viernes, 1 de junio de 2018
Sáb 2 Jun Evangelio del día Octava semana del Tiempo Ordinario - Año Par

dominicos
“ ¿Quién te ha dado semejante autoridad? ”
Primera lectura
Lectura Judas 17.20b-25
Queridos hermanos, acordaos de lo que predijeron los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo. Idos asentando sobre el cimiento de vuestra santa fe, orad movidos por el Espíritu Santo y manteneos así en el amor de Dios, aguardando a que la misericordia de nuestro Señor Jesucristo os dé la vida eterna. ¿Titubean algunos? Tened compasión de ellos; a unos, salvadlos, arrancándolos del fuego; a otros, mostradles compasión, pero con cautela, aborreciendo hasta el vestido que esté manchado por la carne. Al único Dios, nuestro salvador, que puede preservaros de tropiezos y presentaros ante su gloria exultantes y sin mancha, gloria y majestad, dominio y poderío, por Jesucristo, nuestro Señor, desde siempre y ahora y por todos los siglos. Amén.
Salmo
Sal 62,2. 3-4. 5-6 Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío.
Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo,
mi alma está sedienta de ti;
mi carne tiene ansia de ti,
como tierra reseca, agostada, sin agua. R.
¡Cómo te contemplaba en el santuario
viendo tu fuerza y tu gloria!
Tu gracia vale más que la vida,
te alabarán mis labios. R.
NARDOS AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS, 1 JUNIO
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Publicado: 01 de junio 2018 06:54 AM PDT
30 MEDITACIONES DE JUNIO
Meditaciones en devoción al Sagrado Corazón de Jesús Meditación y oración para cada día del mes de Junio, dedicado a Sagrado Corazón.
Autor: Catholic.net | Fuente: Catholic.net
Junio ha sido proclamado como el mes dedicado al Sagrado Corazón de Jesús, para que oremos por El con fervor y entrega.
Les presentamos una devoción para orar cada día, inspirada en los nardos, esa flor que tanto agrada al Señor.
Oremos para que el Sagrado Corazón de Jesús aumente nuestra fe.
Recordemos que es primer Viernes el cual es la celebración del Sagrado corazón y primer sábado de mes el cual es consagrado a nuestra Madre la Virgen Maria.
Nardo del 1ro de Junio:
¡Oh Sagrado Corazón, Luz en este mundo de oscuridad!
Meditación: Corazón Sagrado, enllagado y martirizado por nuestros pecados, sé nuestra Luz para vivir sólo en Ti, y así poder seguir nuestro camino para llegar un día a habitar junto al Padre Celestial
Jaculatoria:¡Enamorándome de Ti, mi Amado Jesús!
¡Oh Amadísimo, Oh Piadosísimo Sagrado Corazón de Jesús!, dame Tu Luz, enciende en mí el ardor del Amor, que sos Vos, y haz que cada Latido sea guardado en el Sagrario, para que yo pueda rescatarlo al buscarlo en el Pan Sagrado, y de este modo vivas en mí y te pueda decir siempre si. Amén.
Florecilla: Que sepamos plasmar en nuestro pobre corazón, lo que nos enseñó el Hijo de Dios. Meditemos cuán poco sabemos de El.
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Publicado: 01 de junio 2018 06:51 AM PDT
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Cantar a María, cantar con María


José Cristo Rey García Paredes, cmf - Jueves, 31 de mayo de 2018
Hace más de 51 años (el 5 de marzo de 1967) apareció la Instrucción Musican Sacram” . En memoria de aquel documento, deseo en este mes de mayo dedicar una reflexión meditativa al canto litúrgico a María. Y lo deseo hacer con este sugerente título: Cantar a María, Cantar con María. Para centrar mi reflexión, voy a reducir mi reflexión al ámbito de la Liturgia de las Horas. En ella encontramos cinco antífonas marianas, que responden a la primera parte del título “Cantar a María”. Hay también un cántico bíblico, el Magnificat, que responde a la segunda parte del título que es “Cantar con María”. Si las antífonas son un canto de la Iglesia a María, el Magnificat es un canto de la Iglesia con María.
La reflexión meditativa sobre estas antífonas y el cántico evangélico nos permite redescubrir en la lex orandi, la lex credendi y en ambas la lex pulchritudinis et artis; nos servirá de canon y de inspiración para discenir la forma de cantar a María también hoy en nuestro tiempo.
Esta reflexión me ha permitido meditar y disfrutar de la belleza de los cantos litúrgicos a María. Espero contribuir un poco al esplendor y capacidad creadora de la bella liturgia, “siempre antigua y siempre nueva”.
La Eucaristía, signo de la Nueva Alianza


Desde el primer momento, los discípulos de Jesús comprendieron que las comidas que habían celebrado con Jesús no habían sido simples comidas. Habían sido algo más. Especialmente, la última cena que Jesús había celebrado con ellos tuvo un significado especial. No sólo porque fue un momento de despedida. Además, Jesús, al repartir el pan y el vino entre los discípulos, había hecho, de aquel compartir, el signo de su sangre y de su cuerpo. Y les dijo que la entrega de su vida, que iba a ser una realidad poco después, sería el signo de la Nueva Alianza que Dios iba a hacer con la humanidad. Aquella entrega se simbolizaba en la entrega del pan y el vino a todos los comensales.
El sacramento


Ángel Moreno - Jueves, 31 de mayo de 2018
San Máximo demuestra que el hombre encuentra su unidad, su integración, la totalidad en sí mismo, pero superándose a sí mismo, saliendo de sí mismo. De este modo, en Cristo, al salir de sí mismo, el hombre se encuentra a sí mismo en Dios, en el Hijo de Dios." (Benedicto XVI, Sobre Máximo el Confesor)
Si Tú, Señor, te has hecho hombre, y por este misterio de tu Encarnación, lo humano se diviniza, ¿podríamos pensar que al hacerte presente en el pan y en el vino, toda la creación se convierte en sacramento?
Si por tu Encarnación el hombre recupera la semejanza divina que el Creador quiso imprimirle, de tal manera que cuanto hagamos al prójimo a ti te lo hacemos, ¿puedo interpretar que por haberte entregado en el pan y en el vino, la creación recupera también la bondad primera, ante la que se admiró el Hacedor de todo?
Qué es un diario de oración y cómo hacerlo en 4 sencillos pasos Creo que como a todos, para mí rezar es todo un reto. Vivo buscando maneras prácticas de hacer que la...

Hace poco me topé con algo que me llamó la atención. En la cuenta de Instagram de ChurchPOP en inglés, Caroline (que es quien maneja la cuenta) mostró un libro de oraciones personalizado que había hecho ella misma. Me pareció una idea genial y, además, me caía como anillo al dedo, porque por un lado, tengo pésima memoria (a duras penas me acuerdo del Padre Nuestro y el Ave María) y además soy una persona práctica y visual y, algo que pueda llevar conmigo siempre, me viene bien.
Quiero recalcar que esto es algo que de pronto no le llame la atención a todo el mundo, pero tal vez puede ayudar a muchos a ser más constantes en su vida de oración.
¿Por qué tener un libro de oraciones?
Por cuatro sencillas razones:
1. Para hacer de la oración un hábito
En lo personal esta idea me parece genial pues este libro puede ser una manera de crear hábitos de oración, en especial si es algo que nos está costando. A veces por temas de horarios o nuestras ocupaciones se nos complica visitar el Santísimo todos los días o ir a la misa diaria. Un diario de oración es una manera de hacer oración, ajustándose a nuestra realidad.
2. Para vencer pecados o vicios recurrentes
Todos tenemos problemas comunes o pecados recurrentes. Con este recurso a la mano, puedes rezar constantemente por aquello que te aleja del Señor (además de buscar los medios concretos para vencerlo). Por ejemplo, si veo que soy una persona vanidosa, me vendría bien rezar de vez en cuando una oración para crecer en humildad. En este caso, agregaría una oración como las Letanías de la Humildad o rezaría el Acto de Consagración a María (modelo de humildad) al empezar el día.
3. Para cuando no sabes qué decir
¿A quién no le ha pasado que se pone de rodillas frente al Sagrario o el Santísimo y las palabras simplemente no salen? Este diario puede ser una excelente manera de rezar en esos días en que las palabras simplemente no fluyen o estamos “atascados” ante Dios.
4. Porque es pequeño y práctico
Al ser pequeño, podemos llevarlo con nosotros todo el tiempo. Es un gran recurso para aquellas personas que viajan seguido o se movilizan constantemente por el trabajo, el colegio o la universidad.
Dentro de las historias, estaban los pasos para “fabricar” este librito de oraciones. Yo he modificado algunos según mis gustos personales, pero cada uno puede hacerlo como quiera. La idea es que sea algo muy personal, por eso, sé libre y modifica los pasos según te parezca 😉
Pasos para hacer un diario de oración
1. Lo que necesitas

Si no piensas en Cristo, Él duerme. Despierta a Cristo, llama a tu fe Estás en el mar y llega la tempestad. No puedes hacer otra cosa que gritar: “¡Señor, sálvame!» (Mt 14,30). Que...

Estás en el mar y llega la tempestad. No puedes hacer otra cosa que gritar: “¡Señor, sálvame!» (Mt 14,30). Que te extienda su mano el que camina sin temor sobre las olas, que saque de ti tu miedo, que ponga tu seguridad en él, que hable a tu corazón y te diga: “Piensa en lo que yo he soportado. ¿Tienes que sufrir de un mal hermano, de un enemigo de fuera de ti? ¿Es que yo no he tenido los míos? Por fuera los que rechinaban de dientes, por dentro ese discípulo que me traicionaba”.
Es verdad, la tempestad hace estragos. Pero Cristo nos salva “de la estrechez de alma y de la tempestad” (Sl 54,9 LXX). ¿Está sacudido tu barco? Quizás sea porque en ti Cristo duerme. Un mar furioso sacudía la barca en la que navegaban los discípulos y, sin embargo Cristo dormía. Pero por fin llegó el momento en que los hombres se dieron cuenta que estaba con ellos el amo y creador de los vientos. Se acercaron a Cristo, le despertaron: Cristo increpó a los vientos y vino una gran calma.
La inspiradora historia de Alcindo: el deporte, la naturaleza y el encuentro Te presentamos a continuación un testimonio sorprendente. En Santa María, una playa ubicada en Sal Island, isla que pertenece al...

Te presentamos a continuación un testimonio sorprendente. En Santa María, una playa ubicada en Sal Island, isla que pertenece al archipiélago de Cabo Verde, ubicado frente a la costa de Senegal, vive Alcindo Almeira Soares. Es un hombre de 43 años que se dedica a pintar en trabajos de construcción. Desde pequeño fue un aficionado al deporte, especialmente al fútbol, al que se quiso dedicar profesionalmente. Ahora sabe que es demasiado tarde para eso, pero mantiene una gran vitalidad y un espíritu magnánimo. En este video te darás cuenta por qué. Luego de ver su historia brotan reflexiones que pueden ayudar mucho para nuestra vida. Ellas se podrían separar en tres dimensiones: la relación con nosotros mismos, la relación con los demás y la relación con la naturaleza.
Desde la relación con uno mismo Alcindo nos demuestra la importancia de preocuparse por la propia salud, la necesidad de trazarse metas, de seguir los propios sueños, de perseverar en tareas emprendidas, de hacer pequeños sacrificios para fortalecer el cuerpo y la voluntad, de mantener un equilibrio en la vida, de dedicarse con empeño a un trabajo y, sobretodo, de dirigir nuestros afanes y talentos hacia causas comunes y solidarias.
https://www.dailymotion.com/video/x6i08we
Allí donde va un cristiano convencido, va Dios con él

ORAR CON EL CORAZÓN ABIERTO
Meditaciones diarias para un sincero diálogo con Dios
¡De qué manera tan hermosa concluye el mes de María: contemplando a la Virgen Santísima en el misterio de su Visitación! «María se puso en camino y fue aprisa a la montaña…». Esto es lo que celebramos hoy, la fiesta de la visitación de la Virgen a su prima Santa Isabel. Es la festividad que te invita a ponerte en camino. Y así lo hizo María. En cuanto el ángel le anunció que Isabel estaba encinta caminó hacia aquella casa tan alejada de Nazaret. Sus pies impregnados del polvo del camino anduvieron, no sin riesgos y dificultades, al encuentro de su anciana prima. Los pies de María no se instalaron en la comodidad de Nazaret sino que fueron al encuentro del prójimo porque allí donde va María, va Dios. Allí donde va un cristiano convencido, va Dios con él. Fue María al encuentro de Isabel porque la Virgen quería mostrar que salir al encuentro del prójimo le hacía partícipe del amor, la ternura y la caridad de Dios; que uno no puede encerrarse entre los muros de la comodidad de la vida sino que de manera espontánea tiene que abrirse a la entrega del que tiene cerca; que nuestro camino de creyente es ser misionero, es llevar el anuncio del Evangelio, vivo, auténtico y personal, a todos los rincones; es comunicar a Cristo, es llevar la fe y la esperanza a todo ser humano para llenar su corazón de la alegría cristiana. Somos Iglesia y en el caminar de María nos hacemos Iglesia misionera.
La Visitación
La Visitaciónpor misionmas |
Fiesta Litúrgica
Fiesta de la Visitación de la Bienaventurada Virgen María, con motivo de su viaje al encuentro de su prima Isabel, que estaba embarazada de un hijo en su ancianidad, y a la que saludó. Al encontrarse gozosas las dos futuras madres, el Redentor que venía al mundo santificó a su precursor, que aún estaba en el seno de Isabel, y al responder María al saludo de su prima, exultante de gozo en el Espíritu Santo, glorificó a Dios con el cántico de alabanza del Magníficat.
Después del anuncio del ángel, María se pone en camino (“de prisa” dice san Lucas) para ir a visitar a su parienta Isabel y prestarle un servicio. Uniéndose probablemente a una caravana de peregrinos que se dirigen a Jerusalén, atraviesa la Samaría y llega a Ain-Karim (en Judea), en donde vive la familia de Zacarías.
Es fácil imaginar los sentimientos que invadían su espíritu al meditar el misterio que le había anunciado el ángel. Son sentimientos de humilde agradecimiento con la grandeza y bondad de Dios, que María expresará en su encuentro con la prima con el himno del Magnificat, la expresión del amor jubiloso “que canta y alaba al amado” (san Bernardino de Siena): “Mi alma glorifica al Señor, y mi espíritu se regocija...”.
Junio: Mes del Sagrado Corazón de Jesús
Junio: Mes del Sagrado Corazón de Jesúspor lavsdeo |
La imagen del Sagrado Corazón de Jesús nos recuerda el núcleo central de nuestra fe: todo lo que Dios nos ama con su Corazón y todo lo que nosotros, por tanto, le debemos amar. Jesús tiene un Corazón que ama sin medida.
Y tanto nos ama, que sufre cuando su inmenso amor no es correspondido.
La Iglesia dedica todo el mes de junio al Sagrado Corazón de Jesús, con la finalidad de que los católicos lo veneremos, lo honremos y lo imitemos especialmente en estos 30 días.
Esto significa que debemos vivir este mes demostrandole a Jesús con nuestras obras que lo amamos, que correspondemos al gran amor que Él nos tiene y que nos ha demostrado entregándose a la muerte por nosotros, quedándose en la Eucaristía y enseñándonos el camino a la vida eterna.
Todos los días podemos acercarnos a Jesús o alejarnos de Él. De nosotros depende, ya que Él siempre nos está esperando y amando.
Debemos vivir recordandolo y pensar cada vez que actuamos: ¿Qué haría Jesús en esta situación, qué le dictaría su Corazón? Y eso es lo que debemos hacer (ante un problema en la familia, en el trabajo, en nuestra comunidad, con nuestras amistades, etc.).
Debemos, por tanto, pensan si las obras o acciones que vamos a hacer nos alejan o acercan a Dios.
Tener en casa o en el trabajo una imagen del Sagrado Corazón de Jesús, nos ayuda a recordar su gran amor y a imitarlo en este mes de junio y durante todo el año.
Origen de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús
Día 1.- EL DIVINO CORAZÓN DE JESÚS

Corazón amantísimo de Jesús digno de todo amor y de toda mi adoración; movido por el deseo de reparar y de lavar las ofensas graves y numerosas hechas contra ti, y para evitar que yo mismo me manche de la culpa de la ingratitud, te ofrezco y te consagro enteramente mi corazón, mis afectos, mi trabajo y todo mi ser.
Por cuanto son pobres mis méritos, ¡oh Jesús!, te ofrezco mis oraciones, mis actos de penitencia, de humildad, de obediencia y de las demás virtudes que practicaré hoy y durante mi vida entera hasta el último suspiro.
Propongo hacer todo por tu gloria, por tu amor y para consolar a tu Corazón. Te suplico aceptes mi humilde ofrecimiento por las manos purísimas de tu Madre y Madre mía María.
Dispón de mí y de mis cosas, Señor, según el beneplácito de tu Corazón. Amén.
P. León Dehón
Día 1.- EL DIVINO CORAZÓN DE JESÚS
¡El Corazón de Jesús! Una herida, una corona de espinas, una cruz, una llama, "He aquí el Corazón que tanto ha amado a los hombres". ¿Quién nos ha dado aquel Corazón? Jesús mismo. Él nos había dado todo: su doctrina, sus milagros, sus dones de la Eucaristía, su Madre divina. Pero el hombre permanece todavía insensible a tantos dones. Su soberbia les hace olvidar el Cielo, sus pasiones les hacen descender al fango. Fue entonces cuando Jesús mismo dirigió una mirada piadosa sobre la humanidad; se apareció a su hija predilecta, Margarita María de Alacoque, para manifestarle los tesoros de su corazón.
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