miércoles, 15 de junio de 2022

Una vida escondida para Dios 15 de junio de 2022 Miércoles de la XI semana del Tiempo ordinario

 



Reflexiones Católicas Diarias
¡Mi vida católica!

Una vida escondida para Dios
15 de junio de 2022
Miércoles de la XI semana del Tiempo ordinario
Lecturas para hoy

Jesús dijo a sus discípulos: “Cuídense de hacer obras justas para que la gente las vea; de lo contrario, no tendréis recompensa de vuestro Padre celestial.” Mateo 6:1

Muy a menudo, cuando hacemos algo bueno, queremos que los demás lo vean. Queremos que sean conscientes de lo buenos que somos. ¿Por qué? Porque se siente bien ser reconocido y honrado por los demás. Pero Jesús nos dice que hagamos todo lo contrario.

Jesús nos dice que cuando hagamos una obra de caridad, ayunemos u oremos, debemos hacerlo de forma escondida. En otras palabras, no debemos hacerlo para ser notados y elogiados por otros. No es que haya nada de malo en que otros vean nuestra bondad. Más bien, la enseñanza de Jesús va al corazón de nuestras motivaciones para nuestras buenas acciones. Él está tratando de decirnos que debemos actuar de manera santa porque queremos acercarnos a Dios y servir Su voluntad, no para que podamos ser reconocidos y alabados por otros.

Esto nos ofrece una gran oportunidad para mirar profunda y honestamente nuestras motivaciones. ¿Por qué haces lo que haces? Piensa en las cosas buenas que intentas hacer. Luego piense en su motivación para hacer esas cosas. Es de esperar que estés motivado para hacer cosas santas simplemente porque quieres ser santo y quieres servir a la voluntad de Dios. ¿Estás contento con Dios y solo Dios viendo tus buenas acciones? ¿Estás de acuerdo con que nadie más reconozca tu desinterés y tus actos de amor? Esperemos que la respuesta sea "Sí".

La santidad se encuentra especialmente en su vida oculta. Allí, donde solo Dios te ve, debes actuar de una manera que agrade a Dios. Debes vivir una vida de virtud, oración, sacrificio y entrega cuando solo Dios ve. Si puedes vivir de esta manera en tu vida oculta, también puedes estar seguro de que tu vida oculta de gracia afectará a otros de una manera que solo Dios puede orquestar. Cuando luchas por la santidad de manera oculta, Dios lo ve y lo usa para bien. Esta vida oculta de gracia se convierte en la base de quién eres y cómo interactúas con los demás. Puede que no vean todo lo que haces, pero se verán afectados por la bondad dentro de tu alma.

Señor de santidad, ayúdame a vivir una vida oculta de gracia. Ayúdame a servirte aun cuando nadie vea. De la soledad de esos momentos, haz brotar Tu gracia y misericordia para el mundo. Jesús, en Ti confío.



No hay comentarios. :

Publicar un comentario