lunes, 27 de enero de 2020

Viviendo En La Presencia De Dios 27 DE ENERO DE 2020 HERMANAS CARMELITAS


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¿Alguna vez has experimentado emociones o sentimientos conflictivos dentro de ti? ¿Parecían encarnar tales opuestos que te preguntaste cómo podrían coexistir en el mismo cuerpo? ¡Pues no estás solo!

A lo largo de su larga vida, Simeón lo sabía muy bien. Estaba dividido entre los sufrimientos que soportaba y su esperanza inagotable.

Su pueblo había soportado la demora de la promesa de Dios a Abraham de proporcionar descendientes y los largos vagabundeos en el desierto para llegar a la Tierra Prometida, la opresión de la esclavitud en Egipto, la apostasía del pueblo, la dispersión de las tribus y el exilio en Babilonia. . Incluso durante su vida, su nación fue subyugada a Roma. Los líderes religiosos discutieron entre ellos. Sin embargo, a pesar de todo esto, se mantuvo firme con la esperanza de no enfrentar la muerte hasta haber visto la Salvación.

La morada de Dios entre su pueblo los acompañó en el tabernáculo del desierto y luego en el Templo construido por Salomón. ¡Este templo, el centro de la vida de Israel, fue destruido! Ezequiel, sin embargo, habla de un tiempo futuro en el que Dios volverá al Templo. Aunque se construyó un segundo Templo, la visión de Ezequiel parece referirse, no a este templo, sino a un futuro mucho más lejano.

Martirologio Romano 27 de enero

Publicado: 26 ene 2020 07:00 PM PST

SAN JUAN CRISÓSTOMO,
Obispo, Confesor y Doctor de la Iglesia

norte. hacia el año 347 en Antioquía; † hacia el año 407 Doble Mayor (ornamentos blancos)






Ésta es la voluntad de Dios, que obrando bien
Tapéis la boca a la ignorancia de los hombres necios.
(1 Pedro 2, 15)


  • San Juan Crisóstomo , Obispo de Constantinopla, Confesor y Doctor de la Iglesia, Patrono celestial de los Oradores sagrados, que descansó en el Señor el día 14 de septiembre. Su sagrado cuerpo, trasladado tal día como hoy, en tiempo de Teodosio el Joven, a Constantinopla, y de allí, más tarde, a Roma, fue depositado en la Basílica del Príncipe de los Apostóles.
  • En Brescia, el tránsito de  santa Ángela Mérici , Virgen, de la tercera Orden de san Francisco, que fundó la Congregación de Vírgenes de santa Úrsula, cuyo cargo principal fue enderezar a las niñas por los caminos del Señor. Su festividad, por decreto del Papa Pío IX, se celebra el 31 de mayo.
  • En Mans de Francia, el tránsito de  san Julián , primer Obispo de aquella ciudad, enviado por San Pedro a predicar el Evangelio.
  • En Sora,  san Julián , Mártir, el cual, en la persecución de Antonino y siendo Presidente Flaviano, fue preso, y habiendo caído el templo de los ídolos mientras él era atormentado, cortada la cabeza, recibió la corona del martirio.
  • En África,  san Avito , Mártir.
  • Allí mismo los  santos Mártires Dacio, Reatro y sus Compañeros , martirizados en la persecución Vandálica.
  • Igualmente, los  Santos Dativo, Julián, Vicente y otros veintisiete Mártires .
  • En Roma,  san Vitaliano , papá.
  • En el monasterio de Bovón, en Francia,  san Mauro , Abad.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.



SAN JUAN CRISÓSTOMO,
Obispo, Confesor y Doctor de la Iglesia

Aquí está el modelo del orador cristiano; escucha sus palabras, imita sus ejemplos. A nadie deja de fustigar, porque a nadie teme; sus palabras son de oro todas, de oro abrasado por el fuego del Espíritu Santo. Su elocuencia es divina, inquebrantable su paciencia, su vida toda celestial. Aconteció su muerte en el año 407.

MEDITACIÓN
SOBRE EL BUEN EJEMPLO

I. San Juan Crisóstomo predicaba tanto con sus ejemplos como con sus discursos. El buen ejemplo produce tres diferentes impresiones en nuestro espíritu. Nos hace amar lo que admiramos, pues la virtud tiene encantos que arrebatan nuestro corazón; en segundo lugar, nos hace falta desear llegar a ser similares a los que admiramos; en fin, facilita la práctica de la virtud. Cada uno de nosotros querría ser virtuoso si no existieran las dificultades que imaginamos que encontramos en el camino de la virtud. El buen ejemplo derriba este obstáculo al mostrar que no es difícil hacer lo que tantos jóvenes y tantas personas delicadas hacen sin pena, y aun con placer. Ánimo, alma mía, nada han hecho los santos que no puedas llevar a cabo con la gracia de Dios.

Cristo está presente en su Iglesia


CRISTO ESTÁ PRESENTE EN SU IGLESIA

Cristo está siempre presente en su Iglesia, sobre todo en la acción litúrgica. Está presente en el sacrificio de la misa, tanto en la persona del ministro, ofreciéndose ahora por ministerio de los sacerdotes el mismo que entonces se ofreció en la cruz, como sobre todo bajo las especies eucarísticas. Está presente con su fuerza en los sacramentos, de modo que cuando alguien bautiza es Cristo quien bautiza. Está presente en su palabra, pues cuando se lee en la Iglesia la sagrada Escritura es él quien habla. Está presente, por último, cuando la Iglesia suplica y canta salmos, pues él mismo prometió: Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.

En verdad, en esta obra tan grande, por la que Dios es perfectamente glorificado y los hombres santificados, Cristo asocia siempre consigo a su amadísima esposa la Iglesia, que invoca a su Señor y por él tributa culto al Padre eterno.

Con razón, pues, se considera a la liturgia como el ejercicio del sacerdocio de Jesucristo. En ella los signos sensibles significan y realizan, cada uno a su manera, la santificación del hombre; y así el cuerpo místico de Jesucristo, es decir, la cabeza y sus miembros, ejerce el culto público íntegro.

En consecuencia, toda celebración litúrgica, por ser obra de Cristo sacerdote y de su cuerpo, que es la Iglesia, es la acción sagrada por excelencia, cuya eficacia no es igualada, con el mismo título y en el mismo grado, por ninguna otra acción de la Iglesia.

Este hombre está poseído por Satanás


Templo de San Francisco - Celaya, Gto.



Este hombre está poseído por Satanás
Lunes 27 de enero
¡Paz y Bien!
Evangelio
Marcos 3, 22-30
En aquel tiempo, los escribas que habían venido de Jerusalén, decían acerca de Jesús: "Este hombre está poseído por Satanás, príncipe de los demonios, y por eso los echa fuera".

Jesús llamó entonces a los escribas y les dijo en parábolas: "¿Cómo puede Satanás expulsar a Satanás? Porque si un reino está dividido en bandos opuestos no puede subsistir. Una familia dividida tampoco puede subsistir. De la misma manera, si Satanás se rebela contra sí mismo y se divide, no podrá subsistir, pues ha llegado su fin. Nadie puede entrar en la casa de un hombre fuerte y llevarse sus cosas, si primero no lo ata. Sólo así podrá saquear la casa. 

Yo les aseguro que a los hombres se les perdonarán todos sus pecados y todas sus blasfemias. Pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo nunca tendrá perdón; será reo de un pecado eterno". Jesús dijo esto, porque lo acusaban de estar poseído por un espíritu inmundo.
Palabra del Señor

Reflexión

domingo, 26 de enero de 2020

LA GRACIA del Lunes 27 de Enero de 2020

Liturgia de la Palabra:

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Liturgia de la Palabra:

27/01/2020

Lunes de la tercera semana de Tiempo Ordinario.
PRIMERA LECTURA
Tú pastorearás a mi pueblo Israel.
Lectura del segundo libro de Samuel 5, 1-7. 10
En aquellos días, todas las tribus de Israel se presentaron ante David en Hebrón y le dijeron:
«Hueso tuyo y carne tuya somos. Desde hace tiempo, cuando Saúl reinaba sobre nosotros, eras tú el que dirigía las salidas y entradas de Israel. Por su parte, el Señor te ha dicho: “Tú pastorearas a mi pueblo Israel, tú serás el jefe de Israel”».
Los ancianos de Israel vinieron a ve al rey en Hebrón. El rey hizo una alanza con ellos en Hebrón, en presencia del Señor, y ellos le ungieron como rey de Israel.
David tenía treinta años cuando comenzó a reinar. Y reinó cuarenta años; siete años y seis meses sobre Judá en Hebrón, y treinta y tres años en Jerusalén sobre todo Israel y Judá.
David se dirigió con sus hombres a Jerusalén contra los jebuseos que habitaban en el país. Estos dijeron a David:
«No entrarás aquí, pues te rechazarán hasta los ciegos y los cojos».
Era como decir: David no entrará aquí. Pero David tomó la fortaleza de Sión, que es la ciudad de David.
David iba engrandeciéndose, pues el Señor, Dios del universo, estaba con él.
Palabra de Dios.

Martirologio Romano 26 de enero

Posted: 25 Jan 2020 07:00 PM PST

SANTA PAULA,
Viuda

n. 5 de mayo del año 347 en Roma; † 404 en Belén

Patrona de viudas.

SANTA PAULA, Viuda

Bienaventurados los que ahora lloráis,
porque reiréis.
(Lucas 6, 21)


  • San Policarpo, Obispo de Esmirna y Mártir, el cual consiguió la corona del martirio el día 23 de Febrero. 
  • En Hipona de África, los santos Teógenes, Obispo, y otros treinta y seis, que en la persecución de Valeriano, menospreciando la muerte temporal, alcanzaron la corona de la vida eterna. 
  • En Belén de Judá, el tránsito de santa Paula, Viuda; la cual, siendo del linaje nobilísimo de los Senadores, renunciando al siglo juntamente con su hija santa Eustoquio, Virgen de Cristo, repartió sus bienes a los pobres y se retiró al santo Pesebre del Señor, de donde, rica en virtudes y coronada de un prolongado martirio, pasó al reino celestial. La vida de esta santa, admirable por sus virtudes, la escribió san Jerónimo.


Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.



SANTA PAULA,
Viuda

Santa Paula, viuda de un senador romano, abandonó Roma después de la muerte de su esposo y se fue a Belén para fundar allí monasterios y consagrarse a Dios. Distribuyó sus grandes riquezas entre los pobres, diciendo que no podía dejar a sus hijos mejor herencia que la misericordia divina. Continuas lágrimas le hacía derramar el dolor que tenía de haber ofendido a Dios y el deseo de verlo en el cielo. Viudas cristianas, he aquí vuestro espejo y vuestro modelo. Murió en el año 404.

MEDITACIÓN
SOBRE LAS LÁGRIMAS DE SANTA PAULA

I. Santa Paula se retira del mundo para dedicarse libremente a los ejercicios de piedad por todo el resto de sus días. Imita a esta santa; deja las compañías demasiado bullangueras, ama la soledad de tu interior y la lectura de los buenos libros. ¿Por qué tardas? ¿Por qué no consagras a Dios el tiempo que te queda de vida? ¡Ay! tanto has trabajado para el mundo; ¿acaso es mucho dar a Dios si le das sus restos?

II. Santa Paula llora aun sus menores pecados veniales. Aquélla que tanto buscó agradar al mundo, decía la santa, nunca debe desagradar a Dios. Llora igualmente el tiempo que diste a la vanidad y a los placeres. ¿Dónde están ahora? ¿Dónde esos dorados días de tu juventud? Todo pasó, no te queda sino el triste recuerdo de haber ofendido a Dios por algo que ya no existe más. Borra esos pecados con tus lágrimas. ¡Cuán agradables te parecerán estas lágrimas si consideras que extinguen el fuego que debía quemarte en el purgatorio! Repasaré todos los años de mi vida en la amargura de mi alma (Isaías).

III. Las aflicciones, las persecuciones, te arrancan incesantemente lágrimas. Se te priva de tus bienes, se empaña tu reputación, se te agobia con menosprecios; consuélate, seca tus lágrimas, no pongas tu confianza en los hombres, vete a desahogar el corazón delante de Jesús crucificado; quéjate a Él, pídele consejo y serás pronto consolado.

R.P. Leonardo Castellani: La Curación del Leproso y del Siervo del Centurión

Posted: 25 Jan 2020 07:30 PM PST


En aquel tiempo: Cuando Jesús bajó de la montaña, le fueron siguiendo grandes muchedumbres. Y he aquí que un leproso se aproximó, se prosternó delante de Él y le dijo: “Señor, si Tú quieres, puedes limpiarme”. Y Él, tendiéndole su mano, lo tocó y le dijo: “Quiero, queda limpio”, y al punto fue sanado de su lepra. Díjole entonces Jesús: “Mira, no lo digas a nadie; sino ve a mostrarte al sacerdote y presenta la ofrenda prescrita por Moisés, para que les sirva de testimonio”. Cuando hubo entrado en Cafarnaúm, se le aproximó un centurión y le suplicó, diciendo: “Señor, mi criado está en casa, postrado, paralítico, y sufre terriblemente”. Y Él le dijo: “Yo iré y lo sanare”. Pero el centurión replicó diciendo: “Señor, yo no soy digno de que entres bajo mi techo, mas solamente dilo con una palabra y quedará sano mi criado. Porque también yo, que soy un subordinado, tengo soldados a mis órdenes, y digo a éste: “Ve” y él va; a aquél: “Ven”, y viene; y a mi criado: “Haz esto”, y lo hace”. Jesús se admiró al oírlo, y dijo a los que le seguían: “En verdad, os digo, en ninguno de Israel he hallado tanta fe”. Os digo pues: “Muchos llegarán del Oriente y del Occidente y se reclinarán a la mesa con Abrahán, Isaac y Jacob en el reino de los cielos, mientras que los hijos del reino serán echados a las tinieblas de afuera; allá será el llanto y el rechinar de dientes”. Y dijo Jesús al centurión: “Anda; como creíste, se te cumpla”. Y el criado en esa misma hora fue sanado.
Mateo VIII, 1-13

Domingueras Prédicas II

R.P. Leonardo Castellani


Domingo Tercero después de Epifanía. 
Curación del Leproso y del Siervo del Centurión (1966)

San Mateo narra juntamente en este Evangelio dos milagros de Cristo peculiares.

Su peculiaridad ha sido muchas veces explicada: el milagro del Centurión es un milagro a distancia¡ en el milagro del leproso se puede comentar el mandato de presentarse a los Sacerdotes, que muestra una vez más la obediencia de Cristo a la Ley de Moisés.

Otra peculiaridad es la diferencia social de los beneficiados, que están en los dos extremos de la escala social: un mendigo más que mendigo y un potentado más que potentado: Cristo no hacía distinción de "clases".

Los leprosos en Palestina mendigaban pero eran menos que mendigos: eran parias y eran horrores; no había llegado todavía "el fanatismo teológico de la Edad Media" (corno dice Lisandro de la Torre) cuando las reinas besaban por caridad heroica a los leprosos. El otro era un Centurión o Mayor, el grado más alto de la milicia romana, que mandaba teóricamente 100 hombres, pero podía mandar una división entera, una "legión" con el nombre de Primer Centurión, hoy día General de División. Sobre ellos solamente estaba el lmperator (de donde vino Emperador), que era el Comandante en Jefe, como Illia, "Irnperator Illia". Ave Caesar lmperator, morituri te salutant: Ave César Emperador, los que están por morir te saludan.

Hoy quiero fijarme solamente en este rasgo, que Cristo fue amigo de un militar; o mejor dicho, de un hombre de guerra -porque los militares actuales son diferentes de los guerreros antiguos; pues el militar actual es el sirviente bien pagado de un Estado, justo o injusto; y el guerrero antiguo se consideraba al servicio de la Justicia, lo mismo que el Estado, teóricamente almenas; ambos estaban debajo de una instancia superior, y el Ejército, aunque formaba parte del Estado, tenía cierto juego libre.

Esta afirmación puede ser objetada, y no tengo tiempo de responder a las objeciones. El Ejército romano se corrompió, según San Agustín. Bien. Distingo: ¿cuándo? Pero el hecho es que el Ejército romano y más todavía los Ejércitos caballerescos medievales se consideraban al servicio de la Justicia, de la vi1·tud de la Justicia; o sea, peleaban por Dios.

Cristo no le dijo al Centurión: "Eres un hombre de guerra, ¿qué tengo Yo que ver contigo? La guerra es una actividad ilícita, que Yo he venido a quitar del mundo", corno diría Gandhi. El Ejército romano, no se podía jugar con él, era invencible; pero jugaba limpio.

Hoy día algunos exégetas (Ricciottí, Durand, Straubinger) dicen que no era un Centurión romano sino un Centurión de Herodes Antipas. No sé deónde lo sacan, todos los Santos Padres dicen ''romano" y el Evangelio dice "gentil" o "pagano". Pero en fin, sea: un pagano al servicio de Herodes: "rnáss en mi favor", dijo el español.

Cristo no condenó la guerra ni la pena de muerte; tampoco las aprobó; no dijo nada, las dio corno hechos existentes, que su misión no era suprimir, lo mismo que no lo era suprimir las enfermedades y la muerte; sino en todo caso ponerlo todo bajo el dominio de la Santidad y la Justicia. Cristo habló de la guerra y la pena de muerte sin manifestar ninguna protesta.

La Iglesia lo imitó: no condenó la guerra y el oficio de las armas, como quisieron Tertuliano y otros heréticos; se limitó a decir que había guerras injustas, por boca de San Agustín. Muchísimos soldados romanos se hicieron cristianos y muchísimos fueron mártires; recordemos al tan popular San Sebastián (1) (pintado 100 veces por los pintores del Renacimiento) y San Mauricio, jefe de la Legión Tebea, que fue decapitado junto con toda su legión, o una parte de su legión (no se sabe bien) por haber rehusado sacrificar a las "águilas de oro", que eran ídolos. "San Mauricío o la Obediencia", es un hermoso drama de Henri Gheon. En La Cristiandad posterior, innumerables. San Fernando I de Castilla ... y muchos otros Reyes guerreros de toda Europa, canonizados; y bien podían canonizar también a la Madre de América, Isabel la Católica, que andaba a caballo junto a su marido dirigiendo batallas campales; de modo que los campesinos de Castilla decían: "Tanto monta, monta tanto - Isabel como Fernando."(2)

LA GRACIA del Domingo 26 de Enero de 2020

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Misa de Hoy Eucaristía Digital Domingo 26 de Enero 2020 l Padre Carlos Y...

Santa misa de hoy ⛪ Domingo 26 de Enero de 2020 - Tele VID

El primer anuncio del Evangelio




El primer anuncio del Evangelio

      El Evangelio de hoy nos recuerda el momento en que Jesús comenzó a predicar. El evangelista Mateo nos lo presenta como el momento en que se cumple una antigua profecía de Isaías: “El pueblo que habitaba en tinieblas vio una luz grande”. Pero para ser sinceros, las palabras son mayores que la realidad. Lo que sucedió fue algo muy sencillo. En una esquina del mundo de aquel tiempo, lejos, muy lejos, de Roma, que era el centro de aquella civilización, un hombre salió a los caminos y comenzó a predicar. Su mensaje era muy sencillo: “Convertíos, porque está cerca el Reino de los cielos”. Al principio casi nadie le hizo caso. Apenas unos pocos pescadores --los últimos de la sociedad--, algunas mujeres –igual de mal valoradas– y gente por el estilo. Jesús no era más que un judío marginal y sólo los marginados le hicieron un poco de caso. 

      Si ése fue el modo como Dios quería presentar su salvación a todo el mundo, desde nuestra cultura actual, le diríamos que se equivocó de medio a medio. Hoy hubiésemos planteado toda una campaña en los medios de comunicación, de lanzamiento simultáneo en los países más ricos y desarrollados del mundo (en los países pobres se lanzaría más tarde), que ofreciese con claridad los contenidos más importantes y orientados ante todo a captar la atención de los destinatarios. Para ello, se trataría de ofrecer en primer lugar los aspectos más suaves, fáciles y gratificadores del mensaje. Con suficiente antelación se habría preparado a un gran número de predicadores, conferenciantes y escritores que se entregarían a la tarea de presentar el mensaje de un modo más cercano a la gente. Pero Dios no hizo eso. Más bien lo contrario. En Jesús se acercó a los últimos. Nunca estuvo muy preocupado por el número de sus seguidores ni por su nivel social. Ni siquiera les puso las cosas fáciles. Sus primeras palabras, ponen frente al oyente una exigencia radical: “Convertíos” o lo que es lo mismo, “cambiad de vida”. Pero algo encontraron en él aquellas gentes sencillas y humildes que le siguieron. Con dudas y vacilaciones, pero le siguieron. 

sábado, 25 de enero de 2020

Liturgia de la Palabra:

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Liturgia de la Palabra:

26/01/2020
Domingo de la tercera semana de Tiempo Ordinario.
PRIMERA LECTURA
En la Galilea de los gentiles el pueblo vio una luz grande.
Lectura del libro de Isaías 8, 23b-9, 3
En otro tiempo, humilló el Señor la tierra de Zabulón y la tierra de Neftali, pero luego ha llenado de gloria el camino del mar, el otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles.
El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz grande; habitaba en tierra y de sombras de muerte, y una luz les brilló.
Acreciste la alegría, aumentaste el gozo; se gozan en tu presencia, como gozan al segar, como se alegran al repartirse el botín.
Porque la vara del opresor, y el yugo de su carga, el bastón de su hombro, los quebrantaste como el día de Madián.
Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL 26, 1. 4. 13-14
R. El Señor es mi luz y mi salvación.
El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién me hará temblar? R.
Una cosa pido al Señor,
eso buscaré:
habitar en la casa del Señor
por los días de mi vida;
gozar de la dulzura del Señor,
contemplando su templo. R.
Espero gozar de la dicha del Señor
en el país de la vida.
Espera en el Señor, sé valiente,
ten ánimo, espera en el Señor. R.

Martirologio Romano 25 de enero

Publicado: 24 ene 2020 07:00 PM PST

LA CONVERSIÓN  
DE SAN PABLO

LA CONVERSIÓN DE SAN PABLO

Esto es un vaso de elección que elegí
para que lleve mi nombre ante los gentiles.
(Hechos 9, 15)


  • La conversión de san Pablo Apóstol , que fue el año segundo, después de la Ascensión del Señor.
  • En Damasco, el nacimiento para el cielo de  san Ananías , que fue discípulo del Señor y bautizó a dicho Apóstol Pablo; y habiendo predicado el Evangelio en Damasco, en Eleuterópolis y en otras partes, finalmente azotado por sentencia del Juez Licinio, despedazado con nervios y apedreado, consumó el martirio.
  • En Auvernia de Francia, los  santos Proyecto , Obispo,  y Amarino , Abad de Clerjus; los cuales fueron martirizados por los próceres de la misma ciudad.
  • En Antioquía, los  santos Mártires Juventino y Máximo , que fueron coronados del martirio en tiempos de Juliano Apóstata. En el día de su triunfo predijo San Juan Crisóstorno un sermón al pueblo.
  • Igualmente los  santos Mártires Donato, Sabino y Ágape .
  • En Tomis de Escitia,  san Bretanión , Obispo, que imperando el Arriano Valente, quien hizo fuerte oposición, floreció en la Iglesia con maravillosa santidad y celo por la fe católica.
  • En Marchiennes de Francia,  san Popón , Presbítero y Abad, esclarecido en milagros.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.

R. Deo Gratias.


LA CONVERSIÓN DE SAN PABLO

San Pablo es derribado en el camino a Damasco, y de perseguidor de cristianos se convierte en apóstol de Cristo. El Señor le envía a Ananías para devolverle la vista y administrarle el santo Bautismo. La novela de El Apóstol permanece algunos días con los discípulos de Damasco, y, enseguida, se pone a predicar a Jesús en las sinagogas, asegurando que es el Hijo de Dios.

MEDITACIÓN

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LA GRACIA del Sábado 25 de Enero de 2020

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Pablo lo sufrió todo por amor a Cristo

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PABLO LO SUFRIÓ TODO POR AMOR A CRISTO

Qué es el hombre, cuán grande su nobleza y cuánta su capacidad de virtud lo podemos colegir sobre todo de la persona de Pablo. Cada día se levantaba con una mayor elevación y fervor de espíritu y, frente a los peligros que lo acechaban, era cada vez mayor su empuje, como lo atestiguan sus propias palabras: Olvidando lo que queda atrás y lanzándome hacia lo que veo por delante; y, al presentir la inminencia de su muerte, invitaba a los demás a compartir su gozo, diciendo: Alegraos y congratulaos conmigo; y, al pensar en sus peligros y oprobios, se alegra también y dice, escribiendo a los corintios: Vivo contento en medio de mis debilidades de los insultos y de las persecuciones; incluso llama a estas cosas armas de justicia, significando con ello que le sirven de gran provecho.

Y así, en medio de las asechanzas de sus enemigos, habla en tono triunfal de las victorias alcanzadas sobre los ataques de sus perseguidores y, habiendo sufrido en todas partes azotes, injurias y maldiciones, como quien vuelve victorioso de la batalla, colmado de trofeos, da gracias a Dios, diciendo: Gracias sean dadas a Dios, que en todo tiempo nos lleva en el cortejo triunfal de Cristo. Imbuido de estos sentimientos, se lanzaba a las contradicciones e injurias, que le acarreaba su predicación, con un ardor superior al que nosotros empleamos en la consecución de los honores, deseando la muerte más que nosotros deseamos la vida, la pobreza más que nosotros la riqueza, y el trabajo mucho más que otros apetecen el descanso que lo sigue. La única cosa que él temía era ofender a Dios; lo demás le tenia sin cuidado. Por esto mismo, lo único que deseaba era agradar siempre a Dios.

Y, lo que era para él lo más importante de todo, gozaba del amor de Cristo; con esto se consideraba el más dichoso de todos, sin esto le era indiferente asociarse a los poderosos y a los príncipes; prefería ser, con este amor, el último de todos, incluso del número de los condenados, que formar parte sin él, de los más encumbrados y honorables.

viernes, 24 de enero de 2020

Liturgia de la Palabra:

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Liturgia de la Palabra:

25/01/2020
Sábado de la segunda semana de Tiempo Ordinario. La Conversión de San Pablo.
PRIMERA LECTURA
Levántate, recibe el bautismo y lava tus pecados invocando el nombre de Jesús.
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 22, 3-16
En aquellos días, dijo Pablo al pueblo:
«Yo soy judío, nacido en Tarso de Cilicia, pero educado en esta ciudad; me formé a los pies de Gamaliel en la exacta observancia de la ley de nuestros padres; he servido a Dios con tanto celo como vosotros mostráis hoy. Yo perseguí a muerte este Camino, encadenando y metiendo en la cárcel a hombres y mujeres, como pueden atestiguar en favor mío y son testigos de esto el mismo sumo sacerdote y todo el consejo de los ancianos. Ellos me dieron cartas para los hermanos de Damasco, y me puse en camino con el propósito de traerme encadenados a Jerusalén a los que encontrase allí, para que los castigaran.
Pero yendo de camino, cerca ya de Damasco, hacia mediodía, de repente una gran luz del cielo me envolvió con su resplandor, caí por tierra y oí una voz que me decía:
“Saúl, Saúl, ¿por qué me persigues?”.
Yo pregunté:
“¿Quién eres, Señor?”.
Me respondió:
“Yo soy Jesús Nazareno, a quien tú persigues”.
Mis compañeros vieron el resplandor, pero no oyeron la voz que me hablaba.
Yo pregunté:
“¿Qué debo hacer, Señor?”.
El Señor me respondió:
“Levántate, continúa el camino hasta Damasco, y allí te dirán todo lo que está determinado que hagas”.
Como yo no veía, cegado por el resplandor de aquella luz, mis compañeros me llevaron de la mano a Damasco.
Un cierto Ananías, hombre piadoso según la Ley, recomendado por el testimonio de todos los judíos residentes en la ciudad, vino a verme, se puso a mi lado y me dijo:
“Saúl, hermano, recobra la vista”.
Inmediatamente recobré la vista y lo vi.
Él me dijo:
“El Dios de nuestros padres te ha elegido para que conozcas su voluntad, veas al Justo y escuches la voz, de sus labios, porque vas a ser su testigo ante todos los hombres de lo que has visto y oído. Ahora, ¿que te detiene? levántate, recibe el bautismo y lava tus pecados invocando su nombre”».
Palabra de Dios.