martes, 9 de mayo de 2017

Religiosidad popular, sí y no

De la mano de María

De la mano de aríaHéctor L. Márquez (Conferencista católico)

Hermanos, con sumo placer comparto nuevamente con ustedes otro interesante y provocador artículo de mi dilecto profesor, P. Manuel Soler Palá, msscc, publicado en su blog “Las razones del corazón – Artículos fronterizos entre sociedad e Iglesia. Anotaciones personales acerca del entorno. Reflexiones del día a día”.

Espero que lo disfruten tanto como yo.


“Tema espinoso el de la religiosidad popular. Sí, porque la religiosidad es como un estuche que encierra la fe. Del estuche se podrá hablar con más o menos tino. De su contenido no nos es dado a los seres humanos decir la última palabra. Los quilates de la fe no se miden con medidas humanas.
“La fe se expresa de mil modos según el carácter, las circunstancias, la época, etc. A veces los cauces por los que circula y se manifiesta son muy refinados. Tienen incluso un valor estético de primera categoría. Recuérdese la obra musical de Bach en su mayor parte inspirada por su fe, o los lienzos ingenuamente sublimes de Fra Angelico, o la misma profundidad teológica de un Ramón Llull o tantos otros místicos. En las bibliotecas dormitan tomos repletos de sabiduría bíblica, teológica, de historia de la Iglesia, de reflexiones morales y espirituales, de humanismo y doctrina social que posiblemente hayan nacido de una reflexión o vivencia de la fe.
“Religiosidad anémica y deformada
“En contrapartida, la fe se vierte también en recipientes mediocres. Zonas muy considerables de nuestro planeta se alimentan de una religiosidad anémica y un tanto deformada. Bautismos para proteger a los hijos de malos hechizos, bodas con el altar como decorado de fondo para que resulten más solemnes, invocaciones y promesas interesadas a la Virgen cuando surge el más pequeño contratiempo, movilizaciones de todos los santos cuando la gripe acecha. Por no hablar de los brazos y piernas de yeso — hoy de plástico— que hacen la función de exvotos.
“No hay que ser parciales. Detrás de todo esto suele haber una relación, más o menos encubierta, con [continuar leyendo]
Tomado de: http://lasrazonesdelcorazon.blogspot.com