domingo, 30 de agosto de 2020

LECTURAS DEL LUNES XXII DEL T. ORDINARIO 31 DE AGOSTO (VERDE - El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para llevar a los pobres la buena nueva.


ANTÍFONA DE ENTRADA Ef 5, 19-20

Canten con todo el corazón las alabanzas al Señor. Den continuamente gracias a Dios Padre por todas las cosas, en nombre de nuestro Señor Jesucristo.

ORACIÓN COLECTA

Dios, Padre de todos los dones, de quien procede cuanto somos y tenemos, enséñanos a reconocer los beneficios de tu inmensa generosidad, y a amarte con sincero corazón y con todas nuestras fuerzas. Por nuestro Señor Jesucristo ...

LITURGIA DE LA PALABRA 

Les he anunciado a Cristo crucificado.

De la primera carta del apóstol san Pablo a los corintios: 2, 1-5

Hermanos: Cuando llegué a la ciudad de ustedes para anunciarles el Evangelio, no busqué hacerlo mediante la elocuencia del lenguaje o la sabiduría humana, sino que resolví no hablarles sino de Jesucristo, más aún, de Jesucristo crucificado.

Me presenté ante ustedes débil y temblando de miedo. Cuando les hablé y les prediqué el Evangelio, no quise convencerlos con palabras de hombre sabio; al contrario, los convencí por medio del Espíritu y del poder de Dios, a fin de que la fe de ustedes dependiera del poder de Dios y no de la sabiduría de los hombres.

Palabra de Dios.

Te alabamos Señor.

Del salmo 118

R/. ¡Cuánto amo, Señor, tu voluntad!

¡Cuánto amo tu voluntad! Todo el día la estoy meditando. Tus mandatos me hacen más sabio que mis enemigos, porque siempre me acompañan. R/.

Soy más prudente que todos mis maestros, porque medito tus preceptos. Soy más sagaz que los ancianos, porque cumplo tus leyes. R/.

Aparto mis pies de toda senda mala para cumplir tus palabras. No me aparto de tus mandamientos, porque tú me has instruido. R/.

SANTO DEL DIA

SAN RAMON NONATO



SANTO DEL DIA

31 DE AGOSTO SAN RAMÓN NONATO CARDENAL
Publicado por javreb en Sin categoría el 30 agosto, 2020

SAN RAMÓN NONATO

CARDENAL



SAN RAMON NONATO

Religioso, cardenal, Patrón de las parturientas


PALABRA DE DIOS DIARIA


En Cardona, de Cataluña, san Ramón Nonato, que fue uno de los primeros socios de san Pedro Nolasco en la Orden de la Bienaventurada Virgen María de la Merced, y es tradición que, por el nombre de Cristo, sufrió mucho para la redención de los cautivos (c. 1240).

Fecha de canonización: Fue canonizado en 1657 por el Papa Alejandro VII

Nació en los mismos comienzos del siglo XIII.

Su nombre deja boquiabierto a quien lo oye o lo lee por primera vez. Nonnato -Nonato por más breve- sugiere a un santo sólo potencial; como si la palabra fuera un slogan publicitario que estuviera invitando a quien lo lee o escucha a que se decidiera a iniciar una programa que acabara con la santidad del guión preestablecido. De hecho, significa no-nacido. ¿Pretenderá decir el extraño nombre que, por no haber nacido todavía el santo que rellene el expediente completo de sus cualidades y virtudes, está como esperando la Iglesia a que haya uno que se decida de una vez a reproducirlas? Eso sería, lógicamente, confundir la santidad como algo que brota de la voluntad y decisión humana, cuando ella es en verdad el resultado de la acción del Espíritu Santo con quien se coopera libremente. Sería sencillamente pelagianismo.

El calificativo -que ha pasado ya a ser nombre- le viene a Ramón por el hecho de haber sido sacado del claustro materno, por medio de una intervención quirúrgica, cuando ya había muerto su madre. Por eso no nació como nacen normalmente los niños, lo extrajeron. Fue en Portell, en Lérida, cuando se iniciaba el siglo XIII.

Liturgia de las horas P. Paco Rebollo SIERVOS DEL DIVINO AMOR. OFICIO DE LECTURA, LAUDES, HORAS INTERMEDIAS, VÍSPERAS Y COMPLETAS.


No hay ninguna descripción de la foto disponible.



31 DE AGOSTO LUNES XXII DEL T. ORDINARIO


De la Feria. Salterio II

OFICIO DE LECTURA

Si el Oficio de Lectura es la primera oración del día:

V. Señor abre mis labios
R. Y mi boca proclamará tu alabanza

Se añade el Salmo del Invitatorio con la siguiente antífona:

Ant. Demos vítores al Señor, aclamándolo con cantos.

Salmo 94 INVITACIÓN A LA ALABANZA DIVINA

Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos.

Porque el Señor es un Dios grande,
soberano de todos los dioses:
tiene en su mano las simas de la tierra,
son suyas las cumbres de los montes;
suyo es el mar, porque él lo hizo,
la tierra firme que modelaron sus manos.

Venid, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo,
el rebaño que él guía.

Ojalá escuchéis hoy su voz:
«No endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masá en el desierto;
cuando vuestros padres me pusieron a prueba
y dudaron de mí, aunque habían visto mis obras.

Durante cuarenta años
aquella generación me repugnó, y dije:
Es un pueblo de corazón extraviado,
que no reconoce mi camino;
por eso he jurado en mi cólera
que no entrarán en mi descanso»

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Demos vítores al Señor, aclamándolo con cantos.

Si antes del Oficio de lectura se ha rezado ya alguna otra Hora:

V. Dios mío, ven en mi auxilio
R. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.


Himno: EN EL PRINCIPIO, TU PALABRA

En el principio, tu Palabra.
Antes que el sol ardiera,
antes del mar y las montañas,
antes de las constelaciones,
nos amó tu Palabra.

Desde tu seno, Padre,
era sonrisa su mirada,
era ternura su sonrisa,
era calor de brasa.
En el principio, tu Palabra.

Todo se hizo de nuevo,
todo salió sin mancha,
desde el arrullo del río
hasta el rocío y la escarcha;
nuevo el canto de los pájaros,
porque habló tu Palabra.

Y nos sigues hablando todo el día,
aunque matemos la mañana
y desperdiciemos la tarde,
y asesinemos la alborada.
Como una espada de fuego,
en el principio, tu Palabra.

Llénanos de tu presencia, Padre;
Espíritu, satúranos de tu fragancia;
danos palabras para responderte,
Hijo, eterna Palabra. Amén.

SALMODIA

Ant 1. Inclina, Señor, tu oído hacia mí; ven a librarme.

Salmo 30 I - SÚPLICA CONFIADA Y ACCIÓN DE GRACIAS.

A ti, Señor, me acojo:
no quede yo nunca defraudado;
tú, que eres justo, ponme a salvo,
inclina tu oído hacia mí;

ven aprisa a librarme,
sé la roca de mi refugio,
un baluarte donde me salve,
tú que eres mi roca y mi baluarte;

por tu nombre dirígeme y guíame:
sácame de la red que me han tendido,
porque tú eres mi amparo.

En tus manos encomiendo mi espíritu:
tú, el Dios leal, me librarás;
tú aborreces a los que veneran ídolos inertes,
pero yo confío en el Señor;
tu misericordia sea mi gozo y mi alegría.

Te has fijado en mi aflicción,
velas por mi vida en peligro;
no me has entregado en manos del enemigo,
has puesto mis pies en un camino ancho.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Inclina, Señor, tu oído hacia mí; ven a librarme.

Ant 2. Haz brillar, Señor, tu rostro sobre tu siervo.

Salmo 30 II

Piedad, Señor, que estoy en peligro:
se consumen de dolor mis ojos,
mi garganta y mis entrañas.

Mi vida se gasta en el dolor;
mis años, en los gemidos;
mi vigor decae con las penas,
mis huesos se consumen.

Soy la burla de todos mis enemigos,
la irrisión de mis vecinos,
el espanto de mis conocidos:
me ven por la calle y escapan de mí.
Me han olvidado como a un muerto,
me han desechado como a un cacharro inútil.

Oigo las burlas de la gente,
y todo me da miedo;
se conjuran contra mí
y traman quitarme la vida.

Pero yo confío en ti, Señor,
te digo: «Tú eres mi Dios.»
En tu mano está mi destino:
líbrame de los enemigos que me persiguen;
haz brillar tu rostro sobre tu siervo,
sálvame por tu misericordia.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Haz brillar, Señor, tu rostro sobre tu siervo.

Ant 3. Bendito sea el Señor, que ha hecho por mí prodigios de misericordia.

Salmo 30 III

¡Qué bondad tan grande, Señor,
reservas para tus fieles,
y concedes a los que a ti se acogen
a la vista de todos!

En el asilo de tu presencia los escondes
de las conjuras humanas;
los ocultas en tu tabernáculo,
frente a las lenguas pendencieras.

Bendito el Señor, que ha hecho por mí
prodigios de misericordia
en la ciudad amurallada.

Yo decía en mi ansiedad:
«Me has arrojado de tu vista»;
pero tú escuchaste mi voz suplicante
cuando yo te gritaba.

Amad al Señor, fieles suyos;
el Señor guarda a sus leales,
y a los soberbios les paga con creces.

Sed fuertes y valientes de corazón
los que esperáis en el Señor.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Bendito sea el Señor, que ha hecho por mí prodigios de misericordia.

V. Enséñame, Señor, a caminar con lealtad.
R. Porque tú eres mi Dios y Salvador.

PRIMERA LECTURA

De la primera carta a Timoteo 6, 1-10

TENIENDO CON QUÉ ALIMENTARNOS Y CON QUÉ CUBRIRNOS ESTEMOS CONTENTOS

Hermano: Los que tienen que prestar servidumbre miren a sus amos como dignos de todo respeto. Así no se hablará mal del nombre de Dios ni de nuestra doctrina. Los que tienen amos cristianos no los tengan en menos por ser hermanos. Al contrario, deben servirlos mejor; porque quienes reciben sus buenos servicios son cristianos y amigos de Dios. Esto debes enseñar e inculcar.

Quien va enseñando doctrinas erróneas y no presta su adhesión a las palabras de salvación de Jesucristo, Señor nuestro, y a la recta doctrina de la fe es un orgulloso que nada sabe, un maniático inclinado a las discusiones inútiles y a los juegos de palabras. De esto no nace otra cosa sino envidias, riñas e insultos, sospechas malignas y continuos altercados propios de personas de mente tarada, faltas de verdad y que consideran la religión sólo como un negocio.

¡Y en verdad que es fuente de ganancias nuestra religión para quien se contenta con lo suyo! Nada trajimos al mundo; de modo que nada podemos llevarnos de él. En teniendo con qué alimentarnos y con qué cubrirnos estemos contentos. Los que a toda costa quieren almacenar riquezas sucumben a la tentación, caen en la trampa, en muchos afanes locos y perniciosos que hunden a los hombres en la ruina y en la perdición. Raíz de todos los males es el afán del dinero; y algunos, por dejarse llevar de él, se han desviado de la fe y han quedado sumergidos en un mar de tormentos.

RESPONSORIO    Mt 6, 25; cf. 1Tm 6, 8

R. No os apuréis por vuestra vida, pensando si tendréis para comer, ni por vuestro cuerpo, pensando si tendréis con qué vestiros. * ¿No es acaso la vida más que el alimento y el cuerpo más que el vestido?
V. Mientras tengáis con qué alimentaros y con qué cubriros estad contentos con eso.
R. ¿No es acaso la vida más que el alimento y el cuerpo más que el vestido?

SEGUNDA LECTURA

Del libro de la Imitación de Cristo
(Libro 3, 3)

YO INSTRUÍ A MIS PROFETAS

Escucha, hijo mío, mis palabras, palabras suavísimas, que trascienden toda la ciencia de los filósofos y letrados de este mundo. Mis palabras son espíritu y son vida, y no se pueden ponderar partiendo del criterio humano.

No deben usarse con miras a satisfacer la vana complacencia, sino oírse en silencio, y han de recibirse con humildad y gran afecto del corazón.

Y dije: Dichoso el hombre a quien tú educas, al que enseñas tu ley, dándole descanso tras los años duros, para que no viva desolado aquí en la tierra.

Yo -dice el Señor- instruí a los profetas desde antiguo, y no ceso de hablar a todos hasta hoy; pero muchos se hacen sordos a mi palabra y se endurecen en su corazón.

Los más oyen de mejor grado al mundo que a Dios, y más fácilmente siguen las apetencias de la carne que el beneplácito divino.

Ofrece el mundo cosas temporales y efímeras, y, con todo, se le sirve con ardor. Yo prometo lo sumo y eterno, y los corazones de los hombres languidecen presa de la inercia.

¿Quién me sirve y me obedece con tanto empeño y diligencia como se sirve al mundo y a sus dueños?

Sonrójate, pues, siervo indolente y quejumbroso, de que aquéllos sean más solícitos para la perdición que tú para la vida.

Más se gozan ellos en la vanidad que tú en la verdad. Y, ciertamente, a veces quedan fallidas sus esperanzas; en cambio, mi promesa a nadie engaña ni deja frustrado al que funda su confianza en mí.

Yo daré lo que tengo prometido, lo que he dicho lo cumpliré. Pero a condición de que mi siervo se mantenga fiel hasta el fin.

Yo soy el remunerador de todos los buenos, así como el fuerte que somete a prueba a todos los que llevan una vida de intimidad conmigo.

Graba mis palabras en tu corazón y medítalas una y otra vez con diligencia, porque tendrás gran necesidad de ellas en el momento de la tentación.

Lo que no entiendas cuando leas lo comprenderás el día de mi visita.

Porque de dos medios suelo usar para visitar a mis elegidos: la tentación y la consolación.

Y dos lecciones les doy todos los días: una consiste en reprender sus vicios, otra en exhortarles a progresar en la adquisición de las virtudes.

El que escucha mis palabras y las rechaza ya tiene quien lo condene en el último día.

RESPONSORIO    Pr 23, 26; 1, 9; 5, 1

R. Hijo mío, haz caso, acepta de buena gana mi camino, * pues será hermosa diadema en tu cabeza.
V. Hijo mío, haz caso de mi sabiduría, presta oído a mi inteligencia.
R. Pues será hermosa diadema en tu cabeza.

ORACIÓN.

OREMOS,
Oh Dios todopoderoso, de quien procede todo don perfecto, infunde en nuestros corazones el amor de tu nombre, para que, haciendo más religiosa nuestra vida, aumentes el bien en nosotros y con solicitud amorosa lo conserves. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
Amén

CONCLUSIÓN

V. Bendigamos al Señor.
R. Demos gracias a Dios.

LAUDES
(Oración de la mañana)

INVOCACIÓN INICIAL

V. Señor abre mis labios
R. Y mi boca proclamará tu alabanza

INVITATORIO

Ant. Demos vítores al Señor, aclamándolo con cantos.

Salmo 94 INVITACIÓN A LA ALABANZA DIVINA

Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos.

Porque el Señor es un Dios grande,
soberano de todos los dioses:
tiene en su mano las simas de la tierra,
son suyas las cumbres de los montes;
suyo es el mar, porque él lo hizo,
la tierra firme que modelaron sus manos.

Venid, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo,
el rebaño que él guía.

Ojalá escuchéis hoy su voz:
«No endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masá en el desierto;
cuando vuestros padres me pusieron a prueba
y dudaron de mí, aunque habían visto mis obras.

Durante cuarenta años
aquella generación me repugnó, y dije:
Es un pueblo de corazón extraviado,
que no reconoce mi camino;
por eso he jurado en mi cólera
que no entrarán en mi descanso»

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Demos vítores al Señor, aclamándolo con cantos.

Himno: ALFARERO DEL HOMBRE, MANO TRABAJADORA

Alfarero del hombre, mano trabajadora
que, de los hondos limos iniciales,
convocas a los pájaros a la primera aurora,
al pasto los primeros animales.

De mañana te busco, hecho de luz concreta,
de espacio puro y tierra amanecida.
De mañana te encuentro, vigor, origen, meta
de los profundos ríos de la vida.

El árbol toma cuerpo, y el agua melodía;
tus manos son recientes en la rosa;
se espesa la abundancia del mundo a mediodía,
y estás de corazón en cada cosa.

No hay brisa si no alientas, monte si no estás dentro,
ni soledad en que no te hagas fuerte.
Todo es presencia y gracia; vivir es este encuentro:
tú, por la luz; el hombre, por la muerte.

¡Que se acabe el pecado! ¡Mira que es desdecirte
dejar tanta hermosura en tanta guerra!
Que el hombre no te obligue, Señor, a arrepentirte
de haberle dado un día las llaves de la tierra. Amén.

SALMODIA

Liturgia de la Palabra:

La imagen puede contener: texto

Buscador y portal católico Buigle.


Liturgia de la Palabra:

31/08/2020
Lunes de la vigesimosegunda semana de Tiempo Ordinario.
PRIMERA LECTURA
Os anuncié a Cristo crucificado.
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 2, 1-5
Yo, hermanos, cuando vine a vosotros a anunciaros el misterio de Dios, no lo hice con sublime elocuencia o sabiduría, pues nunca entre vosotros me precié de saber cosa alguna, sino a Jesucristo, y este crucificado.
También yo me presenté a vosotros débil y temblando de miedo; mi palabra y mi predicación no fue con persuasiva sabiduría humana, sino en la manifestación y el poder del Espíritu, para que vuestra fe no se apoye en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.
Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL 118, 97. 98. 99. 100. 101. 102
R. ¡Cuánto amo tu ley, Señor!
¡Cuánto amo tu ley, Señor!
todo el día la estoy meditando. R.
Tu mandato me hace más sabio
que mis enemigos,
siempre me acompaña. R.
Soy más docto que todos mis maestros,
porque medito tus preceptos. R.
Soy más sagaz que los ancianos,
porque cumplo tus leyes. R.
Aparto mi pie de toda senda mala,
para guardar tu palabra. R.
No me aparto de tus mandamientos,
porque tú me has instruido. R.

Aleluya Cf. Lc 4, 18
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
El Espíritu del Señor está sobre mí;
me ha enviado a evangelizar a los pobres. R.

A propósito de hoy…


Templo de San Francisco - Celaya, Gto.


A propósito de hoy…

TOMARÉ TU CRUZ, SEÑOR 

Pues su madera, bien lo sé, Jesús 

es escalera que conduce a la Resurrección. 

Tomaré tu cruz, Señor, 

pues su altura, es altura de miras 

para los que creen en otro mundo 

para los que esperan en Dios 

para los que, cansándose o desangrándose, 

saben compartir y repartir en los demás. 



Tomaré tu cruz, Señor, 

pues sus clavos, pasan la carne 

pero no matan la fe. 

Es la fe, quien a la cruz, 

le da otro brillo y hasta otro color: 

ni es tan cruel ni es definitiva. 

Después de la cruz, vendrá la vida. 



¡Dame tu cruz, Señor! 

Merece la pena arriesgarse por Ti 

Merece la pena sembrar en tu campo 

Merece le pena sufrir contratiempos 

Merece la pena adentrarse en tus caminos 

sabiendo que, Tú, los recorriste primero. 



¡Tomaré tu cruz, Señor! 

Enséñame dónde y cómo 

Indícame hacia dónde 

Háblame cuando, por su peso, 

caiga en el duro asfalto. 

Quiero tomar tu cruz, Señor, 

porque bien lo sé, 

hace tiempo que lo aprendí 

que ideales como los tuyos 

tienen y se pagan por un alto precio 



Quiero tomar tu cruz, Señor, 

porque es preferible 

en el horizonte de los montes 

ver tu cruz 

que el vacío del hombre errante 

Amén

Misa de hoy ⛪ Domingo 30 de Agosto de 2020, Padre Esteban Cañola MXY - T...

Reflexión 243: El regalo especial de Jesús a los que ama


Misericordia Divina 660x400


Reflexiones diarias sobre la Divina Misericordia
365 días con santa Faustina


Reflexión 243: El regalo especial de Jesús a los que ama


¿Cómo tratarías a alguien que amas? Normalmente, con familiares o amigos muy cercanos deseamos lo que es mejor para ellos y lo que los hace felices. Dios desea lo mismo para cada uno de nosotros, pero es posible que nos sorprenda lo que Dios ve como la fuente de nuestra felicidad y lo que considera mejor para nosotros. Además, aunque el amor de Dios es perfecto para cada alma, también es correcto decir que el amor de Dios se profundiza para aquellos que se acercan a Él. No es que Su amor cambie, es que Su amor se recibe y se encuentra en un nivel más profundo. Cuando esto sucede, Dios puede manifestar su amor de una manera profunda. Y cuando el amor de Dios es recibido por un alma en el nivel más profundo, a menudo es un amor el que llama a esa alma al sufrimiento. Si eso te sorprende, piensa en el perfecto amor del Padre por Jesús. El padre, en su perfecto amor por el Hijo, lo llamó a la Cruz. Pero en esa Cruz, el alma humana de Jesús pudo manifestar el amor del Padre de la manera más profunda. Este es un misterio difícil de entender, así que si es difícil de comprender de inmediato, no se preocupe. Simplemente sepa que Dios a menudo permite un gran sufrimiento espiritual en la vida de aquellos que han sido arrastrados a una profunda intimidad con Él (VerDiario # 1253).

Reflexione sobre el amor perfecto del Padre que llamó a su Hijo a la cruz. Siéntese con eso y busque penetrar su significado. Si puede comprender cómo el amor del Padre pudo llamar al Hijo a este sacrificio, entonces comenzará a comprender el amor perfecto de Dios por usted mientras lo llama a una vida de sacrificio. No pienses que el amor de Dios hará tu vida "fácil". Su amor hará que tu vida sea gloriosa, pero probablemente a través del sufrimiento.

Padre, el misterio de los sufrimientos de Jesús, Tu Hijo, está más allá de mi comprensión. Ayúdame a comprender mejor Tu misteriosa Voluntad y a ver que el sufrimiento en esta vida es a menudo un signo de Tu amor. Mantén mis ojos en la Cruz en todas las cosas, querido Señor. Jesús, en Ti confío.


Ángelus 30 agosto 2020 Papa Francisco

Superar el miedo al sufrimiento


CDR de correo electrónico de encabezado de Pascua


Reflexiones diarias católicas
¡Mi vida católica!



Superar el miedo al sufrimiento
30 de agosto de 2020
Vigésimo segundo domingo del tiempo ordinario, año A
Lecturas de hoy



Jesús se volvió y le dijo a Pedro: “¡Apártate de mí, Satanás! Eres un obstáculo para mí. No piensas como Dios, sino como piensan los seres humanos ". Mateo 16:23

Esta fue la respuesta de Jesús a Pedro después de que Pedro le dijo a Jesús: “¡Dios no lo quiera, Señor! Jamás te sucederá tal cosa ”(Mateo 16:22). Pedro se refería a la persecución y muerte venideras que Jesús acababa de predecir en su presencia. Pedro estaba conmocionado y preocupado y no podía aceptar lo que Jesús estaba diciendo. No podía aceptar que Jesús pronto "iría a Jerusalén y sufriría mucho por los ancianos, los principales sacerdotes y los escribas, y sería muerto y resucitaría al tercer día" (Mateo 16:21). Por lo tanto, Pedro expresó su preocupación y se encontró con una fuerte reprimenda de Jesús.

Si esto fuera dicho por alguien que no fuera nuestro Señor, se podría concluir inmediatamente que las palabras de Jesús fueron demasiado. ¿Por qué Jesús se referiría a Pedro como “Satanás” por expresar su preocupación por el bienestar de Jesús? Aunque esto puede ser difícil de aceptar, revela que el pensamiento de Dios está muy por encima del nuestro.

El hecho es que el sufrimiento y la muerte pendientes de Jesús fue el mayor acto de amor jamás conocido. Desde una perspectiva divina, Su abrazo voluntario del sufrimiento y la muerte fue el regalo más asombroso que Dios pudo darle al mundo. Por lo tanto, cuando Pedro llevó a Jesús a un lado y dijo: “¡Dios no lo quiera, Señor! Nunca te sucederá tal cosa ”, Pedro en realidad estaba permitiendo que su miedo y debilidad humana interfirieran con la elección divina del Salvador de dar Su vida por la salvación del mundo.  

Las palabras de Jesús a Pedro habrían producido una "santa conmoción". Este impacto fue un acto de amor que tuvo el efecto de ayudar a Pedro a superar su miedo y aceptar el glorioso destino y la misión de Jesús.

Reflexione hoy sobre cualquier forma en que se encuentre resistiendo el llamado al amor sacrificado. El amor no siempre es fácil y muchas veces puede exigir un gran sacrificio y coraje de su parte. ¿Estás listo y dispuesto a abrazar las cruces del amor en tu vida? Además, ¿estás dispuesto a caminar con los demás, animándolos en el camino, cuando ellos también están llamados a abrazar las cruces de la vida? Busque fuerza y ​​sabiduría este día y esfuércese por vivir con la perspectiva divina en todas las cosas, especialmente en el sufrimiento.

Señor, te amo y oro para poder amarte siempre de manera sacrificada. Que nunca tema las cruces que se me han dado y que nunca disuada a otros de seguir Tus pasos de sacrificio desinteresado. Jesús, en Ti confío.


Eucaristía 30 Agosto 2020, Monseñor Ricardo Tobón Restrepo - Tele VID

Un nuevo despertar, Domingo 30 de Agosto 2020 �� - Tele VID

Evangelio De Hoy Domingo 30 Agosto 2020 San Mateo 16,21-27 l Padre Carlo...

SANTA MISA PAPA FRANCISCO DOMINGO 30 DE AGOSTO DEL 2020 RETRASMISION

Beato Tomás de Kempis Autor de La Imitación de Cristo, 30 de agosto

AGOSTO 30 BEATO TOMAS DE KEMPIS /EL SANTO DEL DIA - YouTube


Beato Tomás de Kempis
Autor de La Imitación de Cristo,
30 de agosto

30 de Agosto 1471

Jesús es bajado de la CruzLa fama mundial de Tomás de Kempis se debe a que él escribió La Imitación de Cristo: el libro que más ediciones ha tenido, después de la Biblia. Este precioso librito es llamado "el consentido de los libros" porque se ha sacado en las ediciones de bolsillo más hermosas y lujosas, ha tenido ya más de 3,100 ediciones en los más diversos idiomas del mundo. Su primera edición salió en 1472, 20 años antes del descubrimiento de América (un año después de la muerte del autor), y durante más de 500 años ha tenido unas 6 ediciones cada año. Caso raro y excepcional.

Tomás nació en Kempis, cerca de Colonia, en Alemania, en el año 1380. Era un hombre sumamente humilde, que pasó su larga vida (90 años) entre el estudio, la oración y las obras de caridad, dedicando gran parte de su tiempo a la dirección espiritual de personas que necesitaban de sus consejos.

Empezar por uno mismo.
En ese tiempo muchísimas personas deseaban que la Iglesia Católica se reformara y se volviera más fervorosa y más santa, pero pocos se dedicaron a reformase ellos mismos y a volverse mejores. Tomás de Kempis se dió cuenta de que el primer paso que hay que dar para obtener que la Iglesia se vuelva más santa, es esforzarse uno mismo por volverse mejor. Y que si cada uno se reforma a sí mismo, toda la Iglesia se va reformando poco a poco.

Una asociación muy útil.
Kempis se reunió con un grupo de amigos en una asociación piadosa llamada "Hermanos de la Vida Común", y allí se dedicaron a practicar un modo de vivir que llamaban "Devoción moderna" y que consistía en emplear largos ratos de oración, la meditación, la lectura de libros piadosos y en recibir y dar dirección espiritual, y dedicarse cada uno después con la mayor exactitud que le fuera posible a cumplir cada día los deberes de su propia profesión. Los que pertenecían a esta asociación hacían progresos muy notorios y rápidos en santidad y la gente los admiraba y los quería.

Un ascenso difícil.
Tomás tiene muchos deseos de ser sacerdote, pero en sus primeros 30 años no lo logra porque sus tentaciones son muy fuertes y frecuentes y teme que después no logre ser fiel a su voto de castidad. Pero al fin entra a una asociación de canónigos (en Windesheim) y allí en la tranquilidad de la vida retirada del mundo logra la paz de su espíritu y es ordenado sacerdote en el año 1414. Desde entonces se dedica por completo a dar dirección espiritual, a leer libros piadosos y a consolar almas atribuladas y desconsoladas. Es muy incomprendido muchas veces y sufre la desilusión de constatar que muchas amistades fallan en la vida (menos la amistad de Cristo) y va ascendiendo poco a poco, aunque con mucha dificultad, a una gran santidad.

Oficios delicados.
Dos veces fue superior de la comunidad de canónigos en su ciudad. Bastante tiempo estuvo encargado de la formación de los novicios. Después lo nombraron ecónomo pero al poco tiempo lo destituyeron porque su inclinación a la vida espiritual muy elevada no lo hacía nada apto para dedicarse a comerciar y a administrar dineros y posesiones. Su alma va pasando por períodos de mucha paz y de angustias y tristezas espirituales, y todo esto lo irá narrando después en su libro portentoso.

El libro que lo hizo famoso.
En sus ratos libres, Tomás de Kempis fue escribiendo un libro que lo iba a hacer célebre en todo el mundo: La Imitación de Cristo. De esta obra dijo un autor: "Es el más hermoso libro salido de la mano de un hombre" (Dicen que Kempis pidió a Dios permanecer ignorado y no conocido. Por eso la publicación de su libro sólo se hizo al año siguiente de su muerte). No lo escribió todo de una vez, sino poco a poco, durante muchos años, a medida que su espíritu se iba volviendo más sabio y su santidad y su experiencia iban aumentando. Lo distribuyó en cuatro pequeños libritos. Entre la redacción de un libro y la siguiente pasaron unos cuantos años.

Desde el Cielo




Desde el Cielo


Desde el Cielo



        Querido amigo: Quiero hoy hablarte del Cielo. Sí, me marché al Cielo con el Padre como estaba previsto. Hacía treinta y tres años que Yo, el Verbo de Dios, me había hecho carne y nací, y viví, y morí como hombre. Pero ya sabes que resucité, y que a los cuarenta días, concluida toda la Redención y su anuncio a las almas que esperaban la Salvación, me volví al Seno del Padre, al Cielo. Y hoy te quiero hablar un poco del Cielo. Me parece que muchos todavía saben poco de él. Aunque tengo que decirte que no es nada fácil hablar de algo tan sublime a los que todavía no habéis vivido esa experiencia. Por lo menos te ayudaré a pensar un poco en él.

         En primer lugar te aclaro, por si tiene los conceptos teológicos equivocados o infantiles, que el Cielo no es un lugar.  La grandeza de Dios no cabe en un lugar tal y como se entiende en la tierra. Meter a Dios en un lugar sería poner límites al Ser Infinito. No hay límites para Dios. Además, todo ser espiritual, o espiritualizado, como es el caso de Mi Madre María, o el de Mi Cuerpo Glorificado, no ocupa lugar. –Entonces –me dirás- ¿dónde está el Cielo? – El Cielo está donde está Dios, y todos los seres que disfrutan de su presencia. Y, no lo olvides, Dios está en todas partes. El Padre y Yo, y el Espíritu Santo estamos en ese estado de Gloria que lo llena todo. Somos Omnipresentes, por eso podemos estar con todos nuestros queridos hijos los hombres de cualquier lugar de la tierra, y con todos los seres del universo. Junto a todos los millones y millones de estrellas que pueblan el inmenso y maravilloso universo. Sí, el Cielo es un estado de presencia de Dios, y gozan del Cielo todos aquellos que están junto a Nosotros. Hay ratos de Cielo en la tierra, y tú lo sabes. ¿No te has sentido feliz cuando de verdad hemos estado juntos? ¡Cuantas veces has exclamado ante un delicioso paisaje, o un ambiente gozoso: ESTO ES UN CIELO! Y tienes toda la razón. Donde está Dios todo es bello, hermoso, placentero, emocionante, tierno, encantador… sencillamente UN CIELO. Pues eso que tú percibes cuando eres feliz con el alma en paz, es un simple destello de la grandeza indescriptible que es el Cielo.

         ¡Que alegría experimenté cuando ya cumplida mí tarea en la tierra comencé a gozar de la dulzura del Cielo! Aunque ya sabes que no os quise dejar solos. Aquí se quedó un trozo de cielo en cada comunidad de creyentes, que es el sagrario, en donde estoy Yo. Y esas celebraciones vividas con amor. Y esas sonrisas de las almas buenas que pasan por la vida haciendo el bien. Y la paciencia de los enfermos que sufren en silencio. Y de los que mendigan un trozo de pan con hambre y sin rencor. Y esos hogares donde se vive el amor, y los conventos donde hay almas que ofrecen enamoradas sus vidas por ganar Gracia para los demás. La sonrisa de un niño es un reflejo del cielo. Y la cara arrugada y cariñosa de un anciano. Y la paz de un parapléjico, o de un enfermo incurable, o de una madre que reza por sus hijos, o de un padre que trabaja duramente por ganar el pan cada día para los suyos, y de esas ancianitas que en el rincón de cualquier casa o templo musitan viejas oraciones que Nosotros escuchamos con gusto y agradecimiento… Todo eso son trozos bellísimos del dulce Cielo que te espera, amigo mío. Me gustaría que sembrases la vida de Cielo, que plantases en cada rincón de la tierra que pisas un trozo de Cielo.