miércoles, 4 de septiembre de 2019

La gracia del día Miércoles 4 de Septiembre de 2019, por FRAY NELSON MED...

Santa misa de hoy ⛪ Miércoles 4 de Septiembre de 2019 - Tele VID

Fundamento Del Abandono: El Método De Santa Teresa De Lisieux Para La Paz 4 DE SEPTIEMBRE DE 2019 CHARLIE MCKINNEY


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"Providencia" es una palabra que debe recibir un nuevo significado porque ha sido olvidada o caricaturizada hasta tal punto. Para muchas personas, la providencia evoca solo un "paliativo" para los fines de los meses que son un poco difíciles. Así como el "riego" minimizó los desechos agrícolas, la abundancia en nuestra sociedad finalmente liberó al hombre de creer en Dios: "Vamos, señor, sigamos con eso". ¿Realmente no vas a confiar en este 'soñador gentil' llamado Jesús, quien afirma que no debes preocuparte por nada, que Dios se encarga de eso?

Para alejarnos de la fe en la providencia, tan pronto como se dice esta palabra, nos apresuramos a caricaturizarla, no de una manera mezquina, sino simplemente regurgitando la atmósfera de los tiempos en que vivimos: “¿Todavía crees en un ¿Dios que determinaría de antemano todo lo que te sucederá, sin dejar que tu libertad tenga algo que decir? ¿Todavía crees en un Dios que parece indiferente al mal y al sufrimiento de los hombres? ”El peso de estas caricaturas ciertamente les asegura una larga carrera, pero si nos atrevemos a permitir que la Providencia hable por sí mismo, tendremos algunas sorpresas, algunas buenas sorpresas!

Atea y anticlerical: La impresionante conversión de María en Nepal

La Asamblea que Condenó a Jesucristo IV

martes, 3 de septiembre de 2019

Para eso he sido enviado


Templo de San Francisco - Celaya, Gto.


Para eso he sido enviado
Miércoles 4 de septiembre
¡Paz y Bien!
Evangelio 
Lucas 4, 38-44
En aquel tiempo, Jesús salió de la sinagoga y entró en la casa de Simón. La suegra de Simón estaba con fiebre muy alta y le pidieron a Jesús que hiciera algo por ella. Jesús, de pie junto a ella, mandó con energía a la fiebre, y la fiebre desapareció. Ella se levantó enseguida y se puso a servirles.
Al meterse el sol, todos los que tenían enfermos se los llevaron a Jesús y él, imponiendo las manos sobre cada uno, los fue curando de sus enfermedades. De muchos de ellos salían también demonios que gritaban: "¡Tú eres el Hijo de Dios!" Pero él les ordenaba enérgicamente que se callaran, porque sabían que él era el Mesías.
Al día siguiente se fue a un lugar solitario y la gente lo andaba buscando. Cuando lo encontraron, quisieron retenerlo, para que no se alejara de ellos; pero él les dijo: "También tengo que anunciarles el Reino de Dios a las otras ciudades, pues para eso he sido enviado". Y se fue a predicar en las sinagogas de Judea.
Palabra del Señor.

Reflexión 

Perseverancia 2 DE SEPTIEMBRE DE 2019 DAN BURKE

perseverancia


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Presencia de Dios : concede, oh Señor, que por tu gracia pueda perseverar hasta el fin.

MEDITACIÓN

Para convertirse en un santo, no es suficiente ser valiente y paciente y practicar las otras virtudes durante unos días o unos meses, o incluso durante unos años. Debemosperseveranciaperseverar en estas disposiciones hasta el final de nuestra vida, sin ceder nunca ante la fatiga, el desánimo o la laxitud. Este es el punto crucial para, como dice Santo Tomás, "aplicarse durante mucho tiempo a una tarea difícil, y la virtud es casi siempre difícil, constituye una dificultad especial" ( Summa TheologicaIIa IIae, q.137, a.1, co.); y solo superando esta dificultad podremos alcanzar la perfección. No somos ángeles, somos seres humanos. El ángel, un espíritu puro, es estable por naturaleza; si toma una resolución, se aferra a ella; Pero este no es el caso con nosotros. Nosotros, al estar compuestos de espíritu y materia, debemos sufrir las consecuencias de la inestabilidad y las fluctuaciones de este último. Como la estabilidad es característica del espíritu, la inestabilidad es característica de la materia; por lo tanto, se hace tan difícil para nosotros ser perfectamente constantes en el bien. Aunque hemos formado buenas resoluciones en nuestra mente, siempre nos sentimos perjudicados por la debilidad de la parte sensible de nuestra naturaleza que se rebela contra el cansancio del esfuerzo sostenido y busca liberarse de él, o al menos reducirlo al mínimo. . Nuestros cuerpos están sujetos a la fatiga; nuestras mentes están perturbadas por las emociones que siempre fluctúan. Lo que en un momento nos llena de entusiasmo puede, en el siguiente, volverse desagradable y molesto hasta tal punto que creemos que ya no podemos soportarlo. Este es nuestro estado mientras estamos en la tierra y nadie puede escapar de él. Sin embargo, Dios nos llama a todos a la santidad, y dado que la santidad requiere una práctica continua de la virtud, Él, que nunca pide lo imposible, ha provisto un remedio para la inestabilidad de nuestra naturaleza al darnos la virtud de la perseverancia, cuyo objeto especial es es el sostenimiento de nuestros esfuerzos. Aunque voluble por naturaleza, podemos, con la ayuda de la gracia, ser firmes. se vuelve desagradable y molesto hasta tal punto que creemos que ya no podemos soportarlo. Este es nuestro estado mientras estamos en la tierra y nadie puede escapar de él. Sin embargo, Dios nos llama a todos a la santidad, y dado que la santidad requiere una práctica continua de la virtud, Él, que nunca pide lo imposible, ha provisto un remedio para la inestabilidad de nuestra naturaleza al darnos la virtud de la perseverancia, cuyo objeto especial es es el sostenimiento de nuestros esfuerzos. Aunque voluble por naturaleza, podemos, con la ayuda de la gracia, ser firmes. se vuelve desagradable y molesto hasta tal punto que creemos que ya no podemos soportarlo. Este es nuestro estado mientras estamos en la tierra y nadie puede escapar de él. Sin embargo, Dios nos llama a todos a la santidad, y dado que la santidad requiere una práctica continua de la virtud, Él, que nunca pide lo imposible, ha provisto un remedio para la inestabilidad de nuestra naturaleza al darnos la virtud de la perseverancia, cuyo objeto especial es es el sostenimiento de nuestros esfuerzos. Aunque voluble por naturaleza, podemos, con la ayuda de la gracia, ser firmes. cuyo objeto especial es el mantenimiento de nuestros esfuerzos. Aunque voluble por naturaleza, podemos, con la ayuda de la gracia, ser firmes. cuyo objeto especial es el mantenimiento de nuestros esfuerzos. Aunque voluble por naturaleza, podemos, con la ayuda de la gracia, ser firmes.

COLOQUIO

Espacios Sagrados: Este Paraíso Presente, Parte 9 3 DE SEPTIEMBRE DE 2019 CLAIRE DWYER


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Este presente paraíso

Una serie de reflexiones sobre Santa Isabel de la Trinidad

(Lea la parte 8 aquí )

Nuestra nueva casa tenía una gran habitación para mis hermanas menores y para mí con mucho espacio, dos armarios y dos juegos de ventanas.   Nunca había tenido mi propia habitación y nunca pensé en pedirla; de todos modos, no había una habitación "extra" disponible en el bungalow, una vez que papá reclamó la segunda habitación de la planta baja para su oficina. 

Pero mi madre había estado pensando y vio posibilidades en el espacio de arriba. Ella sabía que con unas pocas paredes, podría tener un lugar tranquilo para mí.   También sabía, más que yo, cuánto necesitaría uno: tenemos la misma personalidad tranquila e introvertida y tenía la sabiduría de proporcionarme un lugar para desplegarme en la seguridad de mi pequeño espacio. 

Entonces el abuelo apareció un día, con herramientas y paneles de yeso y determinación.   Con los ojos muy abiertos lo vi diseñar dos habitaciones de una y en poco tiempo, con solo deslizar una puerta corrediza, estaba solo.   Pasé muchas horas en esa pequeña habitación.   Leí, escribí, me convertí en mí mismo.   Aprendí a rezar en esa habitación: era mi pequeña celda humilde.

He escrito antes acerca de lo sagrado de nuestros espacios, y de mi posterior aprecio por ese en particular: 

Santo Evangelio del Día 3 de septiembre

SAN PÍO X,
Papa y Confesor

n. 2 de junio de 1835 en Riese (Treviso), Italia;
† 20 de agosto de 1914

Doble
(ornamentos blancos)


"Sufro por Jesucristo hasta estar en cadenas como un criminal,
pero la palabra de Dios no está encadenada."
(2 Timoteo 2, 9)




Lección
Hermanos:  Como sabéis, confiados en nuestro Dios, tuvimos la valentía de predicaros el Evangelio de Dios entre frequentes luchas. Nuestra exhortación no procede del error, ni de la impureza ni con engaño, sino que así como hemos sido juzgados aptos por Dios para confiarnos el Evangelio, así lo predicamos, no buscando agradar a los hombres, sino a Dios que examina nuestros corazones. Nunca nos presentamos, bien lo sabéis, con palabras aduladoras, ni con pretextos de codicia, Dios es testigo, ni buscando gloria humana, ni de vosotros ni de nadie. Aunque pudimos imponer nuestra autoridad por ser apóstoles de Cristo, nos mostramos amables con vosotros, como una madre cuida con cariño de sus hijos. De esta manera, amándoos a vosotros, queríamos daros no sólo el Evangelio de Dios, sino incluso nuestro propio ser, porque habíais llegado a sernos muy queridos.
I Tesalonicenses II, 2-8


Evangelio
En aquél tiempo: Dijo Jesús a Simón Pedro: «Simón de Juan, ¿me amas más que éstos?» Le dice él: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero.» Le dice Jesús: «Apacienta mis corderos.» Vuelve a decirle por segunda vez: «Simón de Juan, ¿me amas?» Le dice él: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero.» Le dice Jesús: «Apacienta mis ovejas.» Le dice por tercera vez: «Simón de Juan, ¿me quieres?» Se entristeció Pedro de que le preguntase por tercera vez: «¿Me quieres?» y le dijo: «Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero.» Le dice Jesús: «Apacienta mis ovejas». 

Juan XXI, 15-17


Catena Aurea


San Agustín. In serm. Pass. 149

Lucas 4,31-37. escrito por Pbro. Luis A. Zazano septiembre 3, 2019


Lucas 4,31-37.


https://misionerosdigitales.com/wp-content/uploads/2019/09/09032019-Lucas-431-37.mp3

Misioneros Digitales Católicos MDC


Evangelio según San Lucas 4,31-37.
Jesús bajó a Cafarnaún, ciudad de Galilea, y enseñaba los sábados.
Y todos estaban asombrados de su enseñanza, porque hablaba con autoridad.
En la sinagoga había un hombre que estaba poseído por el espíritu de un demonio impuro; y comenzó a gritar con fuerza;
«¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido para acabar con nosotros? Ya sé quién eres: el Santo de Dios».
Pero Jesús lo increpó, diciendo: «Cállate y sal de este hombre». El demonio salió de él, arrojándolo al suelo en medio de todos, sin hacerle ningún daño.
El temor se apoderó de todos, y se decían unos a otros: «¿Qué tiene su palabra? ¡Manda con autoridad y poder a los espíritus impuros, y ellos salen!».
Y su fama se extendía por todas partes en aquella región.


Autoridad.
1) Enseñaba: Te sigo insistiendo en tu formación, por favor no dejes la lectura de la Palabra de Dios, dedícale algún momentito a la lectura formativa, no te dejes estar con las emociones nada más; hoy tenés más elementos que el libro gordo del catecismo, tenés en YouTube buenos videos y cortos sobre ciertos temas (y que no son tan aburridos); los cursos que venimos dando en MDC y libros simples que ayudan. Pero no te dejes estar… ayer me contaban unos amigos que tienen un empleado (albañil) que antes de comenzar a trabajar lee una cita bíblica en voz alta para él y para sus compañeros, es testigo de Jehová… hay veces que me pregunto cuándo haremos nosotros algo así, lo curioso es que ahora sus compañeros ya están a su espera: ese hombre sí que entendió lo que es evangelizar en lo cotidiano. Una simple lectura de Dios antes de comenzar y nada más… ni pesadea, solo eso.

Misa de Hoy (Eucaristía Digital) Martes 03 de Septiembre 2019 - Padre Ma...

Por amor a Cristo, cuando hablo de Êl, ni a mi mismo me perdono



POR AMOR A CRISTO, CUANDO HABLO DE ÉL, NI A Mi MISMO ME PERDONO

Hijo de hombre, te he puesto como atalaya en la casa de Israel. Fijémonos cómo el Señor compara sus predicadores a un atalaya. El atalaya está siempre en un lugar alto para ver desde lejos todo lo que se acerca. Y todo aquel que es puesto como atalaya del pueblo de Dios debe, por su conducta, estar siempre en alto, a fin de preverlo todo y ayudar así a los que tiene bajo su custodia.

Estas palabras que os dirijo resultan muy duras para mí, ya que con ellas me ataco a mí mismo, puesto que ni mis palabras ni mi conducta están a la altura de mi misión.

Me confieso culpable, reconozco mi tibieza y mi negligencia. Quizá esta confesión de mi culpabilidad me alcance el perdón del Juez piadoso. Porque, cuando estaba en el monasterio, podía guardar mi lengua de conversaciones ociosas y estar dedicado casi continuamente a la oración. Pero, desde que he cargado sobre mis hombros la responsabilidad pastoral, me es imposible guardar el recogimiento que yo querría, solicitado como estoy por tantos asuntos. 

lunes, 2 de septiembre de 2019

Sé que tú eres el Santo de Dios




Templo de San Francisco - Celaya, Gto.


 Sé que tú eres el Santo de Dios
Martes 3 de septiembre
¡Paz y Bien!
Evangelio 
Lucas 4, 31-37
En aquel tiempo, Jesús fue a Cafarnaúm, ciudad de Galilea, y los sábados enseñaba a la gente. Todos estaban asombrados de sus enseñanzas, porque hablaba con autoridad.
Había en la sinagoga un hombre que tenía un demonio inmundo y se puso a gritar muy fuerte: "¡Déjanos! ¿Por qué te metes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido a destruirnos? Sé que tú eres el Santo de Dios".
Pero Jesús le ordenó: "Cállate y sal de ese hombre". Entonces el demonio tiró al hombre por tierra, en medio de la gente, y salió de él sin hacerle daño. Todos se espantaron y se decían unos a otros: "¿Qué tendrá su palabra? Porque da órdenes con autoridad y fuerza a los espíritus inmundos y estos se salen". Y su fama se extendió por todos los lugares de la región.
Palabra de Dios.

Reflexión 
Una de las estrategias más astutas del demonio, y que usa con gran habilidad sobre todo en nuestros días, es hacernos creer que no existe. Hoy se busca explicar muchos de los efectos que el demonio produce en el hombre por medio de la psicología y otras ciencias afines. 

Sin embargo, el demonio es una realidad que atenta contra nuestra vida eterna y contra nuestra felicidad. El juego de la ouija, la lectura de las cartas, consultar adivinos, poner nuestra confianza en el horóscopo, no son juegos; abren la puerta para que Satanás pueda operar con mayor facilidad en la vida del hombre y destruirlo. 

Yo instruí a mis profetas

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Del libro de la Imitación de Cristo
(Libro 3, 3)

YO INSTRUÍ A MIS PROFETAS

Escucha, hijo mío, mis palabras, palabras suavísimas, que trascienden toda la ciencia de los filósofos y letrados de este mundo. Mis palabras son espíritu y son vida, y no se pueden ponderar partiendo del criterio humano.

No deben usarse con miras a satisfacer la vana complacencia, sino oírse en silencio, y han de recibirse con humildad y gran afecto del corazón.

Y dije: Dichoso el hombre a quien tú educas, al que enseñas tu ley, dándole descanso tras los años duros, para que no viva desolado aquí en la tierra.

Yo -dice el Señor- instruí a los profetas desde antiguo, y no ceso de hablar a todos hasta hoy; pero muchos se hacen sordos a mi palabra y se endurecen en su corazón.

Los más oyen de mejor grado al mundo que a Dios, y más fácilmente siguen las apetencias de la carne que el beneplácito divino.

Ofrece el mundo cosas temporales y efímeras, y, con todo, se le sirve con ardor. Yo prometo lo sumo y eterno, y los corazones de los hombres languidecen presa de la inercia.

¿Quién me sirve y me obedece con tanto empeño y diligencia como se sirve al mundo y a sus dueños?

Sonrójate, pues, siervo indolente y quejumbroso, de que aquéllos sean más solícitos para la perdición que tú para la vida.

Lucas 4,16-30 escrito por Pbro. Luis A. Zazano septiembre 2, 2019



Evangelio según San Lucas 4,16-30.
Jesús fue a Nazaret, donde se había criado; el sábado entró como de costumbre en la sinagoga y se levantó para hacer la lectura.
Le presentaron el libro del profeta Isaías y, abriéndolo, encontró el pasaje donde estaba escrito:
El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha consagrado por la unción. El me envió a llevar la Buena Noticia a los pobres, a anunciar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, a dar la libertad a los oprimidos
y proclamar un año de gracia del Señor.
Jesús cerró el Libro, lo devolvió al ayudante y se sentó. Todos en la sinagoga tenían los ojos fijos en él.
Entonces comenzó a decirles: «Hoy se ha cumplido este pasaje de la Escritura que acaban de oír».
Todos daban testimonio a favor de él y estaban llenos de admiración por las palabras de gracia que salían de su boca. Y decían: «¿No es este el hijo de José?».
Pero él les respondió: «Sin duda ustedes me citarán el refrán: ‘Médico, cúrate a ti mismo’. Realiza también aquí, en tu patria, todo lo que hemos oído que sucedió en Cafarnaún».
Después agregó: «Les aseguro que ningún profeta es bien recibido en su tierra.
Yo les aseguro que había muchas viudas en Israel en el tiempo de Elías, cuando durante tres años y seis meses no hubo lluvia del cielo y el hambre azotó a todo el país.
Sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una viuda de Sarepta, en el país de Sidón.
También había muchos leprosos en Israel, en el tiempo del profeta Eliseo, pero ninguno de ellos fue curado, sino Naamán, el sirio».
Al oír estas palabras, todos los que estaban en la sinagoga se enfurecieron
y, levantándose, lo empujaron fuera de la ciudad, hasta un lugar escarpado de la colina sobre la que se levantaba la ciudad, con intención de despeñarlo.
Pero Jesús, pasando en medio de ellos, continuó su camino.


Proceso espiritual-pastoral.

domingo, 1 de septiembre de 2019

Me ha ungido para llevar a los pobres la buena nueva



Templo de San Francisco - Celaya, Gto.


Me ha ungido para llevar a los pobres la buena nueva
Lunes 2 de septiembre
¡Paz y Bien!
Evangelio 
Lucas 4, 16-30
En aquel tiempo, Jesús fue a Nazaret, donde se había criado. Entró en la sinagoga, como era su costumbre hacerlo los sábados, y se levantó para hacer la lectura. Se le dio el volumen del profeta Isaías, lo desenrolló y encontró el pasaje en que estaba escrito: El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para llevar a los pobres la buena nueva, para anunciar la liberación a los cautivos y la curación a los ciegos, para dar libertad a los oprimidos y proclamar el año de gracia del Señor.
Enrolló el volumen, lo devolvió al encargado y se sentó. Los ojos de todos los asistentes a la sinagoga estaban fijos en él. Entonces comenzó a hablar, diciendo: "Hoy mismo se ha cumplido este pasaje de la Escritura, que ustedes acaban de oír".
Todos le daban su aprobación y admiraban la sabiduría de las palabras que salían de sus labios, y se preguntaban: "¿No es éste el hijo de José?"
Jesús les dijo: "Seguramente me dirán aquel refrán: 'Médico, cúrate a ti mismo, y haz aquí, en tu propia tierra, todos esos prodigios que hemos oído que has hecho en Cafarnaúm' ".
Y añadió: "Yo les aseguro que nadie es profeta en su tierra. Había ciertamente en Israel muchas viudas en los tiempos de Elías, cuando faltó la lluvia durante tres años y medio, y hubo un hambre terrible en todo el país; sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una viuda que vivía en Sarepta, ciudad de Sidón. Había muchos leprosos en Israel, en tiempos del profeta Eliseo; sin embargo, ninguno de ellos fue curado sino Naamán, que era de Siria".
Al oír esto, todos los que estaban en la sinagoga se llenaron de ira, y levantándose, lo sacaron de la ciudad y lo llevaron hasta una barranca del monte, sobre el que estaba construida la ciudad, para despeñarlo. Pero él, pasando por en medio de ellos, se alejó de allí.
Palabra del Señor.

Reflexión 

La Asamblea que Condenó a Jesucristo II

Misa de Hoy (Eucaristía Digital) Domingo 01 de Septiembre 2019 - Padre C...

Santa misa de hoy ⛪ Domingo 1 de Septiembre de 2019 - Tele VID

LA HUMILDAD, COMO VIRTUD PRIMERA




LA HUMILDAD, COMO VIRTUD PRIMERA

Por Gabriel González del Estal

1. Todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido. La lectura del libro del Eclesiástico y la lectura del relato evangélico según san Lucas hablan de la humildad como una virtud necesaria en la vida de todas las personas. La persona humilde es, casi siempre, más apreciada que la persona soberbia. Y, como el pasado miercoles, día 28 de agosto, fue la fiesta de san Agustín, yo, que soy agustino, me voy a permitir citar en esta homilía algunas frases sobre la humildad según san Agustín. Algunas de estas frases del santo sobre la humildad, les pueden parecer a algunos a primera vista algo exageradas, pero si las pensamos bien veremos que reflejan una realidad psicológicamente comprobable. Dice san Agustín: “El verdadero camino para llegar a la verdad es la humildad, segundo la humildad, tercero la humildad; y cuantas veces me lo preguntes, otras tantas te diré lo mismo. No es que falten otros que se llamen preceptos, pero si la humildad no precede, acompaña y sigue todas nuestras buenas acciones… el orgullo nos lo arrancará todo de las manos cuando nos estemos ya felicitando por la buena acción. Porque los otros vicios son temibles en el pecado, más el orgullo es temible incluso en las buenas obras. Del mismo modo, si me preguntas acerca de los preceptos de la religión cristiana, me gustaría detenerme siempre en la humildad, aunque la necesidad del momento me obligue a decir otras cosas”. Quizá la razón más profunda que veía el santo para hablar de la humildad como virtud primera era el misterio de la Encarnación. Cada vez que el santo hablaba de la Encarnación de Dios en Cristo lo hacía resaltando y alabando la humildad de Dios. En este sentido tiene el santo muchas frases sobre la necesidad que tenemos nosotros de practicar la humildad, si queremos vivir en nuestra propia vida la encarnación de Dios. “Considera, oh hombre, lo que vino a ser Dios por ti y aprende la doctrina de tan gran humildad… Para hacernos capaces de alcanzar la plenitud, el que era igual al Padre se hizo semejante a nosotros en forma de siervo”. Pues, como he dicho, hoy que es la fiesta del santo obispo de Hipona será bueno que nosotros, no sólo los agustinos, sigamos los consejos de san Agustín sobre la humildad, con la seguridad que si nosotros nos humillamos, el Señor nos enaltecerá.