sábado, 3 de febrero de 2024
viernes, 2 de febrero de 2024
PARA TENER EL ESPÍRITU DE ORACIÓN Y DEVOCIÓN DÍA 3 DE FEBRERO
PARA TENER EL ESPÍRITU DE ORACIÓN Y DEVOCIÓN
Pensamiento bíblico:
Dijo Jesús a sus discípulos: «El que por mí deja casa, hermanos o hermanas, padre o madre, mujer, hijos o tierras, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna» (Mt 19,29).
Pensamiento franciscano:
San Francisco escribió a todos los fieles: --Debemos también ayunar y abstenernos de los vicios y pecados... Debemos también visitar las iglesias frecuentemente y venerar y reverenciar a los clérigos... Y especialmente los religiosos, que han renunciado al siglo, están obligados a hacer más y mayores cosas, pero sin omitir éstas (2CtaF 32-36).
Orar con la Iglesia:
Pidamos a Dios Padre, fuente de toda santidad, que nos conserve en la vocación cristiana a que nos ha llamado:
-Padre santo, que has querido que nos llamemos y seamos hijos tuyos, concédenos cantar tus grandezas en medio de tu templo santo, la Iglesia.
-Padre santo, que quieres que hagamos eficaz nuestra consagración a ti, ayúdanos a dar fruto de buenas obras.
-Padre santo, que sabes los peligros que nos acechan, líbranos del mal y ampáranos en nuestras debilidades.
-Padre santo, que no cesas de llamar a quienes quieres a una vida consagrada, concede a los llamados la fidelidad y la perseverancia.
Oración: Te pedimos, Padre, que tu Espíritu nos ilumine para percibir tus llamadas y nos fortalezca para asumirlas. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
¿Qué es una Hora Santa?
¿Qué es una Hora Santa?
Origen
La tradición de la Hora Santa se remonta oficialmente a 1674, cuando Cristo se apareció a Santa Margarita María Alacoque varias veces durante un período de 13 meses. Las apariciones de Cristo a este santo enfatizaron su corazón humano: cómo ama tanto como humano como divino. Cristo instruyó a Alacoque a pasar una hora cada jueves por la tarde meditando en Sus sufrimientos en el Huerto de Getsemaní .
Estoy profundamente afligido, hasta la muerte; Quédate aquí y vela conmigo.
Mateo 26:36
En el Evangelio de Mateo aprendemos que Jesús y sus discípulos fueron a Getsemaní después de la Última Cena. Compartió su sufrimiento y pena con ellos, sabiendo de su crucifixión al día siguiente. Entonces Jesús fue a orar, pero pidió a sus discípulos que permanecieran despiertos con él. Sin embargo, cuando regresó, encontró a los discípulos dormidos. "Entonces, ¿no podrías quedarte despierto conmigo una hora?" (Mt 26:40).
Cuando hacemos una Hora Santa, permanecemos y permanecemos despiertos con Jesús. Es una manera poderosa y hermosa de acercarnos más a Él. Las Horas Santas se realizan comúnmente en la Adoración del Santísimo Sacramento, pero puedes hacer una Hora Santa en cualquier momento: en una iglesia, en tu casa o incluso al aire libre en la naturaleza.
¿Por qué hacer una Hora Santa en oración?
En pocas palabras, hacemos una Hora Santa para estar presentes con Dios. Cuando Cristo estaba en agonía en Getsemaní, recurrió a la oración. En nuestra propia agonía, sufrimiento o incluso gratitud, también podemos recurrir a la oración como lo hizo Cristo. En su libro Treasure in Clay , el Venerable Fulton J. Sheen escribe:
Mantengo la Hora Santa para crecer más a su semejanza… Nos volvemos como aquello que contemplamos. Al mirar una puesta de sol, el rostro adquiere un brillo dorado. Mirar al Señor Eucarístico durante una hora transforma el corazón de una manera misteriosa, como se transformó el rostro de Moisés después de su compañía con Dios en la montaña.
Venerable Fulton J. Sheen
En este pasaje, Sheen se refiere a la aparición de Dios a Moisés en la zarza ardiente . Nos recuerda que la oración es como hablar con Dios cara a cara, tal como Dios lo hizo con Moisés en el monte Sinaí. Lo mismo ocurre con nuestro tiempo en la Hora Santa. Incluso si no estamos en Adoración Eucarística , esperamos que el Espíritu Santo nos lleve a encontrarnos con Dios cara a cara durante este tiempo de oración.
¿Cuándo hacemos una Hora Santa?
Puedes hacer una Hora Santa en cualquier momento y en cualquier lugar. Si bien tradicionalmente las Horas Santas se han realizado en Adoración, no es necesario estar en presencia de la Eucaristía para orar durante una hora completa. La parte más importante de hacer una Hora Santa es prepararse para pasar la hora completa con Dios. Es posible que tengas que levantarte temprano, quedarte despierto hasta tarde o incluso podrías usar tu pausa para el almuerzo para hacer una Hora Santa; elijas lo que elijas, asegúrate de prepararte para sesenta minutos pacíficos de meditación con Dios.
Rezar una Hora Santa en Hallow
Cómo orar: Hora Santa
¡Hay muchas maneras de rezar una Hora Santa! Puede leer las Escrituras, escuchar música de adoración, escribir un diario o simplemente sentarse y hablar con Dios, o puede orar con una combinación de todo lo anterior. A continuación escribimos el esquema que utilizamos para las Horas Santas en Hallow como guía:
0-8 minutos: entrar en oración
Ponte cómodo y comienza tu oración. Nos gusta comenzar con una respiración profunda para calmar nuestros corazones y nuestras mentes. En Hallow, rezamos aquí una breve oración para recuperarnos, como “Ven, Espíritu Santo”, un Salmo o el Padrenuestro .
8-18 minutos: Adoración
Luego, dedica diez minutos simplemente a adorar a Dios. Si estás orando ante el Santísimo Sacramento, mira a Jesús y deja que Él te devuelva la mirada. Descansa maravillado de quién es Dios y cómo te invita a conocerlo.
18-25 minutos: Contrición
Dedica unos minutos a pedirle al Espíritu Santo que te revele en qué te has quedado corto y en qué podrías necesitar pedir la misericordia de Dios. Decídete a confesarte tan pronto como puedas.
25-45 minutos: Contemplación
Este es el núcleo de la Hora Santa: el tiempo dedicado a la contemplación de Dios. En esta parte de tu oración, puedes sentarte en silencio. Otras formas de oración que encontrarás en la aplicación Hallow son meditar en el Rosario , orar con las Escrituras a través de la Lectio Divina, las Estaciones de la Cruz y también tenemos algunas meditaciones dirigidas; Nuestro favorito actual es meditar sobre las preguntas que Jesús hace a lo largo de los Evangelios.
45-50 minutos: Acción de Gracias
Dedica algún tiempo a agradecer a Dios por los regalos en tu vida. Esto puede ser algo grande, como una nueva amistad o trabajo, o puede ser algo pequeño, como tu café por la mañana o el agradable paseo que diste ayer por la tarde.
50-55 minutos: Petición
Dirígete a Dios con las preocupaciones y preocupaciones de tu corazón, de tus seres queridos y de todas las necesidades de las personas en todo el mundo. Encomienda todo a Dios.
55-60: Cierre
Mantenemos estos últimos minutos abiertos para que le digas las últimas cosas a Dios y tomes una resolución que surgió de tu oración: ¿cómo te llama Dios a actuar, pensar, cambiar y orar? ¿Qué puedes llevarte de este tiempo que pasas con Él? Luego cierra tu tiempo en oración con un Padre Nuestro o cualquier oración que tengas en el corazón.
Hallow ofrece 8 oraciones y meditaciones diferentes de la Hora Santa (sesenta minutos completos en la aplicación) en la Lista de oración de la Hora Santa:
Palabras de Jesús (Escritura)
Quédate quieto (Salmos)
Estaré contigo (Escritura)
Oración instrumental (música)
Siéntate con Jesús (Meditación)
Pan de vida (Lectio Divina)
Misterios Gozosos (El Rosario)
Vía Crucis (Estaciones de la Cruz)
sábado, 3 de febrero de 2024 Santo Evangelio 3 de Febrero 2024
Texto del Evangelio (Mc 6,30-34):
En aquel tiempo, los Apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y lo que habían enseñado. Él, entonces, les dice: «Venid también vosotros aparte, a un lugar solitario, para descansar un poco». Pues los que iban y venían eran muchos, y no les quedaba tiempo ni para comer. Y se fueron en la barca, aparte, a un lugar solitario. Pero les vieron marcharse y muchos cayeron en cuenta; y fueron allá corriendo, a pie, de todas las ciudades y llegaron antes que ellos. Y al desembarcar, vio mucha gente, sintió compasión de ellos, pues estaban como ovejas que no tienen pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas.
«‘Venid también vosotros aparte, a un lugar solitario, para descansar un poco’. Pues los que iban y venían eran muchos, y no les quedaba tiempo»
Rev. D. David COMPTE i Verdaguer
(Manlleu, Barcelona, España)
Hoy, el Evangelio nos plantea una situación, una necesidad y una paradoja que son muy actuales.
Una situación. Los Apóstoles están “estresados”: «Los que iban y venían eran muchos, y no les quedaba tiempo ni para comer» (Mc 6,30). Frecuentemente nosotros nos vemos abocados al mismo trasiego. El trabajo exige buena parte de nuestras energías; la familia, donde cada miembro quiere palpar nuestro amor; las otras actividades en las que nos hemos comprometido, que nos hacen bien y, a la vez, benefician a terceros... ¿Querer es poder? Quizá sea más razonable reconocer que no podemos todo lo que quisiéramos.
Una necesidad. El cuerpo, la cabeza y el corazón reclaman un derecho: descanso. En estos versículos tenemos un manual, frecuentemente ignorado, sobre el descanso. Ahí destaca la comunicación. Los Apóstoles «le contaron todo lo que habían hecho» (Mc 6,30). Comunicación con Dios, siguiendo el hilo de lo más profundo de nuestro corazón. Y —¡qué sorpresa!— encontramos a Dios que nos espera. Y espera encontrarnos con nuestros cansancios.
Jesús les dice: «Venid también vosotros aparte, a un lugar solitario, para descansar un poco» (Mc 6,31). ¡En el plan de Dios hay un lugar para el descanso! Es más, nuestra existencia, con todo su peso, debe descansar en Dios. Lo descubrió el inquieto Agustín: «Nos has creado para ti y nuestro corazón está inquieto hasta que no descanse en ti». El reposo de Dios es creativo; no “anestésico”: toparse con su amor centra nuestro corazón y nuestros pensamientos.
Una paradoja. La escena del Evangelio acaba “mal”: los discípulos no pueden reposar. El plan de Jesús fracasa: son abordados por la gente. No han podido “desconectar”. Nosotros, con frecuencia, no podemos liberarnos de nuestras obligaciones (hijos, cónyuge, trabajo...): ¡sería como traicionarnos! Se impone encontrar a Dios en estas realidades. Si hay comunicación con Dios, si nuestro corazón descansa en Él, relativizaremos tensiones inútiles... y la realidad —desnuda de quimeras— mostrará mejor la impronta de Dios. En Él, allí, hemos de reposar.
3 DE FEBRERO SAN BLAS OBISPO Y MÁRTIR SAN BLAS OBISPO Y MÁRTIR
SAN BLAS
OBISPO Y MÁRTIR
Obispo de Sebaste de Armenia
PALABRA DE DIOS DIARIA
San Blas, obispo y mártir, que, por ser cristiano, padeció en tiempo del emperador Licinio en la ciudad de Sebaste, en Armenia (c. 320).
Etimología: Blas = Aquel que es tartamudo, de origen latino"Blas, obispo de Sebaste de Armenia, es un personaje bastante incierto desde el punto de vista histórico, pero todavía goza de mucha popularidad por un milagro que se le atribuye y que ha perpetuado la conocida bendición contra el mal de la garganta. En efecto, se conoce en su Pasión que mientras llevaban al santo al martirio, una mujer se abrió paso entre la muchedumbre y colocó a los pies del santo obispo a su hijo que estaba muriendo sofocado por una espina de pescado que se le había atravesado en la garganta. San Blas puso sus manos sobre la cabeza del niño y permaneció en oración. Un instante después el niño estaba completamente sano. Este episodio lo hizo famoso como taumaturgo en el transcurso de los siglos, y sobre todo para la curación de las enfermedades de la garganta.
Gracias a esta tradición, el nuevo calendario litúrgico ha colocado en este día la memoria del santo, aunque se trata de un personaje históricamente incierto. San Blas fue obispo de Sebaste a comienzos del siglo IV, y sufrió la persecución de Licinio, el colega del emperador Constantino. Puede, pues, considerarse como uno de los últimos mártires cristianos de esa época.
Era el año 316. Parece que San Blas, siguiendo la advertencia del Evangelio, huyó de la persecución y se refugió en una gruta.
La leyenda, como de costumbre, abunda en particulares amenos y nos presenta al anciano obispo rodeado de animales salvajes que lo visitan y le llevan alimento; pero como los cazadores van detrás de estos animales, el santo fue descubierto y llevado amarrado como un malhechor a la cárcel de la ciudad. A pesar de los prodigios que el santo hacía en la cárcel, lo llevaron a juicio y como no quiso renegar de Cristo y sacrificar a los ídolos, fue condenado al martirio: primero lo torturaron y después le cortaron la cabeza con una espada.
Publicado por Padre Francisco Javier Rebollo León sda en 16:00
Liturgia de las horas P. Paco Rebollo SIERVOS DEL DIVINO AMOR. OFICIO DE LECTURA, LAUDES, HORAS INTERMEDIAS, VÍSPERAS Y COMPLETAS. 3 DE FEBRERO SÁBADO IV DEL T. ORDINARIO
De la Feria. Salterio IV
OFICIO DE LECTURA
INVITATORIO
Si ésta es la primera oración del día:
V. Señor abre mis labios
R. Y mi boca proclamará tu alabanza
Se añade el Salmo del Invitatorio con la siguiente antífona:
Ant. Escuchemos la voz del Señor y entremos en su descanso.
Salmo 94 INVITACIÓN A LA ALABANZA DIVINA
Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos.
Porque el Señor es un Dios grande,
soberano de todos los dioses:
tiene en su mano las simas de la tierra,
son suyas las cumbres de los montes;
suyo es el mar, porque él lo hizo,
la tierra firme que modelaron sus manos.
Venid, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo,
el rebaño que él guía.
Ojalá escuchéis hoy su voz:
«No endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masá en el desierto;
cuando vuestros padres me pusieron a prueba
y dudaron de mí, aunque habían visto mis obras.
Durante cuarenta años
aquella generación me repugnó, y dije:
Es un pueblo de corazón extraviado,
que no reconoce mi camino;
por eso he jurado en mi cólera
que no entrarán en mi descanso»
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Ant. Escuchemos la voz del Señor y entremos en su descanso.
Si antes se ha rezado ya alguna otra Hora:
V. Dios mío, ven en mi auxilio
R. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.
Himno: A CAMINAR SIN TI, SEÑOR, NO ATINO
A caminar sin ti, Señor, no atino;
tu palabra de fuego es mi sendero;
me encontraste cansado y prisionero
del desierto, del cardo y del espino.
Descansa aquí conmigo del camino,
que en Emaús hay trigo en el granero,
hay un poco de vino y un alero
que cobije tu sueño, Peregrino.
Yo contigo, Señor, herido y ciego;
tú conmigo, Señor, enfebrecido,
el aire quieto, el corazón en fuego.
Y en diálogo sediento y torturado
se encontrarán en un solo latido,
cara a cara, tu amor y mi pecado. Amén.
SALMODIA
"La alegría de ser hijos de Dios".
ALEGRIA DE MARÍA
Hijitos Míos: Os digo que todo aquel que me encuentra, halla la verdad, la luz, la felicidad que tanto buscáis. Llenaos de Mí, que con Mi amor podréis sostener esta batalla que estáis llevando. Pensad que Yo estoy a vuestro lado, que todo el que en Mi confía, siempre encontrará la paz que prometí a Mis apóstoles, porque tendréis la paz en medio de las tribulaciones, de las pruebas y ya nada perturbará esa paz que en medio de las tormentas, la tendréis dentro, en lo profundo de vuestro corazón.
¿Qué podéis temer si me tenéis a Mí que os ama, que os perdona, que os recibe con todas vuestras miserias? Venid a Mí pecadores, que Yo os perdonaré. Venid a Mí que sólo en Mi Corazón encontraréis este refugio que es océano de Amor y Misericordia.
Dejad ya todas vuestras miserias, gozad ya de la alegría de ser Hijos de Dios, que es dador, dispensador y que os ama tanto. Dejadme todo, que Yo lo haré todo. Vivid en Mí como Yo deseo vivir en cada uno de vosotros.
Os pido amor, sólo amor, dad amor al que os critique, al que os hiera, al que os ofenda. Perdonad como Yo perdono, sed misericordiosos como lo es Mi Corazón. Yo os pido: sed amor con vuestros amigos, con vuestros enemigos, porque es más, será recompensado lo que hagáis con aquellos que os maldicen que con los que os aman; tendréis más méritos para vuestras almas.
¡Ay de aquellos que sólo aman a los que los aman!, que socorren esperando ser pagados, porque estarán vacíos ante Mi Padre. Sed vosotros ejemplo de humildad, desapareciendo, para que todo sea atesorado para vuestra alma y encontraréis vuestra recompensa en Mi Reino, porque el que ama lo terreno y olvida que es pasajero en esta vida, jamás tendrá que ofrecer, porque donde está su corazón, allí estará su recompensa.
Yo los bendigo y sed como es Mi Corazón, misericordioso, amor, manso y humilde. Así os pido que imitéis a Mi Madre que jamás deseó otra gloria que la de Mi Padre.
En la Capilla del Seminario de los Misioneros de Guadalupe
Del Sagrado Corazón de Jesús.
Siervos del Divino Amor
MISAL DIARIO PALABRA DE DIOS. LECTURAS DEL SÁBADO IV DEL T. ORDINARIO 3 DE FEBRERO SAN BLAS OBISPO Y MÁRTIR (ROJO)
Cuando Jesús desembarcó, vio una numerosa multitud que lo estaba esperando y se compadeció de ellos.
ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Sab 10, 12
El Señor le concedió un duro combate, para que supiera vencer, porque la sabiduría es más poderosa que todo.
ORACIÓN COLECTA
Escucha, Señor, a tu pueblo que, con la ayuda del mártir san Blas, te suplica le concedas gozar de paz en la vida presente, y tu auxilio para alcanzar la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo…



