365 Días con Santa Faustina
Reflexión 166: El poder de tu unidad con Cristo
Imagina ser Todopoderoso, o ser un amigo íntimo de alguien que es Todopoderoso. Hay una historia del Papa San León I, que vivió en el siglo V, que revela el poder de Dios. Se dice que Atila el huno y su violento ejército intentaron saquear Roma. El Papa San León se encontró con Atila y lo “persuadió” de que se volviera. Más tarde, cuando el ejército de Atila preguntó por qué se dio la vuelta, Atila dijo que se había alarmado por una figura vestida de sacerdote que estaba al lado del Papa. Esta figura sostenía una espada desenvainada y actuaba como si fuera a matar a Atila si avanzaba. Atemorizado, Atila se dio la vuelta y se fue.
Esta breve historia revela el poder de Dios para defendernos de toda maldad. Aunque un ángel puede no aparecer en forma física a tu lado, puedes estar seguro de que si estás inmerso en la Misericordia de Dios, no hay nada que debas temer. Todos los poderes del Cielo estarán de tu lado. El Señor os defenderá de todo mal y os dará fuerzas para cumplir todo lo que le da gloria (Ver Diario #858).
Reflexiona, hoy, sobre dos cosas: 1) Tu unidad con Cristo; 2) El poder que fluye de esa unidad. ¿Confías en que el Señor te protegerá de todo mal? ¿Te das cuenta de que el miedo es inútil cuando tienes fe y estás revestido de la Misericordia de Dios? Reflexiona sobre este hecho y entrégate más plenamente al Señor, quien debe convertirse en tu único Comandante en la vida.
Mi Señor y mi único Comandante, te confío mi vida. Te confío todo mi ser, especialmente todas las cosas que me tientan a temer. Dame confianza en Tu Divina Misericordia y ayúdame a confiar en Ti en todas las cosas sin reservas. Jesús, en Ti confío.
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