jueves, 1 de junio de 2017

LA GRACIA del Viernes 2 de Junio de 2017

Evangelio 2 junio 2017 (Juan 21, 15-19). Jesús te mira a los ojos

Evangelio del día (Viernes, 2 de Junio 2017) Mateo Capitulo 13

EVANGELIO DE HOY 2 DE JUNIO 2017, MONS. ENRIQUE DÍAZ

Jesús reza siempre por nosotros

Papa Francisco en Santa Marta 28 de octubre 2016

El Papa habló de Jesús como la piedra angular de la comunidad cristiana que reza siempre por todas las personas.


Por: Rome Reports | Fuente: Radio Vaticana 



 

 
 
 
PAPA FRANCISCO:
"¡Eso que le dice a Pedro, te lo dice a ti, y a ti, y a ti, a mí, y a todos: ‘Yo he rezado por ti, yo rezo por ti, yo ahora estoy rezando por ti’, y cuando viene al altar, Él viene a interceder, a rezar por nosotros. Como en la cruz. Y esto nos da una gran seguridad.”.
 
El Papa concluyó su homilía destacando lo importante que es confiar en que Jesús está siempre intercediendo por nosotros y acompañándonos. 
 
RESUMEN DE LA HOMILÍA DEL PAPA
 
"La piedra angular, partiendo de San Pablo es el mismo Jesús. Sin Jesús no hay Iglesia”.

Conocer al Padre y vivir en la esperanza

San Juan 17, 20-26. VII Jueves de Pascua.


Por: H. Balam Loza, LC | Fuente: www.missionkits.org 



En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Te alabo, Dios mío, con todo mi corazón y con todas mis fuerzas. Me acerco a tu presencia como un pobre pecador que no merece ser acogido, como la oveja perdida que ha escapado de su pastor o como el hijo pródigo que se ha ido de casa y ha malgastado todos los bienes. Y aun sintiendo tal indignidad me siento acogido en los brazos del Padre que jamás olvida o rechaza a sus hijos, sino que cada vez que vuelven los cura y los cuida entre sus brazos.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)

Del santo Evangelio según san Juan 17, 20-26

María es nuestra madre y nuestra maestra - Padre Santiago Martin

Evangelio y homilía del jueves 1 de junio de 2017 (de nazaret.tv)

Séptimo Día de la Novena por la Unción del Espíritu Santo

Todos: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Acto de consagración al Espíritu Santo diario
Recibid ¡oh Espíritu Santo!, la consagración absoluta de todo mi ser, que os hago en este día para que os dignéis ser en adelante, en cada uno de los instantes de mi vida, en cada una de mis acciones, mi Director, mi Luz, mi Guía, mi Fuerza, y todo el amor de mi Corazón.
Me abandono sin reservas a vuestras divinas operaciones, y quiero ser siempre dócil a vuestras santas inspiraciones.
¡Oh Santo Espíritu! Dignaos formarme con María y en María, según el modelo de vuestro amado Jesús.
Gloria al Padre Creador. Gloria al Hijo Redentor. Gloria al Espíritu Santo Santificador. Amén.
Oración por los 7 dones del Espíritu Santo
Oh, Señor Jesucristo, que antes de ascender al cielo prometiste enviar al Espíritu Santo para completar tu obra en las almas de tus Apóstoles y discípulos, dígnate concederme el mismo Espíritu Santo para que Él perfeccione en mi alma la obra de tu gracia y de tu amor. Concédeme el Espíritu de Sabiduría para que pueda despreciar las cosas perecederas de este mundo y aspirar sólo a las cosas que son eternas, el Espíritu de Entendimiento para iluminar mi mente con la luz de tu divina verdad, el Espíritu de Consejo para que pueda siempre elegir el camino más seguro para agradar a Dios y ganar el Cielo, el Espíritu de Fortaleza para que pueda llevar mi cruz contigo y sobrellevar con coraje todos los obstáculos que se opongan a mi salvación, el Espíritu de Conocimiento para que pueda conocer a Dios y conocerme a mí mismo y crecer en la perfección de la ciencia de los santos, el Espíritu de Piedad para que pueda encontrar el servicio a Dios dulce y amable, y el Espíritu de Temor de Dios para que pueda ser lleno de reverencia amorosa hacia Dios y que tema en cualquier modo disgustarlo. Márcame, amado Señor, con la señal de tus verdaderos discípulos y anímame en todas las cosas con tu Espíritu. Amén.
Oración del séptimo día (jueves)

Con Jesús Durante El Día (Junio 1 2017) - Tele VID

María, la Virgen del amor misericordioso



María, la Virgen del amor misericordioso

Ese gran amor de esposa, de madre, de amiga que se respiraba en torno suyo, estaba entretejido con mil y un detalles.

Por: P. Marcelino de Andrés LC | Fuente: Catholic.net 

Entre los muchos títulos con los que nos referimos a María está el de Madre del Amor misericordioso. Es la Madre de Cristo, la Madre de Dios. Y Dios es amor. Dios quiso, sin duda, escogerse una Madre adornada especialmente de la cualidad o virtud que a Él lo define. Por eso María debió vivir la virtud del amor, de la caridad en grado elevadísimo. Fue, ciertamente, uno de sus principales distintivos. Es más, Ella ha sido la única creatura capaz de un amor perfecto y puro, sin sombra de egoísmo o desorden. Porque sólo Ella ha sido inmaculada; y por eso sólo Ella ha sido capaz de amar a Dios, su Hijo, como Él merecía y quería ser amado.

Fue ese amor suyo un amor concreto y real. El amor no son palabras bonitas. Son obras. “El amor es el hecho mismo de amar”, dirá San Agustín. La caridad no son buenos deseos. Es entrega desinteresada a los demás. Y eso es precisamente lo que encontramos en la vida de la Santísima Virgen: un amor auténtico, traducido en donación de sí a Dios y a los demás.

Una valentía proclamada de rodillas By P. Juan Antonio Ruiz J., L.C.

Acto de aceptación de la muerte
«Cuando el jueves, 10 de marzo, llegué a la Facultad de Psicología, un amigo me avisó de las pintadas contra la Iglesia en la capilla y de lo guerreras que estaban las asociaciones de izquierda. Le prometí pasar por el templo y rezar por los alumnos del Campus».
No, estas líneas no nos remontan a los años revolucionarios del comunismo ruso o a la revuelta estudiantil del célebre 68. En realidad, son el inicio del testimonio de Altamira Domínguez, una joven madrileña que estudia hoy en la Universidad Complutense en España. Pero dejémosle hablar… la dejamos yéndose a la capilla a rezar.

Defendiendo el templo

Pentecostés. El Espíritu Santo en mi vida By Padre Evaristo Sada LC

Pentecostés. El Espíritu Santo en mi vida

Pentecostés es un nuevo comienzo
A partir de ese día, el Espíritu Santo se manifiesta como Espíritu de Jesús. Del costado traspasado, Jesús nos dona su Espíritu y en Pentecostés los discípulos lo acogen como don del Resucitado.
Los hombres y mujeres reunidos en el Cenáculo quedaron invadidos por la presencia personal del Espíritu Santo. Esos pobres hombres, vasos de barro (2 Co 4,7) quedaron llenos del Espíritu, divinizados. Es una nueva creación. Nace la Iglesia: morada de Dios entre los hombres.
Nosotros, como los huesos secos de la profecía de Ezequiel, escuchamos la voz del Resucitado que nos dice: “Infundiré mi espíritu en vosotros y viviréis” (Ez 37,14)
El Espíritu encuentra en nosotros rostros desfigurados y Él, que trabaja siempre, nos va reformando en la oración. Día a día, poco a poco, como el agua a la piedra de río, en cada oración, nos va moldeando conforme a la imagen de Cristo.
¡Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor!

Escucha las campanas de la abadía de Solesmes como esa presencia del Espíritu en lo profundo de tu corazón

Oraciones al Espíritu Santo:


EL DIVINO CORAZÓN DE JESÚS



Corazón amantísimo de Jesús digno de todo amor y de toda mi adoración; movido por el deseo de reparar y de lavar las ofensas graves y numerosas hechas contra ti, y para evitar que yo mismo me manche de la culpa de la ingratitud,  te ofrezco y te consagro enteramente mi corazón, mis afectos, mi trabajo y todo mi ser.

Por cuanto son pobres mis méritos, ¡oh Jesús!, te ofrezco mis oraciones, mis actos de penitencia, de humildad, de obediencia y de las demás virtudes que practicaré hoy y durante mi vida entera hasta el último suspiro.

Propongo hacer todo por tu gloria, por tu amor y para consolar a tu Corazón. Te suplico aceptes mi humilde ofrecimiento por las manos purísimas de tu Madre y Madre mía María.

Dispón de mí y de mis cosas, Señor, según el beneplácito de tu Corazón. Amén.

P. León Dehón

Día 1.- EL DIVINO CORAZÓN DE JESÚS

¡El Corazón de Jesús! Una herida, una corona de espinas, una cruz, una llama, "He aquí el Corazón que tanto ha amado a los hombres". ¿Quién nos ha dado aquel Corazón? Jesús mismo. Él nos había dado todo: su doctrina, sus milagros, sus dones de la Eucaristía, su Madre divina. Pero el hombre permanece todavía insensible a tantos dones. Su soberbia les hace olvidar el Cielo, sus pasiones les hacen descender al fango. Fue entonces cuando Jesús mismo dirigió una mirada piadosa sobre la humanidad; se apareció a su hija predilecta, Margarita María de Alacoque, para manifestarle los tesoros de su corazón.

Junio, mes del Sagrado Corazón de Jesús Una reflexión para cada día del mes de junio.

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Día 1.- EL DIVINO CORAZÓN DE JESÚS

Corazón amantísimo de Jesús digno de todo amor y de toda mi adoración; movido por el deseo de reparar y de lavar las ofensas graves y numerosas hechas contra ti, y para evitar que yo mismo me manche de la culpa de la ingratitud,  te ofrezco y te consagro enteramente mi corazón, mis afectos, mi trabajo y todo mi ser.
Por cuanto son pobres mis méritos, ¡oh Jesús!, te ofrezco mis oraciones, mis actos de penitencia, de humildad, de obediencia y de las demás virtudes que practicaré hoy y durante mi vida entera hasta el último suspiro.
Propongo hacer todo por tu gloria, por tu amor y para consolar a tu Corazón. Te suplico aceptes mi humilde ofrecimiento por las manos purísimas de tu Madre y Madre mía María.
Dispón de mí y de mis cosas, Señor, según el beneplácito de tu Corazón. Amén.
P. León Dehón
Día 1.- EL DIVINO CORAZÓN DE JESÚS
¡El Corazón de Jesús! Una herida, una corona de espinas, una cruz, una llama, "He aquí el Corazón que tanto ha amado a los hombres". ¿Quién nos ha dado aquel Corazón? Jesús mismo. Él nos había dado todo: su doctrina, sus milagros, sus dones de la Eucaristía, su Madre divina. Pero el hombre permanece todavía insensible a tantos dones. Su soberbia les hace olvidar el Cielo, sus pasiones les hacen descender al fango. Fue entonces cuando Jesús mismo dirigió una mirada piadosa sobre la humanidad; se apareció a su hija predilecta, Margarita María de Alacoque, para manifestarle los tesoros de su corazón.

ORACION DE LIBERACION - PADRE WILSON HERNAN SALAZAR HERNANDEZ

ORACIÒN DE SANACIÒN - PADRE WILSON HERNAN SALAZAR HERNANDEZ

Pentecostés 2017 - Oración al Espíritu Santo este vídeo cambiará tu vida

El Espíritu Santo y sus dones de Sabiduría y Entendimiento

EUCARISTÍA DIGITAL Jueves 01 de Junio | Padre Carlos Yepes [OFICIAL]