jueves, 8 de junio de 2017

A Ti, sumo y eterno Sacerdote


Himno meditado

A Ti, sumo y eterno Sacerdote

Fuente: Liturgia de las horas

Reflexión: Padre Felipe Santos Campaña, SDB


A Ti, sumo y eterno Sacerdote
de la nueva alianza,
se ofrecen nuestros votos y se elevan
los corazones en acción de gracias.

Desde el seno del Padre, descendiste
al de la Virgen Madre;
te haces pobre, y así nos enriqueces;
tu obediencia, de esclavos libres hace.

Tú eres el Ungido, Jesucristo,
al Sacerdote único;
tiene su fin en ti la ley antigua,
por ti la ley de gracia viene al mundo.

Al derramar tu sangre por nosotros,
tu amor complace al Padre;
siendo la hostia de tu sacrificio,
hijos de Dios y hermanos tú nos haces.

Para alcanzar la salvación eterna,
día a día se ofrece
tu sacrificio, mientras, junto al Padre,
sin cesar por nosotros intercedes.

A ti, Cristo pontífice, la gloria
por los siglos de los siglos;
tú que vives y reinas y te ofreces
al Padre en el amor del santo Espíritu.

Amén.  


Reflexión:  


. Me quedo anonadado, Señor, ante este himno que canta las excelencias de tu sacerdocio.  

. Hoy, como bien sabes, tus ministros o sacerdotes )el que da lo sagrado) cuentan poco en esta sociedad descristianizada.  

. El mundo (el mal) está al acecho para ver si cometen algún desliz. No cuentan sus sacrificios, su entrega al ministerio. Eso no es noticia, no vende, no es morbo.  

.Menos mal que el sacerdote, arraigado en tu fe, sigue adelante. Trabaja mucho. Hay pocos para tanta mies. Mas tú sabes suscitar a jóvenes excelentes para que te sigan de cerca.  

. No entiende mucha gente el celibato de tus sacerdotes. Los creen frustrados. Nada de eso. Han hecho una opción libre por tu Evangelio. Y desde él todo adquiere un sentido nuevo.  

. Elevan sus corazones célibes cada día al altar de la gratitud. No tienen en cuenta lo que han dejado sino lo que han ganado a tu lado.  

. Son pobres que se enriquecen contigo y transmiten unos valores que no los transmiten o comunican los demás. Van a contracorriente de esta sociedad consumista. ¡Allá ella!  

. Muchos dicen que si se pudieran casar, habría más. Y tú, mejor que nadie, sabes que no es así. Hay confesiones cristianas que lo hacen, y, sin embargo, están peor de vocaciones.  

. Les ha entrado la manía de ordenar a mujeres. Tu viviste el ambiente del templo: eran hombres. Seguiste la costumbre del Antiguo Testamento en este sentido. A las mujeres les diste comprensión y amor. Contigo podían entrar al templo y hacer otros menesteres. Nunca, sin embargo, pasó por tu mente ordenarlas de sacerdotes.  

. ¿Hay más practicantes en la confesión luterana, por ejemplo, que ha ordenado a algunas mujeres? No. Tú te mojas entre el Antiguo y Nuevo Testamento. Y tienes razón. ¡Quién si no!