Miércoles semana segunda Cuaresma (16 marzo 2022)
De Corazón a corazón: Jer 18,18-20 (“Tramemos algo contra Jeremías, hirámosle”); Mt 20,17-28 (“El hijo del hombre será entregado… le condenarán a muerte… al tercer día resucitará… ¿podéis beber el cáliz que yo he de beber?”)
Contemplación, vivencia, fraternidad, misión: La vida es hermosa porque es biografía del “Cristo total”. Jesús asume en sí mismo todas las injusticias y los crímenes de la historia humana. Su objetivo es sanar a todos sin discriminación; da su vida amando y perdonando. Desde la Encarnación hasta la cruz, su vida es un "sí" de donación total, fundamento del pacto definitivo ("Alianza") de amor. Nos ha injertado en su muerte y también en su resurrección. “La tribulación de la Iglesia y del cuerpo de Cristo continúa hasta el fin de los tiempos” (S. Agustín, Com. Salmo 140). El secreto de nuestra felicidad está en el "compartir" con él, para beber su mismo cáliz o correr su misma suerte. La felicidad está en el dar y darse.
*Con María la Iglesia camina en comunión, abierta a las sorpresas del Espíritu Santo: La Madre de Jesús, nuestra Madre nos ayuda a hacer de la vida un "sí" en unión con su Hijo. “María está al pie de la cruz. No escapa, no intenta salvarse a sí misma, no usa artificios humanos y anestésicos espirituales para huir del dolor” (Papa Francisco, Eslovaquia 15 septiembre 2021)
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