365 Días con Santa Faustina
Reflexión 76: Acusaciones injustas
Tal vez todos hayan experimentado una acusación injusta por parte de otro. Puede ser porque otro está sinceramente equivocado sobre los hechos o sobre nuestra motivación para lo que hacemos. O puede ser más malicioso y cruel. Ser acusado falsamente puede ser muy doloroso y probablemente nos tiente a reaccionar con ira y a la defensiva. Pero, ¿cuál es la respuesta adecuada a tal tontería? ¿Deberíamos aburrirnos con palabras tontas que no significan nada en la Mente de Dios? Nuestra respuesta debe ser una de Misericordia. Misericordia en medio de la persecución (Ver Diario #289).
¿Has experimentado tal injusticia en tu vida? ¿Otros han hablado mal de ti y tergiversado la verdad? Reflexiona sobre cómo reaccionas cuando esto puede suceder. ¿Eres capaz de recibir estas acusaciones como lo hizo nuestro Señor? ¿Puedes orar por los que te persiguen? ¿Se puede perdonar aunque no se pida perdón? Comprométete a este camino, porque nunca te arrepentirás de haber tomado el camino de la Divina Misericordia.
“Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”. Estas fueron Tus perfectas palabras de Misericordia pronunciadas desde la Cruz. Tú perdonaste en medio de Tu brutal persecución. Ayúdame, querido Jesús, a imitar Tu ejemplo y nunca permitir que las acusaciones, malicia o persecución de otro me distraigan de Ti. Hazme instrumento de Tu Divina Misericordia en todo momento. Jesús, en Ti confío
No hay comentarios.:
Publicar un comentario