domingo, 7 de mayo de 2017

¡ABRE TU PUERTA, QUE TE ESCUCHO!



 ¡ABRE TU PUERTA, QUE TE ESCUCHO!

Creo en Ti,  espero en Ti 

y quiero  entrar por Ti y contigo en el Valle Celestial

Tú, Señor, eres Buen Pastor

tu mano me  indica los caminos a seguir

tus ojos se  fijan en los míos

cuando me  siento débil y enfermo.

Si me lanzo  hacia el abismo, me socorres

Si me  equivoco de senda, reconduces mis pasos

Creo en Ti y  espero en Ti.

Tu  presencia, es báculo que me da seguridad

Tu Palabra,  es aliento y consejo certero

que empuja  mi pensamiento y mi decisión

Tu huella, de Buen Pastor,

es guía que  me compromete a vivir unido a Ti

y a trabajar  por tu Reino.

Tu cayado, siempre firme y eterno,

es apoyo que  necesito cada día que avanzo.

En la  falsedad, me hace optar por la verdad

En la  incredulidad, me sumerge en la fe

En la  tibieza, me aporta fortaleza

En la  oscuridad, me arroja hacia la luz

¡Abre tu puerta, Señor, que voy contigo!

Que te  escucho, porque eres Pastor

Pastor que  amas y te entregas por amor

Pastor que  conoces, y llamas con amor

Pastor que  alimentas, y lo haces por amor

Pastor que  aguardas, y esperas con amor

Pastor que  hablas, y das en el corazón.

¡ERES MI  BUEN PASTOR, SEÑOR! ¡ABRE TU PUERTA Y ENTRO CONTIGO!