 13,1). Desde el seno de María, ya antes de nacer, la biografía de Jesús es la nuestra. "La fe adquiere la forma del encuentro con una Persona a la que se confía la propia vida” (Benedicto XVI, Verbum Domini, n. 25).
*Con María la Iglesia camina en comunión, abierta a las sorpresas del Espíritu Santo: Las palabras de Isaías (“el Señor enjugará las lágrimas”) moldearon el Corazón de María Niña. Un día se formaría en su seno el Corazón de Jesús, “manso y humilde”, “compasivo”. “La memoria del pueblo fiel, como la de María, debe quedar rebosante de las maravillas de Dios” (Papa Francisco, Evangelii Gaudium, n.142).

PARA TENER EL ESPÍRITU DE ORACIÓN Y DEVOCIÓN Miercoles , 1 de diciembre del 2021.


PARA TENER EL ESPÍRITU DE ORACIÓN Y DEVOCIÓN

Pensamiento bíblico:

Alguien dijo a Jesús: «Tu madre y tus hermanos están ahí afuera y quieren hablarte». Jesús le respondió: «¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?». Y señalando con la mano a sus discípulos, agregó: «Estos son mi madre y mis hermanos. Porque todo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre» (Mt 12,47-50).

Pensamiento franciscano:

Dice san Francisco: Sobre todos los que cumplan la voluntad de Dios, «descansará el espíritu del Señor, y hará en ellos habitación y morada. Y serán hijos del Padre celestial, cuyas obras hacen. Y son esposos, hermanos y madres de nuestro Señor Jesucristo. Somos esposos cuando, por el Espíritu Santo, el alma fiel se une a Jesucristo. Somos hermanos cuando hacemos la voluntad de su Padre, que está en el cielo. Madres, cuando lo llevamos en nuestro corazón y en nuestro cuerpo, por el amor y por una conciencia pura y sincera; y lo damos a luz por medio de obras santas, que deben iluminar a los otros como ejemplo» (2CtaF 48-53).

Orar con la Iglesia:

Oremos a Jesucristo, que es camino, verdad y vida, y digámosle: Ven, Señor, y quédate con nosotros.

-Jesús, Hijo del Altísimo, anunciado por el ángel Gabriel a María Virgen, ven a reinar para siempre sobre tu pueblo.

-Santo de Dios, ante cuya presencia el Precursor saltó de gozo en el seno de Isabel, ven y alegra al mundo con la gracia de tu salvación.

-Luz del mundo, a quien esperaban Simeón y todos los justos, ven a consolar a tu pueblo.

-Sol que naces de lo alto, como profetizó Zacarías, ven a iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte.

Oración: Señor Jesús, concédenos seguirte viviendo fielmente nuestra vocación. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.