Reflexiones diarias sobre la Divina Misericordia
365 Días con Santa Faustina
Reflexión 67: Rosas de amor escondidas
Algunos actos de amor están destinados a ser compartidos solo entre amantes. Los actos de máxima intimidad y entrega son preciosos dones de amor compartidos en el secreto de una relación de amor. Este es también el caso con nuestro amor a Dios. Deberíamos buscar regularmente formas de expresar nuestro más profundo amor por Dios en formas que solo Él conoce. A cambio, Dios nos colmará de gracias misericordiosas, interiormente, conocidas sólo por nosotros. Estos intercambios mutuos de amor transforman poderosamente el alma y son la fuente del mayor deleite (Ver Diario #239).
Reflexiona, hoy, sobre la intimidad de tu relación con nuestro Dios misericordioso. ¿Te deleitas mucho en colmarlo con tu amor? Lo haces, regularmente, en el secreto de tu corazón. ¿Y te abres a las innumerables formas en que Dios te otorga estas gracias de amor?
Señor, que mis actos interiores de amor por Ti sean como una rosa que pongo ante Tu Divino Corazón. Que me deleite en ofrecerte mi amor y que me regocije, siempre, en las formas secretas y profundas en que me prodigas tu amor. Jesús, en Ti confío.
365 Días con Santa Faustina
Reflexión 67: Rosas de amor escondidas
Algunos actos de amor están destinados a ser compartidos solo entre amantes. Los actos de máxima intimidad y entrega son preciosos dones de amor compartidos en el secreto de una relación de amor. Este es también el caso con nuestro amor a Dios. Deberíamos buscar regularmente formas de expresar nuestro más profundo amor por Dios en formas que solo Él conoce. A cambio, Dios nos colmará de gracias misericordiosas, interiormente, conocidas sólo por nosotros. Estos intercambios mutuos de amor transforman poderosamente el alma y son la fuente del mayor deleite (Ver Diario #239).
Reflexiona, hoy, sobre la intimidad de tu relación con nuestro Dios misericordioso. ¿Te deleitas mucho en colmarlo con tu amor? Lo haces, regularmente, en el secreto de tu corazón. ¿Y te abres a las innumerables formas en que Dios te otorga estas gracias de amor?
Señor, que mis actos interiores de amor por Ti sean como una rosa que pongo ante Tu Divino Corazón. Que me deleite en ofrecerte mi amor y que me regocije, siempre, en las formas secretas y profundas en que me prodigas tu amor. Jesús, en Ti confío.
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